Vamos a despeatonalizar el centro de Córdoba

Una propuesta: 
despeatonalizar el centro de Córdoba.
 

El centro está decayendo. Con locales cerrados y cada vez menos flujo de residentes y peatones. Varias instituciones se han ido ya -como por ejemplo la Bolsa de Comercio- así como oficinas paradigmáticas. 

Para revertir esta situación crítica se han intentado intervenciones de todo tipo por parte de la municipalidad. Pero nada ha funcionado.

Cambiemos de estrategia

La reactivación del centro sólo la puede hacer el mercado. Los vecinos tienen que elegir volver porque encuentran algún beneficio o aliciente que les brinde la zona (y cada negocio en particular). Si eso no ocurre, no hay “comisión de arquitectos y urbanistas” ni "fotos de políticos sonriendo por inaugurar una maceta" que sirva para algo.


¿Hay algo concreto, barato y rápido que pueda hacer el próximo intendente?
Sí. Tal vez no valía la pena hacerla antes, pero sí ahora. Es una decisión completamente distinta y contraria a las políticas que ha estado desarrollando los últimos intendentes, con sus intervenciones al sector para limitar el tránsito. Esta es una solución que libera.

Permitamos que los autos puedan transitar e incluso detenerse en cualquier lugar del centro para ascenso y descenso de personas y cargas. Levantemos todas y cada una de las peatonales que hoy existen. Permitamos que accedan además el transporte y los servicios de seguridad, bomberos, salud y emergencias.

Casos de éxito

Hemos relevado más de 50 ciudades similares a Córdoba que lo han hecho, en distintos lugares del mundo, y han tenido éxito. La mayoría de los comerciantes y también los técnicos apoyan la iniciativa.

Por supuesto, es clave que desalojemos todo el centro de personas que viven en la calle, en forma precaria. Lejos de “darle de comer en la plaza San Martín” como hacemos hoy, hay que trasladarlos a los lugares que están preparados para ese fin.

Hoy recorrer la peatonal a cierta hora de la tarde/noche, además de ser un incordio porque uno debe estacionar lejos, da miedo para muchas personas, que –atentos a esa experiencia- prefieren no regresar.

¿Y los edificios históricos?

El patrimonio histórico no sufrirá. Porque allí las veredas serán más anchas y el paso cuidado. Pero la regla será que el tránsito pueda fluir, igual que lo hace en Nueva Córdoba o en Güemes.

Y el turismo que privilegia el centro de la ciudad ¿no se verá afectado por esta decisión? Todo lo contrario: hoy los turistas ven edificios viejos en una zona completamente deprimida e insegura. Si el centro recupera el flujo de vehículos y personas, el desarrollo de opciones de gastronomía, hoteles del centro, comercios se activará para enriquecer nuestra oferta.

Decisión política

Se que la Peatonal genera nostalgia e identidad. Muchos la tuvimos -por años- como un lugar natural donde confluir. Pero si seguimos aferrados a esa foto del pasado, tratando de que vuelva con planteos teóricos e intervenciones públicas sin éxito, terminaremos por destruirlo sin remedio.

Para llevar adelante una disrupción como ésta, hace falta decisión política y valentía. Nos aseguremos que el próximo intendente la tenga.