BASES FEDERALES para una nación grande / Declaración de Córdoba
Estos son los aportes que desde Primero la Gente hicimos a los equipos técnicos de Macri, para el documento final de la reunión de mañana viernes. Están todos invitados a participar de las exposiciones de los técnicos y de las palabras de cierre de Mauricio Macri.
El evento se desarrollará en la Sede de la Universidad Católica de Córdoba (Obispo Trejo 323), de 16:30 hs a 18:30 hs y la entrada es libre y gratuita.
1. Políticas de Estado para hacer una nación grande
La Fundación Pensar, su Red Federal conjuntamente con el PRO y sus partidos aliados a nivel nacional y provincial, lanzan desde Córdoba una convocatoria nacional para hacer una nación grande, que sea capaz de contenernos y darnos oportunidades a todos los argentinos.
No se trata sólo de una plataforma política para las próximas elecciones. La Construcción de la patria que anhelamos es el desafío que nos convoca y nos motiva y eso exige de parte de todos, grandeza y generosidad para consensuar políticas de Estado. Ya no hay margen para caudillismos mesiánicos. Después de 27 de democracia ha llegado la hora de lograr los consensos y a asegurar el funcionamiento verdadero de las instituciones.
2. Nuestro compromiso con el Federalismo
Creemos en el federalismo. Y por eso hemos elegido a Córdoba, cuna de revoluciones federales, para expresar desde aquí nuestro compromiso con el desarrollo de las diversas regiones del país.
No es posible planificar una Argentina sustentable desde las cuadras que rodean la Casa Rosada. La fuerza productiva de provincias como Córdoba, nos confirman que el nivel nacional tiene hoy la obligación de generar las condiciones para que luego cada región sea protagonista de su propio crecimiento.
Eso nos están pidiendo en todas las provincias: previsibilidad, orden y transparencia desde la órbita federal para que los emprendedores que se multiplican en cada ciudad del país, puedan trabajar con confianza e invertir por el futuro, generando los puestos de trabajo que está pidiendo nuestro pueblo y en especial los jóvenes.
La Constitución Nacional del 53 fue muy clara y muy sabia en este sentido: las provincias son preexistentes, y sólo delegaron en el poder central un cúmulo determinado de competencias, en el marco de un sistema federal que es el más adecuado para que el poder esté cerca de la gente y se respete la idiosincrasia y las potencialidades propias de cada estado provincial.
Sin embargo, una larga historia de distorsiones en el funcionamiento del Estado Nacional y de la democracia ha producido una concentración de poder en el puerto que, a esta altura, y dados los problemas que muestra el Gran Buenos Aires, no deja margen para discutir sobre lo dañino que han resultado.
Nuestro compromiso es construir un federalismo real y no ficticio. Que le brinde a los gobernadores y a los intendentes los recursos necesarios que le son propios, terminando con esta triste historia de manejos discrecionales del poder central.
3. Reformas federales y fiscales.
Para lograr esta misión hay dos desafíos que superar. Por un lado corregir todas las falencias estructurales del sistema federal, avanzando en la sanción de la Ley de Coparticipación, que contemple un reconocimiento especial a los aportes que hacen las provincias agropecuarias del mismo modo que en su momento se reconocieron las regalías petroleras y otros beneficios especiales para provincias no industrializadas.
Necesitamos volver a una distribución de por lo menos el 50 % de los recursos recaudados por la Nación para que vayan directamente a las provincias, sin mediar criterios políticos arbitrarios, ni alineamientos forzados, sólo por el imperio de la Ley y en forma automática.
Somos partidarios de avanzar hacia una transformación del sistema tributario que permita a las provincias ser los agentes naturales de recaudación, para a su vez tributar a la Nación en una especie de coparticipación inversa.
La combinación de estas reformas con una evolución hacia un esquema tributario simplificado, que reduzca la variedad de impuestos distorsivos, producirá una verdadera revolución en la Argentina. Tanto desde el punto de vista de los gobernantes que podrán ser directamente responsables del dinero que aportan sus ciudadanos contribuyentes, como de cada uno de los argentinos que podrán potenciar al máximo el ejercicio de su ciudadanía para controlar a sus gobernantes y participar de las instancias locales donde se toman las decisiones.
4. Nuestra posición respecto a las retenciones.
No podemos dejar de sentar aquí, lo que ya hemos expresado como espacio político a través de nuestros representantes del Congreso Nacional, referentes provinciales, técnicos y partidarios. Es inconcebible que sigamos sosteniendo un régimen confiscatorio de retenciones que están destruyendo ciertos cultivos, actividades agropecuarias y economías regionales, por el sólo afán de recaudar y de mantener el poder de la caja. Urge avanzar hacia un plan de eliminación de retenciones generales y de disminución progresiva de la retención particular a la soja, cuidando que dicho plan no ponga en riesgo las finanzas públicas.
5. Educación, Salud, Justicia y Seguridad
Asegurados los fondos que le corresponden a cada estado provincial, y a su vez a cada municipio, ya no habrá excusas para responder como corresponde a las demandas de los pueblos y ciudades del país por una educación pública de excelencia, una justicia rápida, una sistema de salud eficiente y un servicio de seguridad que pueda garantizar tanto la tranquilidad de las familias en cada barrio y en cada localidad como otras grandes asignaturas pendientes como la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado que ya no admiten más demora.
En este sentido, la tarea que se debe desarrollar desde cada provincia no es menor. No nos resulta indiferente las denuncias que nos acercan las personas que siguen al PRO y a los partidos aliados en todo el país, respecto a la corrupción que se vislumbra en ciertos sectores de los gobiernos provinciales y municipales, así como el clientelismo desenfrenado y el manejo discrecional de la cosa pública para beneficio de un sector político o corporativo.
El hecho de que, a nivel nacional estas conductas reprochables sean tan groseras y desenfrenadas que dominen a la opinión pública, tapando similares irregularidades en los niveles locales, no puede hacernos perder de vista que, el cambio hacia la honestidad de los hombres y mujeres de gobierno, es la principal materia pendiente en todo el país y en todos sus niveles. En este sentido, estamos convencidos que no hay desarrollo económico posible, ni generación de confianza, si la corrupción sigue creciendo como un cáncer a nivel político y social. Combatirla es nuestro compromiso básico y prioritario.
6. Aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo
El segundo desafío que nos exigen las provincias es el salto que tiene que dar Argentina para aprovechar las oportunidades que hoy está volviendo a ofrecer el mundo y que esta vez no podemos dejar pasar como lo hemos hecho durante esta década.
El interior, nos reclama y nos grita: ¡basta de intervenir con acciones patoteras como las de Moreno en los mercados agropecuarios y productivos! ¡Basta de distorsionar las variables principales de la economía con manejos discresionales que sólo benefician a amigos del poder como Hugo Moyano u otros de igual calaña!
Necesitamos energía para crecer, caminos y autopistas, necesitamos conectividad a los puertos de Chile, Brasil y Uruguay. Exigimos reglas claras para que provincias como Cordoba puedan enorgullecerse ya no sólo por tener un Arcor, una Aceitera General Dehesa, un Alladio, por citas empresas paradigmáticas en su crecimiento, sino por tener cientos de ellas.
El interior está comprometido con hacer de la materia prima, alimentos y productos industriales para el mundo. Pero la nación debe dar certidumbre y estabilidad política y económica, así como previsibilidad a nivel de infraestructura y energìa. Ese es el compromiso de la Fundación Pensar, del Pro y los partidos aliados y del propio Mauricio Macri.
7. El rol que tiene Córdoba
En estos meses de trabajo con los referentes locales, nos ha quedado en claro la potencialidad de esta provincia. La historia nos demuestra que con gobernadores honestos y capaces como Ramòn J. Càrcano, Amadeo Sabbattini o el Brigadier San Martín, Córdoba puede proyectarse como lo hizo durante aquellas gestiones como el polo metalmecánico y agroindustrial, centro universitario de excelencia, nodo logístico neurálgico, así como de servicios, no sólo de Argentina sino de Sudámerica.
Desde el gobierno nacional nos comprometemos a apoyar los objetivos que tiene Córdoba para convertirse en el puerto seco de la República Argentina, potenciando su Aeropuerto y toda la infraestructura necesaria para lograrlo.
También somos conscientes de la potencialidad del desarrollo del turismo sustentable en la región con el objetivo de posicionar a Córdoba como un polo turístico internacional.
Por último, y no menos importante, asumimos con los cordobeses, el anhelo de que sus sobrados antecedentes universitarios que le han permitido convertirse a lo largo de la Historia en “Córdoba, la docta” sirvan como base para posicionar a la provincia como un motor de investigación y generación de valor agregado a través del conocimiento, profundizando su estrategia de convocar a grandes empresas tecnológicas internacionales a radicarse y buscar en la región sus recursos humanos.
8. Córdoba se merece mucho más
Un párrafo especial para la situación de la Ciudad de Córdoba que es, sin duda uno de los motores del desarrollo de la provincia. Es evidente que la suma de gestiones fallidas ha estancado a Córdoba en las obras y servicios con los que ya debería contar.
La experiencia de gestión en la Ciudad de Buenos Aires, nos indica que la clave pasa, no por intendentes que se vean a si mismos como soldados de presidenta alguna. Se necesita equipos capaces de gestionar las demandas de la ciudadanía.
En este sentido y con toda humildad, ponemos a disposición de los referentes locales los proyectos y los equipos técnicos que han transformado la Ciudad de Buenos Aires para poder trasladar las prácticas exitosas en la medida de las posibilidades.
Córdoba se merece mucho más. No sólo hablamos de sus desafíos inmediatos como son ordenar su sistema de recolección y tratamiento de la basura de un modo sustentable, su sistema de cloacas y de agua, de transporte y de obras para el flujo del tránsito. Sin también de la necesaria proyección de la Ciudad como una de las urbes más importantes de América Latina.
9. Un mensaje de esperanza para todo el país
Agradecemos por tanto a Córdoba por darnos esta oportunidad de transmitir un mensaje a través de sus medios de comunicación de proyección nacional, sus instituciones civiles, y religiosas, y sus miles de estudiantes que vienen de todas las provincias: no podemos contentarnos como estabilidades pasajeras, forjadas a base de intervenciones y de índices engañosos, con la indiferencia ante proyectos autoritarios y totalitarios que benefician a amigos y testaferros, con ese terrible escepticismo del “roba pero hace” que cunde en una parte de nuestra sociedad.
Volvamos a darnos el derecho a soñar una nación grande y a construirla. Sentir que apoyar a un referente como Mauricio Macri no es dar un cheque en blanco. Que tenemos la obligación ya no sòlo de conocer sus planes, sino además de ser protagonistas a la hora de confeccionarlos. Desde aquí, desde Córdoba, y desde cada punto de la República Argentina. Que el próximo gobierno lleve el sello el pensamiento federal que hizo grande a esta tierra. Para terminar con la injusticia de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, según donde vivas y según cómo se lleve tu gobernador o tu intendente con el presidente de turno.
Llegó la hora de transformar la cosa pública para que vuelva a ser de todos, base del bien común. Esa base que aprovecharon nuestros abuelos inmigrantes y todos aquellos que, trabajando disfrutaron de la movilidad social y vivieron los “beneficios de la libertad”.
La esperanza vence al miedo. Ese es nuestro mensaje federal. Ayudanos a gritarlo desde la Quiaca a Humahuaca, desde Formosa hasta nuestras queridas Islas Malvinas y la Antártida. En cada Barrio, en cada fábrica, en cada pueblo, en cada iglesia, parroquia o templo, en cada ong o institución. La esperanza vence al miedo.
Córdoba, 27 de agosto de 2010.
El evento se desarrollará en la Sede de la Universidad Católica de Córdoba (Obispo Trejo 323), de 16:30 hs a 18:30 hs y la entrada es libre y gratuita.
1. Políticas de Estado para hacer una nación grande
La Fundación Pensar, su Red Federal conjuntamente con el PRO y sus partidos aliados a nivel nacional y provincial, lanzan desde Córdoba una convocatoria nacional para hacer una nación grande, que sea capaz de contenernos y darnos oportunidades a todos los argentinos.
No se trata sólo de una plataforma política para las próximas elecciones. La Construcción de la patria que anhelamos es el desafío que nos convoca y nos motiva y eso exige de parte de todos, grandeza y generosidad para consensuar políticas de Estado. Ya no hay margen para caudillismos mesiánicos. Después de 27 de democracia ha llegado la hora de lograr los consensos y a asegurar el funcionamiento verdadero de las instituciones.
2. Nuestro compromiso con el Federalismo
Creemos en el federalismo. Y por eso hemos elegido a Córdoba, cuna de revoluciones federales, para expresar desde aquí nuestro compromiso con el desarrollo de las diversas regiones del país.
No es posible planificar una Argentina sustentable desde las cuadras que rodean la Casa Rosada. La fuerza productiva de provincias como Córdoba, nos confirman que el nivel nacional tiene hoy la obligación de generar las condiciones para que luego cada región sea protagonista de su propio crecimiento.
Eso nos están pidiendo en todas las provincias: previsibilidad, orden y transparencia desde la órbita federal para que los emprendedores que se multiplican en cada ciudad del país, puedan trabajar con confianza e invertir por el futuro, generando los puestos de trabajo que está pidiendo nuestro pueblo y en especial los jóvenes.
La Constitución Nacional del 53 fue muy clara y muy sabia en este sentido: las provincias son preexistentes, y sólo delegaron en el poder central un cúmulo determinado de competencias, en el marco de un sistema federal que es el más adecuado para que el poder esté cerca de la gente y se respete la idiosincrasia y las potencialidades propias de cada estado provincial.
Sin embargo, una larga historia de distorsiones en el funcionamiento del Estado Nacional y de la democracia ha producido una concentración de poder en el puerto que, a esta altura, y dados los problemas que muestra el Gran Buenos Aires, no deja margen para discutir sobre lo dañino que han resultado.
Nuestro compromiso es construir un federalismo real y no ficticio. Que le brinde a los gobernadores y a los intendentes los recursos necesarios que le son propios, terminando con esta triste historia de manejos discrecionales del poder central.
3. Reformas federales y fiscales.
Para lograr esta misión hay dos desafíos que superar. Por un lado corregir todas las falencias estructurales del sistema federal, avanzando en la sanción de la Ley de Coparticipación, que contemple un reconocimiento especial a los aportes que hacen las provincias agropecuarias del mismo modo que en su momento se reconocieron las regalías petroleras y otros beneficios especiales para provincias no industrializadas.
Necesitamos volver a una distribución de por lo menos el 50 % de los recursos recaudados por la Nación para que vayan directamente a las provincias, sin mediar criterios políticos arbitrarios, ni alineamientos forzados, sólo por el imperio de la Ley y en forma automática.
Somos partidarios de avanzar hacia una transformación del sistema tributario que permita a las provincias ser los agentes naturales de recaudación, para a su vez tributar a la Nación en una especie de coparticipación inversa.
La combinación de estas reformas con una evolución hacia un esquema tributario simplificado, que reduzca la variedad de impuestos distorsivos, producirá una verdadera revolución en la Argentina. Tanto desde el punto de vista de los gobernantes que podrán ser directamente responsables del dinero que aportan sus ciudadanos contribuyentes, como de cada uno de los argentinos que podrán potenciar al máximo el ejercicio de su ciudadanía para controlar a sus gobernantes y participar de las instancias locales donde se toman las decisiones.
4. Nuestra posición respecto a las retenciones.
No podemos dejar de sentar aquí, lo que ya hemos expresado como espacio político a través de nuestros representantes del Congreso Nacional, referentes provinciales, técnicos y partidarios. Es inconcebible que sigamos sosteniendo un régimen confiscatorio de retenciones que están destruyendo ciertos cultivos, actividades agropecuarias y economías regionales, por el sólo afán de recaudar y de mantener el poder de la caja. Urge avanzar hacia un plan de eliminación de retenciones generales y de disminución progresiva de la retención particular a la soja, cuidando que dicho plan no ponga en riesgo las finanzas públicas.
5. Educación, Salud, Justicia y Seguridad
Asegurados los fondos que le corresponden a cada estado provincial, y a su vez a cada municipio, ya no habrá excusas para responder como corresponde a las demandas de los pueblos y ciudades del país por una educación pública de excelencia, una justicia rápida, una sistema de salud eficiente y un servicio de seguridad que pueda garantizar tanto la tranquilidad de las familias en cada barrio y en cada localidad como otras grandes asignaturas pendientes como la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado que ya no admiten más demora.
En este sentido, la tarea que se debe desarrollar desde cada provincia no es menor. No nos resulta indiferente las denuncias que nos acercan las personas que siguen al PRO y a los partidos aliados en todo el país, respecto a la corrupción que se vislumbra en ciertos sectores de los gobiernos provinciales y municipales, así como el clientelismo desenfrenado y el manejo discrecional de la cosa pública para beneficio de un sector político o corporativo.
El hecho de que, a nivel nacional estas conductas reprochables sean tan groseras y desenfrenadas que dominen a la opinión pública, tapando similares irregularidades en los niveles locales, no puede hacernos perder de vista que, el cambio hacia la honestidad de los hombres y mujeres de gobierno, es la principal materia pendiente en todo el país y en todos sus niveles. En este sentido, estamos convencidos que no hay desarrollo económico posible, ni generación de confianza, si la corrupción sigue creciendo como un cáncer a nivel político y social. Combatirla es nuestro compromiso básico y prioritario.
6. Aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo
El segundo desafío que nos exigen las provincias es el salto que tiene que dar Argentina para aprovechar las oportunidades que hoy está volviendo a ofrecer el mundo y que esta vez no podemos dejar pasar como lo hemos hecho durante esta década.
El interior, nos reclama y nos grita: ¡basta de intervenir con acciones patoteras como las de Moreno en los mercados agropecuarios y productivos! ¡Basta de distorsionar las variables principales de la economía con manejos discresionales que sólo benefician a amigos del poder como Hugo Moyano u otros de igual calaña!
Necesitamos energía para crecer, caminos y autopistas, necesitamos conectividad a los puertos de Chile, Brasil y Uruguay. Exigimos reglas claras para que provincias como Cordoba puedan enorgullecerse ya no sólo por tener un Arcor, una Aceitera General Dehesa, un Alladio, por citas empresas paradigmáticas en su crecimiento, sino por tener cientos de ellas.
El interior está comprometido con hacer de la materia prima, alimentos y productos industriales para el mundo. Pero la nación debe dar certidumbre y estabilidad política y económica, así como previsibilidad a nivel de infraestructura y energìa. Ese es el compromiso de la Fundación Pensar, del Pro y los partidos aliados y del propio Mauricio Macri.
7. El rol que tiene Córdoba
En estos meses de trabajo con los referentes locales, nos ha quedado en claro la potencialidad de esta provincia. La historia nos demuestra que con gobernadores honestos y capaces como Ramòn J. Càrcano, Amadeo Sabbattini o el Brigadier San Martín, Córdoba puede proyectarse como lo hizo durante aquellas gestiones como el polo metalmecánico y agroindustrial, centro universitario de excelencia, nodo logístico neurálgico, así como de servicios, no sólo de Argentina sino de Sudámerica.
Desde el gobierno nacional nos comprometemos a apoyar los objetivos que tiene Córdoba para convertirse en el puerto seco de la República Argentina, potenciando su Aeropuerto y toda la infraestructura necesaria para lograrlo.
También somos conscientes de la potencialidad del desarrollo del turismo sustentable en la región con el objetivo de posicionar a Córdoba como un polo turístico internacional.
Por último, y no menos importante, asumimos con los cordobeses, el anhelo de que sus sobrados antecedentes universitarios que le han permitido convertirse a lo largo de la Historia en “Córdoba, la docta” sirvan como base para posicionar a la provincia como un motor de investigación y generación de valor agregado a través del conocimiento, profundizando su estrategia de convocar a grandes empresas tecnológicas internacionales a radicarse y buscar en la región sus recursos humanos.
8. Córdoba se merece mucho más
Un párrafo especial para la situación de la Ciudad de Córdoba que es, sin duda uno de los motores del desarrollo de la provincia. Es evidente que la suma de gestiones fallidas ha estancado a Córdoba en las obras y servicios con los que ya debería contar.
La experiencia de gestión en la Ciudad de Buenos Aires, nos indica que la clave pasa, no por intendentes que se vean a si mismos como soldados de presidenta alguna. Se necesita equipos capaces de gestionar las demandas de la ciudadanía.
En este sentido y con toda humildad, ponemos a disposición de los referentes locales los proyectos y los equipos técnicos que han transformado la Ciudad de Buenos Aires para poder trasladar las prácticas exitosas en la medida de las posibilidades.
Córdoba se merece mucho más. No sólo hablamos de sus desafíos inmediatos como son ordenar su sistema de recolección y tratamiento de la basura de un modo sustentable, su sistema de cloacas y de agua, de transporte y de obras para el flujo del tránsito. Sin también de la necesaria proyección de la Ciudad como una de las urbes más importantes de América Latina.
9. Un mensaje de esperanza para todo el país
Agradecemos por tanto a Córdoba por darnos esta oportunidad de transmitir un mensaje a través de sus medios de comunicación de proyección nacional, sus instituciones civiles, y religiosas, y sus miles de estudiantes que vienen de todas las provincias: no podemos contentarnos como estabilidades pasajeras, forjadas a base de intervenciones y de índices engañosos, con la indiferencia ante proyectos autoritarios y totalitarios que benefician a amigos y testaferros, con ese terrible escepticismo del “roba pero hace” que cunde en una parte de nuestra sociedad.
Volvamos a darnos el derecho a soñar una nación grande y a construirla. Sentir que apoyar a un referente como Mauricio Macri no es dar un cheque en blanco. Que tenemos la obligación ya no sòlo de conocer sus planes, sino además de ser protagonistas a la hora de confeccionarlos. Desde aquí, desde Córdoba, y desde cada punto de la República Argentina. Que el próximo gobierno lleve el sello el pensamiento federal que hizo grande a esta tierra. Para terminar con la injusticia de ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, según donde vivas y según cómo se lleve tu gobernador o tu intendente con el presidente de turno.
Llegó la hora de transformar la cosa pública para que vuelva a ser de todos, base del bien común. Esa base que aprovecharon nuestros abuelos inmigrantes y todos aquellos que, trabajando disfrutaron de la movilidad social y vivieron los “beneficios de la libertad”.
La esperanza vence al miedo. Ese es nuestro mensaje federal. Ayudanos a gritarlo desde la Quiaca a Humahuaca, desde Formosa hasta nuestras queridas Islas Malvinas y la Antártida. En cada Barrio, en cada fábrica, en cada pueblo, en cada iglesia, parroquia o templo, en cada ong o institución. La esperanza vence al miedo.
Córdoba, 27 de agosto de 2010.
GARCIA DIAZ PIDIO A LOS LEGISLADORES QUE EN LUGAR DE INNOVAR EN CUESTIONES DE ALCOHOLEMIA, VOTEN LA ADHESION A LA LEY NACIONAL 24.788, YA QUE CORDOBA ES DE LAS POCAS PROVINCIAS QUE NO HA ADHERIDO.
La Ley fue votada por Schiaretti cuando era gobernador y yo propuse cuando fui secretario instrumentarla en Córdoba, pero hace un año que el proyecto duerme en los cajones de los legisladores” explicó Sebastián García Díaz quien explicó que “dicha ley prevé incluso sanciones penales de 2 a 5 años para los que vendieran alcohol a menores o en exceso a mayores y por esa venta luego se produzca una muerte o lesión”
El ex secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, apuntó que: “la exigencia de alcoholímetros y controles hay que imponérsela a los bolicheros y expendedores de bebidas alcohólicas que son los que lucran con esta venta hoy indiscriminada.”
García Díaz propone además que se prohíba la publicidad masiva de bebidas alcohólicas, tal como se hizo en su momento con el cigarrillo que fue, según todos los técnicos, un antes y un después en la lucha contra el tabaquismo.
En la misma línea el ex secretario propone que sea el mismo consumo el que a su vez, conforma un fondo para la prevención a través de verdaderas campañas preventivas contundentes y asistencia a adictos: “si gravamos cada litro de alcohol que se vende en la provincia de Córdoba con 5 centavos, tendríamos un fondo específico de 25 millones de pesos al año para destinar a prevención y asistencia”
García Díaz explicó que solicitará nuevamente ser convocado por la Comisión de Adicciones de la Legislatura de Córdoba para llevar allí toda la información sobre alcohol y otras drogas que ha recabado con motivo de la presentación de su libro “favelización de Córdoba. Droga, poder y burocracia”
El ex secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, apuntó que: “la exigencia de alcoholímetros y controles hay que imponérsela a los bolicheros y expendedores de bebidas alcohólicas que son los que lucran con esta venta hoy indiscriminada.”
García Díaz propone además que se prohíba la publicidad masiva de bebidas alcohólicas, tal como se hizo en su momento con el cigarrillo que fue, según todos los técnicos, un antes y un después en la lucha contra el tabaquismo.
En la misma línea el ex secretario propone que sea el mismo consumo el que a su vez, conforma un fondo para la prevención a través de verdaderas campañas preventivas contundentes y asistencia a adictos: “si gravamos cada litro de alcohol que se vende en la provincia de Córdoba con 5 centavos, tendríamos un fondo específico de 25 millones de pesos al año para destinar a prevención y asistencia”
García Díaz explicó que solicitará nuevamente ser convocado por la Comisión de Adicciones de la Legislatura de Córdoba para llevar allí toda la información sobre alcohol y otras drogas que ha recabado con motivo de la presentación de su libro “favelización de Córdoba. Droga, poder y burocracia”
Cerraremos junto a Mauricio Macri evento de equipos técnicos en Córdoba
El viernes 27 de Agosto se realizará el Encuentro Regional de Equipos Técnicos de la Fundación Pensar en el Auditorio de la Universidad Católica de Córdoba. Cerrará el seminario Mauricio Macri.
Bajo el lema “Pensar Córdoba – Pensar Argentina”, la Fundación Pensar realizará el viernes 27 el Encuentro Regional de Equipos Técnicos. El evento tendrá lugar en el Auditorio de la Universidad Católica de Córdoba (Obispo Trejo 323) entre las 16.30 y las 19 hs.
La Fundación Pensar es una usina de ideas vinculada a PRO que trabaja en la propuesta de políticas públicas para construir una Argentina grande y para todos. Principalmente, está desarrollando un Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social con ejes en el crecimiento económico, la inclusión social y el fortalecimiento institucional. Por otro lado, la Fundación está reclutando y formando una red federal de 1.000 técnicos de todo el país que se ocupará de debatir y construir este plan, en la que se enmarca el seminario.
Abrirán el evento Matteo Goretti y Miguel Braun (Presidente y Director Ejecutivo de la Fundación Pensar, respectivamente.
En el panel de políticas nacionales disertarán Javier Corcuera (medio ambiente y desarrollo sostenible), Carlos Regazzoni (salud), Nadin Argañaraz (análisis fiscal) y el diputado nacional Jorge Triaca (coyuntura política y consensos).
En el panel regional participarán Marcelo Capello (IERAL), Guillermo Acosta (Bolsa de Comercio) y Jorge Ingaramo (referente de la Fundación Pensar en Córdoba).
Del panel sobre los ejes de trabajo de la Fundación Pensar en Córdoba participarán Laura Rodríguez Machado, Nicolás Kozameh, Sebastián García Díaz, Raúl Albarracín, Carlos Verzini y Miguel Braun. Cerrarán el evento Francisco Cabrera (Jefe de los Equipos Técnicos del Pro) y Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires).
Para más información haga click aquí
Bajo el lema “Pensar Córdoba – Pensar Argentina”, la Fundación Pensar realizará el viernes 27 el Encuentro Regional de Equipos Técnicos. El evento tendrá lugar en el Auditorio de la Universidad Católica de Córdoba (Obispo Trejo 323) entre las 16.30 y las 19 hs.
La Fundación Pensar es una usina de ideas vinculada a PRO que trabaja en la propuesta de políticas públicas para construir una Argentina grande y para todos. Principalmente, está desarrollando un Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social con ejes en el crecimiento económico, la inclusión social y el fortalecimiento institucional. Por otro lado, la Fundación está reclutando y formando una red federal de 1.000 técnicos de todo el país que se ocupará de debatir y construir este plan, en la que se enmarca el seminario.
Abrirán el evento Matteo Goretti y Miguel Braun (Presidente y Director Ejecutivo de la Fundación Pensar, respectivamente.
En el panel de políticas nacionales disertarán Javier Corcuera (medio ambiente y desarrollo sostenible), Carlos Regazzoni (salud), Nadin Argañaraz (análisis fiscal) y el diputado nacional Jorge Triaca (coyuntura política y consensos).
En el panel regional participarán Marcelo Capello (IERAL), Guillermo Acosta (Bolsa de Comercio) y Jorge Ingaramo (referente de la Fundación Pensar en Córdoba).
Del panel sobre los ejes de trabajo de la Fundación Pensar en Córdoba participarán Laura Rodríguez Machado, Nicolás Kozameh, Sebastián García Díaz, Raúl Albarracín, Carlos Verzini y Miguel Braun. Cerrarán el evento Francisco Cabrera (Jefe de los Equipos Técnicos del Pro) y Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires).
Para más información haga click aquí
García Díaz: "Anibal Fernandez debería proponerse como vicepresidente del Club de Narcotraficantes de Argentina. Seguro que sería elegido por unanimidad."
"Todas las acciones que viene realizando el jefe de Gabinete, desde la época en que era Ministro hasta ahora, colaboran para el crecimiento del narcotráfico en el territorio nacional y la venta indiscriminada de alcohol.
Nunca he visto un esfuerzo tan sistemático y consecuente en Argentina, por alentar la oferta y la permitir la demanda indiscriminada. Fernandez no sólo se niega a avanzar en la radarización y la creación de una fuerza federal de lucha contra el narcotráfico, sino que además impide que se haga ni una sóla campaña masiva nacional evitando el consumo de cocaína (siendo que somos el país que más consume en América)"
El ex Secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico de Córdoba, Sebastián García Díaz, debió renunciar, luego de hacer público un un informe sobre el crecimiento del narcotráfico y la precariedad de la estructura responsable de luchar contra el mismo. Hace dos semanas ha presentado un libro en el que amplia sus denuncias.
Mañana visitará mañana la Ciudad de Villa María y Marcos Juarez para presentar "Favelizacíón de Córdoba. Droga, poder y Burocracia" y apoyar al candidato a intendente de Primero la Gente en las elecciones de Marcos Juarez, Francisco Quatrocchi.
Consultado sobre por qué pensaba que el gobierno provincial no había respondido nada a las denuncias que formula en su libro García Díaz señaló: "el que calla, otorga." Las verdades que se señalan en el libro son tan evidentes, que no creo se atrevan a refutarlas.
García Díaz lamentó que el gobierno provincial no sólo sea cómplice por omisión respecto del narcotráfico, sino también por el crecimiento de la venta indiscriminada de Alcohol. "Hay una Ley 24.788, votada por el propio Schiaretti cuando era diputado, a la cual la Provincia todavía no ha adherido y no ha hecho cumplir en el territorio, que prohibe la venta de alcohol a menores y establece sanciones penales si por esa venta se producen muertes o lesiones. Hay más de cinco causas durmiendo en los cajones de fiscales por muertes vinculadas a la venta de alcohol, por falta de decisión del fiscal General, Vezzaro y de quien lo puso en su cargo, Schiaretti"
En ese sentido, García Díaz insistió con su iniciativa de prohibir, al igual que en su momento se hizo con los cigarrillos, la publicidad de bebidas alcohólicas tanto masiva como en puntos de venta, y cargar el precio de cada litro de alcohol que se vende para financiar campañas nacionales, masivas, de prevención.
García Díaz responsabilizó a Fernandez y a nivel provincial al Ministro Caserio: "las muertes que se están produciendo por consumo de alcohol y de drogas, en Argentina y en Córdoba, deben ser imputadas a la inacción de los funcionarios responsables de hacer que esta situación descontrolada, tenga una respuesta contundente."
Nunca he visto un esfuerzo tan sistemático y consecuente en Argentina, por alentar la oferta y la permitir la demanda indiscriminada. Fernandez no sólo se niega a avanzar en la radarización y la creación de una fuerza federal de lucha contra el narcotráfico, sino que además impide que se haga ni una sóla campaña masiva nacional evitando el consumo de cocaína (siendo que somos el país que más consume en América)"
El ex Secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico de Córdoba, Sebastián García Díaz, debió renunciar, luego de hacer público un un informe sobre el crecimiento del narcotráfico y la precariedad de la estructura responsable de luchar contra el mismo. Hace dos semanas ha presentado un libro en el que amplia sus denuncias.
Mañana visitará mañana la Ciudad de Villa María y Marcos Juarez para presentar "Favelizacíón de Córdoba. Droga, poder y Burocracia" y apoyar al candidato a intendente de Primero la Gente en las elecciones de Marcos Juarez, Francisco Quatrocchi.
Consultado sobre por qué pensaba que el gobierno provincial no había respondido nada a las denuncias que formula en su libro García Díaz señaló: "el que calla, otorga." Las verdades que se señalan en el libro son tan evidentes, que no creo se atrevan a refutarlas.
García Díaz lamentó que el gobierno provincial no sólo sea cómplice por omisión respecto del narcotráfico, sino también por el crecimiento de la venta indiscriminada de Alcohol. "Hay una Ley 24.788, votada por el propio Schiaretti cuando era diputado, a la cual la Provincia todavía no ha adherido y no ha hecho cumplir en el territorio, que prohibe la venta de alcohol a menores y establece sanciones penales si por esa venta se producen muertes o lesiones. Hay más de cinco causas durmiendo en los cajones de fiscales por muertes vinculadas a la venta de alcohol, por falta de decisión del fiscal General, Vezzaro y de quien lo puso en su cargo, Schiaretti"
En ese sentido, García Díaz insistió con su iniciativa de prohibir, al igual que en su momento se hizo con los cigarrillos, la publicidad de bebidas alcohólicas tanto masiva como en puntos de venta, y cargar el precio de cada litro de alcohol que se vende para financiar campañas nacionales, masivas, de prevención.
García Díaz responsabilizó a Fernandez y a nivel provincial al Ministro Caserio: "las muertes que se están produciendo por consumo de alcohol y de drogas, en Argentina y en Córdoba, deben ser imputadas a la inacción de los funcionarios responsables de hacer que esta situación descontrolada, tenga una respuesta contundente."
ARTICULO DE OPINION "DROGAS EN VILLA MARIA" Diario del Centro del País
http://www.eldiariocba.com.ar/noticias/nota.asp?nid=27990&utm_source=eldiariocba&utm_medium=relacionadas&utm_content=2
Anticipa nuestra visita a la Ciudad de Villa Marìa el próximo jueves 19 de Agosto para presentar nuestro libro a periodistas y referentes de esa importante ciudad de Córdoba.
Anticipa nuestra visita a la Ciudad de Villa Marìa el próximo jueves 19 de Agosto para presentar nuestro libro a periodistas y referentes de esa importante ciudad de Córdoba.
GARCIA DIAZ EXIGE AL MINISTRO CASERIO CAMPAÑAS MASIVAS DE PREVENCION
"HAN PASADO SEIS MESES DESDE QUE RECONVIRTIERON A LA SECRETARIA PARA QUE FUERA SOLO DE PREVENCION Y TODAVÍA NO HA SALIDO NI UNA SOLA CAMPAÑA DE PREVENCION MASIVA"
El ex secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, Sebastián García Díaz, exigió hoy al Ministro Caserio que libere los fondos para que el secretario que lo sucedió en el cargo, Juan Carlos Mansilla pueda hacer campañas masivas de prevención.
"Han pasado seis meses. Supuestamente le sacaban a la secretaría todo el tema de la lucha contra el narcotráfico para que se concentrara en prevención. Pero el pobre Mansilla no ha logrado difundir ninguna campaña masiva, ni folletos, ni afiches, ni nada. Sólo charlas para peluqueros y otras acciones menores" señaló García Díaz
"Si las noticias indican que somos el país de mayor consumo en cocaína de América junto con Estados Unidos, entonces hay que actuar con la escala y el impacto necesario. Con simples charlas y acciones en peluquerías nunca vamos a poder revertir esta realidad. Necesitamos campañas masivas, constantes en todos los medios, vía pública y con acciones coordinadas en los colegios, centros deportivos y en la noche"
García Díaz explicó que él, siendo funcionario había propuesto crear un impuesto de 5 centavos por cada litro de alcohol que se venden en la Provincia, con lo que se conseguían 25 millones de pesos, lo que es dinero suficiente para hacer verdaderas campañas de prevención y también para asistir a adictos que no tienen recursos". En ese momento, nadie en el gobierno me prestó atención. Pero ahora lo digo como ciudadano: si la plata no la quieren poner ustedes desde el gobierno vaya a saber por qué razón, entonces al menos instrumenten que el propio consumo de alcohol sea a su vez el que financie su prevención y el de otras drogas"
El ex secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico, Sebastián García Díaz, exigió hoy al Ministro Caserio que libere los fondos para que el secretario que lo sucedió en el cargo, Juan Carlos Mansilla pueda hacer campañas masivas de prevención.
"Han pasado seis meses. Supuestamente le sacaban a la secretaría todo el tema de la lucha contra el narcotráfico para que se concentrara en prevención. Pero el pobre Mansilla no ha logrado difundir ninguna campaña masiva, ni folletos, ni afiches, ni nada. Sólo charlas para peluqueros y otras acciones menores" señaló García Díaz
"Si las noticias indican que somos el país de mayor consumo en cocaína de América junto con Estados Unidos, entonces hay que actuar con la escala y el impacto necesario. Con simples charlas y acciones en peluquerías nunca vamos a poder revertir esta realidad. Necesitamos campañas masivas, constantes en todos los medios, vía pública y con acciones coordinadas en los colegios, centros deportivos y en la noche"
García Díaz explicó que él, siendo funcionario había propuesto crear un impuesto de 5 centavos por cada litro de alcohol que se venden en la Provincia, con lo que se conseguían 25 millones de pesos, lo que es dinero suficiente para hacer verdaderas campañas de prevención y también para asistir a adictos que no tienen recursos". En ese momento, nadie en el gobierno me prestó atención. Pero ahora lo digo como ciudadano: si la plata no la quieren poner ustedes desde el gobierno vaya a saber por qué razón, entonces al menos instrumenten que el propio consumo de alcohol sea a su vez el que financie su prevención y el de otras drogas"
CONFERENCIA DE PRENSA EN RIO CUARTO
El próximo martes 10 de Agosto visitaremos la Ciudad de Río Cuarto para conversar con los periodistas sobre el libro "Favelización de Córdoba" y las denuncias que allí se desarrollan. La Conferencia de Prensa será a las 9:30 hs en Havanna, Constitución 716.
Luego visitaremos al Intendente, al obispo, el Juez Federal Ochoa, el director del Diario Puntal y referentes sociales y empresariales.
A la tarde trabajaremos con el grupo de jóvenes de Primero la Gente que participa desde esa ciudad.
Luego visitaremos al Intendente, al obispo, el Juez Federal Ochoa, el director del Diario Puntal y referentes sociales y empresariales.
A la tarde trabajaremos con el grupo de jóvenes de Primero la Gente que participa desde esa ciudad.
EL NARCOTRAFICO EN LA PROVINCIA Y EN RIO CUARTO.
Comparto el artículo publicado hoy en el diario Puntal de Río Cuarto. El próximo martes visitaremos esa ciudad para llevar allí el libro en mano a los principales referentes políticos, sociales, empresariales y religiosos. http://www.puntal.com.ar/noticia_comen.php?id=85433
Palabras de presentación del Libro del Dr. Esteban Gorritti
Quiero acercarles las palabras que expresó el Dr. Gorritti, durante el evento de presentación del Libro "Favelización de Córdoba" y que fue todo un éxito ayer. Si las publico aquí, no es por las palabras elogiosas que me ofrece, sino porque también representa un testimonio en sí mismo, de un hombre valiente que ha sufrido como él la pérdida de una hija por un accidente en el que el conductor estaba alcoholizado. Y que sin embargo, lo movió a desarrollar una tara inmensa para cambiar esta realidad de muertes en Argentina por causas vinculadas al alcohol.
"Pocas veces en la historia de Córdoba, se ha visto un contraste tan evidente entre la mala y la buena política, como en el caso de la breve –pero significativa- gestión de Sebastián García Díaz al frente de la Secretaría antidrogas de la provincia.
Fue convocado por el actual gobierno, a fin de fundar el organismo encargado de enfrentar nada menos que al narcotráfico, que en los últimos diez años registra un crecimiento vertiginoso en la Argentina, especialmente en la región centro del país. Esta grave situación viene siendo denunciada desde entonces por los Dres. Marcelo Touriño y Aurelio García Elorrio, quienes a costa de su propia seguridad personal y la de sus familias –al igual que los periodistas Tomás Mendez y Juan Federico-, han alertado sobre los lazos ocultos que existen entre el crimen organizado y sectores encumbrados del poder político. Ante el inocultable daño social producido –sobre todo en la población juvenil, la más vulnerable y expuesta al terrible mal de la drogadicción-, en el 2008 la cuestión fue definitivamente instalada en la opinión pública mediante la campaña callejera del partido “Primero la Gente”, que instaba a la ciudadanía a denunciar en forma anónima a los narcotraficantes barriales, ofreciéndose sus dirigentes para trasladar a la Justicia y la Policía los estratégicos datos, con el fin de obligar al Gobierno a actuar de una buena vez, sin escudarse en el eterno pretexto de la imposibilidad de hacerlo por supuesta falta de información. Al no poder seguir escondiendo la basura debajo de la alfombra, éste se decidió hacer política con el delicado tema.
El Gobernador optó por la maquiavélica maniobra de invitar al principal promotor de la campaña que les incomodaba, en la creencia de que, siendo un político, una vez en el cargo habría de hacer lo que normalmente hacen los políticos opositores cuando son convocados a las filas gubernamentales: transformarse en un burócrata obediente, atornillado a uno de esos importantes sillones oficiales desde los cuales se pierden de vista los ideales sostenidos en el llano. Es decir, el gobierno buscó neutralizar a Sebastián haciéndolo partícipe de su total inacción frente al problema, que era –y después de él, ha vuelto a ser- su verdadera política de Estado.
Se equivocaron de persona; Sebastián y su equipo de compañeros de trabajo no buscaban empleo sino la oportunidad de poner a prueba sus ideas de gobierno sobre esta dramática cuestión. Pero el poder apostaba a las enormes dificultades del cargo como seguro desprestigio de la gestión encomendada, que se esperaba fuera anodina. En otras palabras, la idea era darle “el abrazo del oso”, y matarlo políticamente. El factor humano frustró la maniobra gatopardista, poniendo al oso en fuga.
Se hace política tal como se vive: con honestidad o picardía. En la política argentina hay demasiadas pícaros que se prestan a cualquier cosa, con tal de satisfacer sus ambiciones de poder y riqueza. Los políticos profesionales conciben al Estado como un botín de guerra, formidable máquina de hacer negociados, cuya administración les permite quedarse con ilícitas comisiones millonarias a cambio de favorecer a los peores intereses creados –internos o externos-, menoscabando a la sociedad en múltiples formas. Cualquier ideología sirve de pantalla, en la vil tarea de malversar el erario público. En nombre de los próceres se saquea continuamente el patrimonio nacional, para asombro del mundo, que no puede entender nuestro subdesarrollo. Como es obvio, la fiesta de la corrupción siempre la paga el pueblo, viviendo por debajo de sus posibilidades. Aunque esto viene ocurriendo desde los tiempos de la dictadura militar, se ha acentuado durante la democracia, pues los viejos partidos políticos –y también los nuevos que nacieron viejos, por ser mero reciclaje de políticos marginales- son conducidos por personajes que no pueden explicar cómo amazaron fortunas con el ejercicio de la función pública. De hecho, los dirigentes de los partidos dominantes conforman la nueva oligarquía argentina.
Pero también hay –siempre las hubo- hombres y mujeres con integridad moral, que van hacia la política con espíritu altruista, llevados simplemente por su patriotismo y la creciente preocupación por el futuro de sus hijos. Estos son “peligrosos” para el orden establecido, no sólo porque denuncian la corrupción estructural que los otros practican, sino porque proponen un programa de gobierno que acabaría con ella: la legalidad constitucional a ultranza, el respeto a la división de los poderes, el imperio de la ley en todos los órdenes como garantía de existencia del Estado de Derecho, que no es sólo un juego electoral. Estos políticos actúan con la lógica del interés público, el bien común que enseña el Derecho Natural, para “asegurar los beneficios de la libertad”, razón de ser del Estado moderno. Ellos representan lo mejor de la política, no lo menos peor, que es lo que la sociedad argentina acostumbra votar.
El autor del libro que hoy presentamos, –de más está decirlo- pertenece a esta clase de dirigentes políticos, de por sí selectos en razón de la rectitud de sus intenciones, en su caso demostrada en los hechos.
Cualquiera que conozca bien a Sebastián García Díaz, sabe que es de los que dan un paso al frente cuando se piden voluntarios para una misión peligrosa. Es un combatiente, y por tanto siempre va a ir hacia adelante, aun cuando un enorme oso lo espere para darle su abrazo mortal. Por eso aceptó el desafío de ocupar la primera fila en la lucha local contra la peor amenaza delictiva del mundo, incluso con la sospecha (confirmada enseguida) de tener que hacerlo en inferioridad de condiciones funcionales, por la sórdida oposición de sus superiores administrativos.
De las increíbles peripecias de su gestión, entorpecida cada día por las trabas del Ministro de Gobierno, da cuenta el libro. Sólo diré que Sebastián no se limitó nunca a recitar el pobre libreto que le tenían preparado, que la semana pasada hemos vuelto a escuchar de boca del actual Secretario de Prevención de las Adicciones. Para gran sorpresa de sus hostiles anfitriones, desplegó en tiempo record un inédito programa de acción que apuntaba en dos direcciones nunca antes exploradas por gobierno alguno en la República Argentina: la lucha frontal contra el narcotráfico como todavía no ha sido iniciada, con todo lo que dicho enunciado supone innovar en materia de investigación, persecución y captura de narcotraficantes. Y la lucha contra el alcoholismo, mediante un detallado plan de control de oferta de la droga de mayor consumo social, en su ámbito más dañoso: la nocturnidad, actualmente “zona liberada” para traficar todas las drogas. Es decir, planteó el deber del Estado de asumir rápidamente el control de la oferta de todo el espectro de sustancias tóxicas psicoactivas, legales o prohibidas, mediante la puesta en valor del marco legal conformado por las leyes 23.737 (de Estupefacientes) y 24.788 (de Lucha contra el Alcoholismo), paradigmas jurídicos irrenunciables.
En cuanto al narcotráfico, como primera medida sinceró la realidad de la ausencia del Estado, criticando públicamente la ineficiencia del viejo sistema de investigación exclusivamente a cargo de los fiscales y jueces federales. En nombre de un mal entendido garantismo procesal, estos aplican un exagerado sistema de nulidades que desvirtúa los principios y los fines del Derecho Penal con engorrosas exigencias de interminables investigaciones previas, que dejan pasar la flagrancia delictiva y terminan muchas veces frustrando las tardías intervenciones policiales contra los narcos, alertados por las filtraciones de esa mal llamada “tarea de inteligencia”. Los cargamentos importantes de droga, se terminan descubriendo por casualidad. La lenta rutina forense –causante del desprestigio del Poder Judicial-, es notoriamente funcional a la impunidad de los delincuentes, cuyo grado de organización y dinámica operativa supera ampliamente la estática actuación de los encargados de reprimirlos. El sincero diagnóstico del Secretario antidrogas (que comparte la opinión pública) le granjeó la instantánea enemistad de los fiscales aludidos, quienes se apresuraron a demostrarle su cuota de poder, boicoteando desde el vamos todas sus iniciativas de coordinación entre el Gobierno Provincial, la Justicia Federal y las fuerzas de seguridad. Créase o no, el Gobierno –a favor del cual él se jugaba- hizo causa común con los boicoteadores, decretando su triunfo. Unos y otros prefirieron beneficiar al negocio de la droga, antes que colaborar con la legítima autoridad que Sebastián ejercía. Así lo castigaba la mala política, por no querer participar del juego del silencio hipócrita. Al actual Secretario le quitaron de un plumazo su competencia en la lucha contra el narcotráfico, y no dijo ni una palabra. Seguramente va a durar en el cargo.
Apenas quince días después de su renuncia, los mismos que ignoraron sus iniciativas de reforma, convocaron una publicitada reunión de representantes de dichos organismos estatales, parodiando el mismo objetivo que Sebastián antes les planteara. Del encuentro surgió la promesa –no cumplida- de simplificar los procedimientos investigativos para acelerar la lucha contra este delito. En síntesis, el despreciado Secretario tenía razón, pero jamás se la reconocerán. Así manejan las instituciones de la República, los burócratas enquistados en ellas.
Consecuentemente, al Gobierno de la Provincia le pidió reequipar y aumentar el personal policial empeñado en esta lucha, instándolo a gestionar urgentemente ante el Poder Ejecutivo Nacional la elaboración de un plan maestro para derrotar al narcotráfico. Por el contrario, el ministro de Gobierno le reprochó que sus dichos le creaban problemas políticos con el Gobierno Nacional. Ese sólo dato amerita una profunda investigación penal de consecuencias imprevisibles, por lo que sugiere. Claro que aún no ha nacido el juez que se anime a tanto.
Pero donde Sebastián marcó un rumbo absolutamente nuevo en materia de prevención toxicológica, es en la cuestión del alcoholismo. Sentó doctrina con el sólo hecho de inscribirla por primera vez en la agenda de las políticas del Estado, que siempre se ha desentendido de la mayor causa evitable de morbimortalidad después del tabaquismo (35.000 muertes al año), gracias al arcaico prejuicio social que considera al alcoholismo –y sus funestas consecuencias sociales- como mero asunto privado. En su discurso de asunción del cargo expresó su firme voluntad de tomar el toro por las astas, señalando al alcohol como la droga madre de todas las adicciones, y al negocio de la diversión nocturna como la gigantesca escuela de inicio en ellas, indebidamente tolerada por el Estado y la sociedad. Dijo por las claras que el eje de su gestión sería terminar con la impunidad del comercio de alcohol a la juventud, en especial a los menores. Tampoco le creyeron. Cuando pocos días después, elevó al Gobernador su primer proyecto de ley reclamando la designación de su Secretaría como autoridad de aplicación de la ley penal especial 24.788, empezaron a preocuparse y a cajonearle sus iniciativas. Aún así, emprendió acciones judiciales contra infractores de dicha ley, mediante denuncias penales de hechos atroces (por el costo en vidas jóvenes), que todos los fiscales provinciales que las recibieron –nueve en total- ignoraron sistemáticamente, revelando así la existencia de un organigrama judicial de impunidad de la mafia de la noche, que demuestra hasta dónde llega su larga mano negra. El cuadro de indefensión de la sociedad es peor de lo que se creía, porque están comprometidas los organismos encargados de la prevención y represión de este delito. La vergonzosa indiferencia con que los acusadores públicos encubren los innumerables atentados contra la vida y la salud que se cometen en este negocio canalla, consolida el sangriento status quo de la nocturnidad, cuyos peligros constituyen la mayor amenaza para las familias argentinas con hijos jóvenes y adolescentes. La responsabilidad de la corporación de los fiscales en el genocidio del alcohol estaba oculta y ahora se conoce gracias a Sebastián, que la puso en evidencia.
No se arredró ante las dificultades, y mientras sus superiores administrativos le hablaban de componendas electorales, él –sensible al sufrimiento de las víctimas de esta cruel problemática- elevaba a consideración del Ejecutivo su segundo proyecto de ley, proponiéndole la creación de un Registro Provincial de Bocas de Expendio de Bebidas Alcohólicas, con dispositivos jurídicos capaces de lograr el eficaz control de la oferta etílica en los antros nocturnos, donde se incuban tanto las adicciones masivas de nuestra juventud, como la interminable serie de tragedias viales que ocurren durante las madrugadas de fin de semana, que le cuestan la vida a más de 3.000 chicos por año en la Argentina, determinando que el politraumatismo sea la primera causa de muerte de las personas de entre 15 y 30 años de edad. Mientras él se desvelaba por salvar vidas, sus jefes se dedicaban a contar votos. Sólo el Ministro de Salud de la provincia, Dr. Oscar González, comprendió la importancia sanitaria de su propuesta legislativa, y la apoyó decididamente. Ni siquiera eso le importó al dúo Schiaretti-Caserio. Cajonearon también este proyecto, que ahora sacan a relucir como propio, en versión adulterada para restarle eficacia preventiva (no sea cosa que se molesten los señores bolicheros).
Finalmente, ante la evidencia de que Sebastián no era el inepto obsecuente que ellos querían que fuese, que con sus propias ideas de gobierno amenazaba realmente los nefastos intereses económicos del alcohol y las drogas -que ellos no quieren confrontar-, pusieron entonces en marcha su aparato de agresión mediática, y después de una feroz campaña de intrigas periodísticas, lo echaron de su cargo fingiendo escandalizarse por su denuncia de favelización de la ciudad capital (absolutamente cierta). Tenían que justificar ante la opinión pública, la exoneración de un funcionario diligente y honesto. No convencieron a nadie.
La historia recogerá que este hombre tuvo el coraje cívico de desenmascarar a los responsables políticos del auge de la drogadición y el alcoholismo que agobian a nuestra sociedad, porque demostró con su ejemplo personal, que el perverso fenómeno es producto de la deliberada inoperancia de los gobernantes, sea por cobardía, ineptitud o peor aún, por complicidad. Al frente de su pequeña tropa de leales y siguiendo el hilo conductor de sus convicciones, se adentró como Teseo en el temible laberinto del Minotauro, con la noble intención de convertir la espantosa ofrenda ritual que alimenta al monstruo –la vida de diez jóvenes cada día-, en la oportunidad de darle fin. Aun cuando la empresa del héroe griego haya tenido más éxito que la de Sebastián, él puede dormir con la conciencia tranquila, porque al pronunciar la tremenda verdad en lo profundo de la tenebrosa caverna del poder, ha logrado herir a la bestia, que hoy se revuelve furiosa.
“Para decir la verdad he venido”, dijo Jesús, a sabiendas de que sería derrotado por el poder temporal, desde siempre detentado por los injustos. Todos aquellos que de un modo u otro se sacrifican por una causa justa, transmiten el mensaje evangélico. La historia de la Humanidad es una constante lucha entre el bien y el mal, y sus respectivas expresiones: la verdad y la mentira. En la extensa noche de la mentira, cada tanto amanece la verdad. Sebastián ha dado un ejemplo luminoso, que algún día alumbrará el camino de los que retomen su obra de protección de la juventud, porque en Córdoba ya no será posible prescindir de sus ideas.
Recomiendo la lectura de su libro. Es un testimonio valioso, que ayudará en la lucha por construir un futuro mejor para nuestros queridos hijos. "
Esteban E. Gorriti Córdoba, 28 de julio de 2010.
"Pocas veces en la historia de Córdoba, se ha visto un contraste tan evidente entre la mala y la buena política, como en el caso de la breve –pero significativa- gestión de Sebastián García Díaz al frente de la Secretaría antidrogas de la provincia.
Fue convocado por el actual gobierno, a fin de fundar el organismo encargado de enfrentar nada menos que al narcotráfico, que en los últimos diez años registra un crecimiento vertiginoso en la Argentina, especialmente en la región centro del país. Esta grave situación viene siendo denunciada desde entonces por los Dres. Marcelo Touriño y Aurelio García Elorrio, quienes a costa de su propia seguridad personal y la de sus familias –al igual que los periodistas Tomás Mendez y Juan Federico-, han alertado sobre los lazos ocultos que existen entre el crimen organizado y sectores encumbrados del poder político. Ante el inocultable daño social producido –sobre todo en la población juvenil, la más vulnerable y expuesta al terrible mal de la drogadicción-, en el 2008 la cuestión fue definitivamente instalada en la opinión pública mediante la campaña callejera del partido “Primero la Gente”, que instaba a la ciudadanía a denunciar en forma anónima a los narcotraficantes barriales, ofreciéndose sus dirigentes para trasladar a la Justicia y la Policía los estratégicos datos, con el fin de obligar al Gobierno a actuar de una buena vez, sin escudarse en el eterno pretexto de la imposibilidad de hacerlo por supuesta falta de información. Al no poder seguir escondiendo la basura debajo de la alfombra, éste se decidió hacer política con el delicado tema.
El Gobernador optó por la maquiavélica maniobra de invitar al principal promotor de la campaña que les incomodaba, en la creencia de que, siendo un político, una vez en el cargo habría de hacer lo que normalmente hacen los políticos opositores cuando son convocados a las filas gubernamentales: transformarse en un burócrata obediente, atornillado a uno de esos importantes sillones oficiales desde los cuales se pierden de vista los ideales sostenidos en el llano. Es decir, el gobierno buscó neutralizar a Sebastián haciéndolo partícipe de su total inacción frente al problema, que era –y después de él, ha vuelto a ser- su verdadera política de Estado.
Se equivocaron de persona; Sebastián y su equipo de compañeros de trabajo no buscaban empleo sino la oportunidad de poner a prueba sus ideas de gobierno sobre esta dramática cuestión. Pero el poder apostaba a las enormes dificultades del cargo como seguro desprestigio de la gestión encomendada, que se esperaba fuera anodina. En otras palabras, la idea era darle “el abrazo del oso”, y matarlo políticamente. El factor humano frustró la maniobra gatopardista, poniendo al oso en fuga.
Se hace política tal como se vive: con honestidad o picardía. En la política argentina hay demasiadas pícaros que se prestan a cualquier cosa, con tal de satisfacer sus ambiciones de poder y riqueza. Los políticos profesionales conciben al Estado como un botín de guerra, formidable máquina de hacer negociados, cuya administración les permite quedarse con ilícitas comisiones millonarias a cambio de favorecer a los peores intereses creados –internos o externos-, menoscabando a la sociedad en múltiples formas. Cualquier ideología sirve de pantalla, en la vil tarea de malversar el erario público. En nombre de los próceres se saquea continuamente el patrimonio nacional, para asombro del mundo, que no puede entender nuestro subdesarrollo. Como es obvio, la fiesta de la corrupción siempre la paga el pueblo, viviendo por debajo de sus posibilidades. Aunque esto viene ocurriendo desde los tiempos de la dictadura militar, se ha acentuado durante la democracia, pues los viejos partidos políticos –y también los nuevos que nacieron viejos, por ser mero reciclaje de políticos marginales- son conducidos por personajes que no pueden explicar cómo amazaron fortunas con el ejercicio de la función pública. De hecho, los dirigentes de los partidos dominantes conforman la nueva oligarquía argentina.
Pero también hay –siempre las hubo- hombres y mujeres con integridad moral, que van hacia la política con espíritu altruista, llevados simplemente por su patriotismo y la creciente preocupación por el futuro de sus hijos. Estos son “peligrosos” para el orden establecido, no sólo porque denuncian la corrupción estructural que los otros practican, sino porque proponen un programa de gobierno que acabaría con ella: la legalidad constitucional a ultranza, el respeto a la división de los poderes, el imperio de la ley en todos los órdenes como garantía de existencia del Estado de Derecho, que no es sólo un juego electoral. Estos políticos actúan con la lógica del interés público, el bien común que enseña el Derecho Natural, para “asegurar los beneficios de la libertad”, razón de ser del Estado moderno. Ellos representan lo mejor de la política, no lo menos peor, que es lo que la sociedad argentina acostumbra votar.
El autor del libro que hoy presentamos, –de más está decirlo- pertenece a esta clase de dirigentes políticos, de por sí selectos en razón de la rectitud de sus intenciones, en su caso demostrada en los hechos.
Cualquiera que conozca bien a Sebastián García Díaz, sabe que es de los que dan un paso al frente cuando se piden voluntarios para una misión peligrosa. Es un combatiente, y por tanto siempre va a ir hacia adelante, aun cuando un enorme oso lo espere para darle su abrazo mortal. Por eso aceptó el desafío de ocupar la primera fila en la lucha local contra la peor amenaza delictiva del mundo, incluso con la sospecha (confirmada enseguida) de tener que hacerlo en inferioridad de condiciones funcionales, por la sórdida oposición de sus superiores administrativos.
De las increíbles peripecias de su gestión, entorpecida cada día por las trabas del Ministro de Gobierno, da cuenta el libro. Sólo diré que Sebastián no se limitó nunca a recitar el pobre libreto que le tenían preparado, que la semana pasada hemos vuelto a escuchar de boca del actual Secretario de Prevención de las Adicciones. Para gran sorpresa de sus hostiles anfitriones, desplegó en tiempo record un inédito programa de acción que apuntaba en dos direcciones nunca antes exploradas por gobierno alguno en la República Argentina: la lucha frontal contra el narcotráfico como todavía no ha sido iniciada, con todo lo que dicho enunciado supone innovar en materia de investigación, persecución y captura de narcotraficantes. Y la lucha contra el alcoholismo, mediante un detallado plan de control de oferta de la droga de mayor consumo social, en su ámbito más dañoso: la nocturnidad, actualmente “zona liberada” para traficar todas las drogas. Es decir, planteó el deber del Estado de asumir rápidamente el control de la oferta de todo el espectro de sustancias tóxicas psicoactivas, legales o prohibidas, mediante la puesta en valor del marco legal conformado por las leyes 23.737 (de Estupefacientes) y 24.788 (de Lucha contra el Alcoholismo), paradigmas jurídicos irrenunciables.
En cuanto al narcotráfico, como primera medida sinceró la realidad de la ausencia del Estado, criticando públicamente la ineficiencia del viejo sistema de investigación exclusivamente a cargo de los fiscales y jueces federales. En nombre de un mal entendido garantismo procesal, estos aplican un exagerado sistema de nulidades que desvirtúa los principios y los fines del Derecho Penal con engorrosas exigencias de interminables investigaciones previas, que dejan pasar la flagrancia delictiva y terminan muchas veces frustrando las tardías intervenciones policiales contra los narcos, alertados por las filtraciones de esa mal llamada “tarea de inteligencia”. Los cargamentos importantes de droga, se terminan descubriendo por casualidad. La lenta rutina forense –causante del desprestigio del Poder Judicial-, es notoriamente funcional a la impunidad de los delincuentes, cuyo grado de organización y dinámica operativa supera ampliamente la estática actuación de los encargados de reprimirlos. El sincero diagnóstico del Secretario antidrogas (que comparte la opinión pública) le granjeó la instantánea enemistad de los fiscales aludidos, quienes se apresuraron a demostrarle su cuota de poder, boicoteando desde el vamos todas sus iniciativas de coordinación entre el Gobierno Provincial, la Justicia Federal y las fuerzas de seguridad. Créase o no, el Gobierno –a favor del cual él se jugaba- hizo causa común con los boicoteadores, decretando su triunfo. Unos y otros prefirieron beneficiar al negocio de la droga, antes que colaborar con la legítima autoridad que Sebastián ejercía. Así lo castigaba la mala política, por no querer participar del juego del silencio hipócrita. Al actual Secretario le quitaron de un plumazo su competencia en la lucha contra el narcotráfico, y no dijo ni una palabra. Seguramente va a durar en el cargo.
Apenas quince días después de su renuncia, los mismos que ignoraron sus iniciativas de reforma, convocaron una publicitada reunión de representantes de dichos organismos estatales, parodiando el mismo objetivo que Sebastián antes les planteara. Del encuentro surgió la promesa –no cumplida- de simplificar los procedimientos investigativos para acelerar la lucha contra este delito. En síntesis, el despreciado Secretario tenía razón, pero jamás se la reconocerán. Así manejan las instituciones de la República, los burócratas enquistados en ellas.
Consecuentemente, al Gobierno de la Provincia le pidió reequipar y aumentar el personal policial empeñado en esta lucha, instándolo a gestionar urgentemente ante el Poder Ejecutivo Nacional la elaboración de un plan maestro para derrotar al narcotráfico. Por el contrario, el ministro de Gobierno le reprochó que sus dichos le creaban problemas políticos con el Gobierno Nacional. Ese sólo dato amerita una profunda investigación penal de consecuencias imprevisibles, por lo que sugiere. Claro que aún no ha nacido el juez que se anime a tanto.
Pero donde Sebastián marcó un rumbo absolutamente nuevo en materia de prevención toxicológica, es en la cuestión del alcoholismo. Sentó doctrina con el sólo hecho de inscribirla por primera vez en la agenda de las políticas del Estado, que siempre se ha desentendido de la mayor causa evitable de morbimortalidad después del tabaquismo (35.000 muertes al año), gracias al arcaico prejuicio social que considera al alcoholismo –y sus funestas consecuencias sociales- como mero asunto privado. En su discurso de asunción del cargo expresó su firme voluntad de tomar el toro por las astas, señalando al alcohol como la droga madre de todas las adicciones, y al negocio de la diversión nocturna como la gigantesca escuela de inicio en ellas, indebidamente tolerada por el Estado y la sociedad. Dijo por las claras que el eje de su gestión sería terminar con la impunidad del comercio de alcohol a la juventud, en especial a los menores. Tampoco le creyeron. Cuando pocos días después, elevó al Gobernador su primer proyecto de ley reclamando la designación de su Secretaría como autoridad de aplicación de la ley penal especial 24.788, empezaron a preocuparse y a cajonearle sus iniciativas. Aún así, emprendió acciones judiciales contra infractores de dicha ley, mediante denuncias penales de hechos atroces (por el costo en vidas jóvenes), que todos los fiscales provinciales que las recibieron –nueve en total- ignoraron sistemáticamente, revelando así la existencia de un organigrama judicial de impunidad de la mafia de la noche, que demuestra hasta dónde llega su larga mano negra. El cuadro de indefensión de la sociedad es peor de lo que se creía, porque están comprometidas los organismos encargados de la prevención y represión de este delito. La vergonzosa indiferencia con que los acusadores públicos encubren los innumerables atentados contra la vida y la salud que se cometen en este negocio canalla, consolida el sangriento status quo de la nocturnidad, cuyos peligros constituyen la mayor amenaza para las familias argentinas con hijos jóvenes y adolescentes. La responsabilidad de la corporación de los fiscales en el genocidio del alcohol estaba oculta y ahora se conoce gracias a Sebastián, que la puso en evidencia.
No se arredró ante las dificultades, y mientras sus superiores administrativos le hablaban de componendas electorales, él –sensible al sufrimiento de las víctimas de esta cruel problemática- elevaba a consideración del Ejecutivo su segundo proyecto de ley, proponiéndole la creación de un Registro Provincial de Bocas de Expendio de Bebidas Alcohólicas, con dispositivos jurídicos capaces de lograr el eficaz control de la oferta etílica en los antros nocturnos, donde se incuban tanto las adicciones masivas de nuestra juventud, como la interminable serie de tragedias viales que ocurren durante las madrugadas de fin de semana, que le cuestan la vida a más de 3.000 chicos por año en la Argentina, determinando que el politraumatismo sea la primera causa de muerte de las personas de entre 15 y 30 años de edad. Mientras él se desvelaba por salvar vidas, sus jefes se dedicaban a contar votos. Sólo el Ministro de Salud de la provincia, Dr. Oscar González, comprendió la importancia sanitaria de su propuesta legislativa, y la apoyó decididamente. Ni siquiera eso le importó al dúo Schiaretti-Caserio. Cajonearon también este proyecto, que ahora sacan a relucir como propio, en versión adulterada para restarle eficacia preventiva (no sea cosa que se molesten los señores bolicheros).
Finalmente, ante la evidencia de que Sebastián no era el inepto obsecuente que ellos querían que fuese, que con sus propias ideas de gobierno amenazaba realmente los nefastos intereses económicos del alcohol y las drogas -que ellos no quieren confrontar-, pusieron entonces en marcha su aparato de agresión mediática, y después de una feroz campaña de intrigas periodísticas, lo echaron de su cargo fingiendo escandalizarse por su denuncia de favelización de la ciudad capital (absolutamente cierta). Tenían que justificar ante la opinión pública, la exoneración de un funcionario diligente y honesto. No convencieron a nadie.
La historia recogerá que este hombre tuvo el coraje cívico de desenmascarar a los responsables políticos del auge de la drogadición y el alcoholismo que agobian a nuestra sociedad, porque demostró con su ejemplo personal, que el perverso fenómeno es producto de la deliberada inoperancia de los gobernantes, sea por cobardía, ineptitud o peor aún, por complicidad. Al frente de su pequeña tropa de leales y siguiendo el hilo conductor de sus convicciones, se adentró como Teseo en el temible laberinto del Minotauro, con la noble intención de convertir la espantosa ofrenda ritual que alimenta al monstruo –la vida de diez jóvenes cada día-, en la oportunidad de darle fin. Aun cuando la empresa del héroe griego haya tenido más éxito que la de Sebastián, él puede dormir con la conciencia tranquila, porque al pronunciar la tremenda verdad en lo profundo de la tenebrosa caverna del poder, ha logrado herir a la bestia, que hoy se revuelve furiosa.
“Para decir la verdad he venido”, dijo Jesús, a sabiendas de que sería derrotado por el poder temporal, desde siempre detentado por los injustos. Todos aquellos que de un modo u otro se sacrifican por una causa justa, transmiten el mensaje evangélico. La historia de la Humanidad es una constante lucha entre el bien y el mal, y sus respectivas expresiones: la verdad y la mentira. En la extensa noche de la mentira, cada tanto amanece la verdad. Sebastián ha dado un ejemplo luminoso, que algún día alumbrará el camino de los que retomen su obra de protección de la juventud, porque en Córdoba ya no será posible prescindir de sus ideas.
Recomiendo la lectura de su libro. Es un testimonio valioso, que ayudará en la lucha por construir un futuro mejor para nuestros queridos hijos. "
Esteban E. Gorriti Córdoba, 28 de julio de 2010.
EL CLIENTELISMO POLITICO DEL GOBIERNO EN LOS BARRIOS MARGINALES ES CAUSA DE FAVELIZACION
Sebastián García Díaz explicó hoy que el libro no sólo resume todo lo que no hace el gobierno respecto a la lucha contra el narcotráfico, sino que además cuenta en primera persona la experiencia vergonzosa de cómo el clientelismo político indiscriminado y desordenado está destruyendo los valores comunitarios de los barrios marginales y abre la puerta para que, con la misma lógica, se ofrezca la alternativa de la venta de drogas
Algunos párrafos del libro:
“El segundo desafío es social. Pero en este terreno hay que tener sumo cuidado. Se ha instalado un falso discurso que dice: “Mientras esas familias no tengan otra alternativa de ingreso económico se inclinarán por la venta de droga. Antes de hacer cumplir la ley en la zona, tenemos que garantizarles trabajo y oportunidades”.
El diagnóstico es errado. Porque la pobreza no es la causa del crecimiento del narcotráfico. Es la impunidad. Y la distorsión en los valores que produce esa impunidad en el barrio. Si el riesgo de comercializar droga fuera percibido como mucho más elevado, tendríamos más jefes y jefas de familia buscando otras alternativas, en forma espontánea.” (Pag 61)
“Volviendo al desafío social que tenemos en esos barrios, la experiencia de gestión, en este sentido, me ha dejado en claro que la acción social que estamos desarrollando en los barrios es vergonzosa. Los gobiernos (nacional, provincial y municipal) y peor aún, los distintos ministerios y secretarías en cada uno de esos estamentos, “bajan” decenas de programas fragmentados, que no tienen coordinación entre sí y que en muchos casos se superponen. Los únicos que terminan de concentrar la información son los punteros políticos que visitan las distintas oficinas de los funcionarios para ver qué hay para repartir.” (Pag 62)
“El clientelismo produce estragos en esas zonas. Porque un joven que abandonó el colegio y que ha crecido viendo a su familia recibir dádivas y favores de políticos y punteros a cambio de ir a actos y votar por ellos, no percibe cuál es la diferencia de recibirlos ahora de narcos y dealers.” (Pag 63)
“Hay grupos de personas que reciben mucho más de lo que necesitarían, o dos veces la misma cosa, la misma acción, o el mismo programa, en algunos casos. Otros ni se enteran de que se está desarrollando tal o cual programa, proyecto o acción en la zona, porque no son amigos del puntero de la zona.”
“Recorriendo las calles de Villa Urquiza los vecinos me iban comentando las diversas casas que vendían droga. Eran en verdad un listado impresionante. Cuando les expresé mi indignación de que la Policía no actuara con decisión me llevaron hasta el fondo del barrio -contra el Río Suquía- y me mostraron lo que allí ocurre todos los domingos: cuadreras de caballos con apuestas y todo tipo de ilegalidades institucionalizadas en ese sector. “Esto se hace con la cobertura de la Policía. Si no son capaces de cortar con algo tan burdo y tan conocido por todos, ¡Imaginate si van a hacer algo por el tema drogas!” (Pag 64)
Algunos párrafos del libro:
“El segundo desafío es social. Pero en este terreno hay que tener sumo cuidado. Se ha instalado un falso discurso que dice: “Mientras esas familias no tengan otra alternativa de ingreso económico se inclinarán por la venta de droga. Antes de hacer cumplir la ley en la zona, tenemos que garantizarles trabajo y oportunidades”.
El diagnóstico es errado. Porque la pobreza no es la causa del crecimiento del narcotráfico. Es la impunidad. Y la distorsión en los valores que produce esa impunidad en el barrio. Si el riesgo de comercializar droga fuera percibido como mucho más elevado, tendríamos más jefes y jefas de familia buscando otras alternativas, en forma espontánea.” (Pag 61)
“Volviendo al desafío social que tenemos en esos barrios, la experiencia de gestión, en este sentido, me ha dejado en claro que la acción social que estamos desarrollando en los barrios es vergonzosa. Los gobiernos (nacional, provincial y municipal) y peor aún, los distintos ministerios y secretarías en cada uno de esos estamentos, “bajan” decenas de programas fragmentados, que no tienen coordinación entre sí y que en muchos casos se superponen. Los únicos que terminan de concentrar la información son los punteros políticos que visitan las distintas oficinas de los funcionarios para ver qué hay para repartir.” (Pag 62)
“El clientelismo produce estragos en esas zonas. Porque un joven que abandonó el colegio y que ha crecido viendo a su familia recibir dádivas y favores de políticos y punteros a cambio de ir a actos y votar por ellos, no percibe cuál es la diferencia de recibirlos ahora de narcos y dealers.” (Pag 63)
“Hay grupos de personas que reciben mucho más de lo que necesitarían, o dos veces la misma cosa, la misma acción, o el mismo programa, en algunos casos. Otros ni se enteran de que se está desarrollando tal o cual programa, proyecto o acción en la zona, porque no son amigos del puntero de la zona.”
“Recorriendo las calles de Villa Urquiza los vecinos me iban comentando las diversas casas que vendían droga. Eran en verdad un listado impresionante. Cuando les expresé mi indignación de que la Policía no actuara con decisión me llevaron hasta el fondo del barrio -contra el Río Suquía- y me mostraron lo que allí ocurre todos los domingos: cuadreras de caballos con apuestas y todo tipo de ilegalidades institucionalizadas en ese sector. “Esto se hace con la cobertura de la Policía. Si no son capaces de cortar con algo tan burdo y tan conocido por todos, ¡Imaginate si van a hacer algo por el tema drogas!” (Pag 64)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

