Incomprensión judicial del alcoholismo

EXCELENTE ARTICULO DE ESTEBAN GORRITI. 
miembro de Civilitas -Esperanza Federal- dejando en evidencia visiones erroneas sobre el fenómeno del consumo de alcohol, desde la Justicia


Integración de personas con capacidades especiales: un desafío pendiente

NUESTRO PROGRAMA CIVILITAS TV DE ANOCHE. 2 Entrevistas imperdibles para entender en qué punto estamos en el desafío de integrar a las personas con capacidades especiales. 2 valientes mujeres que siguen adelante a pesar de todo con sus reclamos, sus propuesta y su acción.

Drogas en Córdoba

Dejo aquí algunos antecedentes de lo que hicimos para hacer visible la problemática de la droga en Córdoba: http://reconstruyamoscordoba.blogspot.com.ar/p/drogas-en-cordoba-video.html


Si ahora no estamos en la cresta de la ola no es por que nadie nos haya "comprado", sino porque hemos presentado propuestas y sugerencias muy concretas en la línea de lo que dijimos que haríamos: pasar de las denuncias a las propuestas. 


Si estas propuestas no son atendidas en breve volveremos al llano porque esto recién empieza. Ahora que todo está saliendo a la luz, viene lo más dificil: la reconstrucción. En esa línea dejo también una reflexión: http://reconstruyamoscordoba.blogspot.com.ar/2013/09/drogas-y-policias-y-ahora-que-hacemos.html

Drogas y policías: Y ahora ¿qué hacemos?

Por Sebastián García Díaz 
Miembro de Civilitas -Esperanza Federal-

Todo lo ocurrido en Córdoba es muy bueno. Debemos alegrarnos. No importa las motivaciones últimas que movieron al periodismo, al fiscal, a la policía y al gobierno a hacer lo que hicieron. Lo concreto es que ahora se abre una enorme oportunidad para iniciar una nueva etapa. Aprovechémosla.

Una nueva fórmula. 


Necesitamos un nuevo paradigma, que mire el fenómeno de la seguridad desde arriba hacia abajo y no al revés, como ahora. Desde las cabezas de estas redes hacia el último eslabón. Ya no necesitamos más policías sino mejores policías.

El narcotráfico ha extendido su dominio en todo el abanico de delitos que sufrimos a diario; reclutando, entregando armas, reduciendo lo robado, dominando zonas.  Y si no hacemos lo que corresponde, pronto escalarán hacia delitos más complejos y lograran consolidar aquel “incipiente proceso de favelización” en zonas marginales. En el Gran Buenos Aires esto ya ocurrió.

La faceta prevencional -evitar el delito patrullando las calles a la espera del ladrón de ocasión- ya no es suficiente.  Deberíamos dejarla reservada para pequeños y dinámicos cuerpos de policías municipales de fuerte raigambre comunitaria (que todos conozcan al policía de la esquina). Probablemente el número de efectivos crezca según cada zona. Pero su eficacia no pasará por mayores sofisticaciones sino por enrolar personas intachables, orgullosas del mandato de hacer respetar la ley y sujetos al control formal y “social” de sus propios vecinos.

Desde la provincia el foco hay que ponerlo en la investigación y la lucha contra las ramificaciones en nuestro territorio de estas redes delictivas más complejas. Y para ello necesitamos una policía provincial más sofisticada, con profesionales especializados en inteligencia criminal, tecnología y capacidad de acción a mayor escala. 

La problemática de Colonia Lola o Bajada de San José, por ejemplo, ya no se arregla con el paso lento de un móvil irradiando luces. Se requiere una intervención integral y compleja en el territorio. Hoy la Policía de Córdoba tiene algunos cuerpos con este nivel. Pero son la excepción y deberían ser la regla.

Unidos para reclamar. 


Sin embargo no tendremos seguridad efectiva, ni pararemos a los narcos mientras no apuntemos a las cabezas de estas redes. Y eso sólo puede hacerse desde el nivel nacional.

Aquí viene lo más difícil: ¡Que todos los partidos, los jueces y fiscales provinciales y federales, los referentes de opinión, legisladores, intendentes y gobernantes,  la prensa y la sociedad civil y cada uno de nosotros nos unamos para exigir al Gobierno Central que asuma de una buena vez este combate!

Las divisiones entre los que quieren sacar provecho y los que quieren parar la bronca, no nos sirven. ¿Acaso los jueces y fiscales federales pueden encarcelar a los cabecillas del narcotráfico? Muy lejos están, con sus armarios abarrotados de expedientes y su nula infraestructura, tecnificación y especialidad para combatir semejante mafia. La Nación los deja a la deriva.

¿La Policía Federal apostada en Córdoba es un cuerpo de elite que irradia respeto por su capacitación, tecnología de punta y conexión a una base de inteligencia centralizada trabajando en tiempo real? ¿Acaso nuestra Fuerza Área tiene en pista aviones de vanguardia -¡con nafta y todo!- para salir prestos a perseguir las avionetas ilegales, guiados por un radar 3D de última generación? Si apenas los gendarmes hacen los que pueden en la ruta 9, así como la policía aeroportuaria …

Fuimos capaces de unirnos todos los partidos políticos para reclamarle al Estado Nacional el dinero que nos debe ¿Cómo no vamos a unirnos en esto, para que nuestra voz despierte al resto de las provincias?

Convoquemos a la ciudadanía. 

¿Qué hacemos ahora, en lo inmediato? La mejor iniciativa sería convocar a la ciudadanía a sacar todo lo que tiene atragantado en la garganta.

La gente sabe dónde, quién, la patente del que le da cobertura, quién la atiende mal en una comisaría, quien le pide coima, quien es el fiscal que cajoneó u omitió actuar, quién se queda con lo decomisado o lo vende, quién es el adicional que mira para otro lado cuando venden droga en un boliche o en un baile de cuarteto.  Y somos los ciudadanos los primeros que queremos un cambio.

Si yo fuera el responsable de liderar esta nueva etapa, pondría incluso el teléfono de mi propia oficina a disposición para receptar todas las denuncias anónimas (no importa cuántas sean) hasta lograr un rápido mapa de dónde estamos parados, no en frías estadísticas, sino en la realidad de la gente.  No se renovará el vínculo, si primero no escuchamos. Empecemos por ahí.

¿Cómo garantizar buena salud para todos?

LOS DESAFIOS PARA HACER QUE LA SALUD EN ARGENTINA SEA MAS JUSTA. Un programa de fondo el de anoche que vale la pena ver. Al comienzo del programa nuestra columna sobre seguridad y todo lo que ocurrió en la última semana.


La lucha contra las drogas al Congreso

Por Sebastián García Díaz
Miembro de Civilitas -Esperanza Federal-


Más allá de los esfuerzos que hemos exigido (y seguiremos exigiendo) a los gobiernos provinciales está muy claro que el avance del narcotráfico es un problema de orden nacional.


Aunque todos defendemos el federalismo, justo éste es uno de esos temas que exige la intervención directa del gobierno central, pues se trata de un fenómeno que traspasa la realidad de cada provincia y se inserta en el marco de mafias internacionales que operan sobre todo el territorio del país.
La elección de diputados nacionales es una oportunidad para que se transmita nuestra firme exigencia, como ciudadanos y padres preocupados, de mayor decisión política y acción efectiva a la presidente y sus ministros.

El desafío es detener la penetración de estas redes y su consolidación no sólo en lo que hace al tráfico y procesamiento de drogas hacia el exterior así como en el comercio interno de sustancias, sino también su influencia cada vez más determinante sobre el resto de los delitos que tanto nos preocupan como robos, secuestros, desarmaderos, muertes violentas e incluso los más aberrantes como la trata de personas. Lamentablemente ya se está configurando en las grandes ciudades argentinas un esquema de crimen organizado que tiene a los narcos como máximos referentes.
Ya que el Poder Ejecutivo Nacional no demuestra una actitud comprometida respecto a esta lucha (sino todo lo contrario) es vital que sean nuestros representantes en el Congreso los que presionen para lograr una reacción con la escala adecuada, que detenga a estos delincuentes que se enriquecen envenenando a nuestros hijos.

Proyectos concretos.

Ciertas políticas pendientes son básicas. Hay que reclamar que se haga efectiva la radarización de todo el territorio nacional y fortalecer el control en las fronteras, puertos y aeropuertos. No se trata sólo de comprar scanners y radares (cuidando que sirvan y funcionen). Necesitamos mecanismos de controles cruzados efectivos para que un agente corrompido por los narcos no haga fracasar el proceso.
Necesitamos también equipar y capacitar a las fuerzas federales de seguridad y hacerlas trabajar en conjunto a través de un organismo centralizado, especializado en la lucha contra este flagelo. La suma de los esfuerzos de las policías provinciales no podrá revertir la tendencia. Aquí hace falta cruce constante de información en tiempo real, mapeos, seguimientos, tecnología de última generación, inteligencia criminal, cuerpos de elite.

Para que todo ese esfuerzo no sea en vano debemos reclamar que se estructuren fiscalías especiales en cada Tribunal Federal del país, para agilizar y profesionalizar los procesos de investigación y captura de los cabecillas que operan en cada plaza, así como los juicios y castigos. Es prioritario contrarrestar la sensación de impunidad generalizada.
Urge a su vez sancionar leyes adecuadas para capturar a las avionetas que hacen vuelos clandestinos. Brasil y otros países vecinos ya cuentan con su “ley de derribo” y nosotros no.

Hay cuestiones que son estructurales. No podemos seguir manteniendo a las Fuerzas Armadas sin el equipamiento ni la preparación adecuada para cuidar las fronteras y hacer inteligencia, no para espiar opositores políticos, periodistas o sindicalistas (como se pretende ahora) sino para desentrañar cómo operan estos enemigos, tan temibles y sofisticados como el peor de los ejércitos.
De más está decir que necesitamos que nuestros representantes en el Congreso exijan acciones nacionales de prevención y de asistencia que tengan la escala, la permanencia y la profundidad para impactar en la sociedad y en especial en nuestros jóvenes. Es una prioridad nacional revertir la tendencia creciente al consumo no sólo de drogas sino también de alcohol, con particular foco en los menores de edad.  Insisto en la necesidad de grabar con impuestos el consumo de cervezas y vinos para financiar campañas nacionales de prevención y todos estos requerimientos.

Si alguien pregunta ¿cuál es la punta del ovillo en la lucha contra el narcotráfico? Respondería: “desbaratar las fuentes ilegales de financiamiento de este comercio y sus mecanismos de lavado de dinero establecidos en nuestro país.  Es prioritario en este sentido fortalecer la UIF (Unidad de Investigación Financiera) con personas independientes y capaces. Nos servirá de paso para que empresarios amigos del poder no saquen dinero en bolsos con total impunidad.
No soy candidato en esta elección. Y por eso espero que el pedido de poner la lucha contra las drogas al tope de la agenda política sea escuchado por todos los partidos. Ofrecemos nuestra colaboración a los diputados actuales o futuros que se atrevan a enarbolar esta bandera.

ES ESTRATEGICO HACER FOCO EN LA EDUCACION PUBLICA.

Argentina y en particular Córdoba debe competir no en cantidad (porque China y otras potencias nos superarán) sino en calidad. Eso supone generar valor agregado que será lo que dará trabajo bien remunerado y en blanco a nuestros jóvenes. 

SI ESTUVIERAMOS TODOS DE ACUERDO EN ESTA VISION DEBEMOS PONERNOS DE ACUERDO EN FORTALECER NUESTROS SISTEMA EDUCATIVO porque allí está la clave.

El desafío no es menor: hoy en Argentina sólo el 50% de los chicos en edad de terminar el secundario logra hacerlo. De los que terminan sólo el 50% comprende textos. Es decir que hoy sólo estamos preparando para construir el futuro que queremos a uno de cada cuatro chicos. En un examen de habilidades lógico-matemáticas, desaprobaron el 77% de los chicos de quinto año de las secundarias de la Ciudad de Buenos Aires. Y se verificó que el 68 % de los profesores tampoco conocían los contenidos.

CORDOBA TIENE UNA ENORME OPORTUNIDAD EN LA FUERZA DE SUS UNIVERSIDADES. Pero debemos lograr un proyecto estratégico mancomunado de ese sector. Y que no haya manipulación política en las universidades nacionales.

¿Qué es estratégico que haga Córdoba? Vos también hacé tu aporte

Nosotros, que tenemos vocación, nos hemos acercado nuevamente a un gobierno (con todo lo que ello implica).

Pero ahora hay una oportunidad concreta para vos de acercar visiones, ideas y propuestas concretas para que Córdoba avance.

Te dejo este artículo que explica cómo lo veo: http://www.lavoz.com.ar/opinion/devuelvannos-crisis

¿Quiénes venden droga en Córdoba?

MI OPINION PARA LA VOZ DEL INTERIOR AYER RESPECTO AL "PERFIL" DE LOS VENDEDORES DE DROGAS.

(El diario sacó sólo un extracto y por error me mencionan como presidente del COPEC, cargo en el que todavía no he asumido): http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/dealers”-son-jovenes-adictos-con-escasos-estudios


Un especialista  me supo decir: “hay un 20 % que jamás se les ocurriría bajo ninguna  circunstancia. Hay otro 20% que están dispuestos a vender, no importa cuán fuerte sea el castigo. Pero hay un 60% que se acerca o no a este negocio tan rentable, según  el nivel de impunidad que perciba para operar”.
La tarea del fuero provincial, entiendo, es advertirle a ese 60% que ahora el nivel de riesgo de ser atrapado en Córdoba es mayor. Que se busquen otra forma de “pagar la olla”. Hago votos para que lo logren.
Aunque este es un primer corte hay datos que confirman lo que uno ha visto en estos años: las redes de narcotráfico se encargan en Argentina de que sus vendedores consuman en forma adictiva. Así los tienen a su merced.
No hablamos siempre de marginales sin otra posibilidad que ésta de vivir. Un porcentaje interesante (42%) cursó estudios, tienen su propia casa y algún trabajo.  Sin embargo son personas que en su mayoría ya han optado por vivir del delito (la mitad tiene antecedentes penales).
Que la mitad sean mujeres me hace sentir lo que veo en los barrios: madres, en muchos casos, jugando con fuego metiéndose ellas y su familia en un mundo de violencia y abusos.
En cualquier caso, sería muy injusto conformarnos como sociedad sólo con neutralizar a los que son el último eslabón de la cadena de estas mafias internacionales que operan sobre nuestro país.
Prefiero recibir en breve el perfil de los grandes narcos, “empresarios” con dinero, que aprovechan sus contactos e influencias en un país que no tiene fronteras ni radares, ni controla el lavado, ni los precursores químicos, ni lo que entra o sale por Ezeiza o el puerto de Buenos Aires. 

YO NO ME QUIERO IR. (Interesante perspectiva de Federico Sturzenegger en su nuevo libro)

RECOMIENDO SU LECTURA. AQUÍ UN PÁRRAFO SUGERENTE

"... A principios del Siglo XX, con altibajos, el PBI per capita de un argentino osciló entre el 70% y el 80% del de un australiano (país apropiado para compararnos por ser similares), una relación que se mantuvo relativamente estable hasta mediados de los años 70. En otras palabras, la evolución de las deos economías en el siglo XX hasta ese momento, no había sido muy disimil.

Pero a mediados de los años 70 comienza una declinación formidable en los ingresos relativos de la Argentina que se extiende hasta la hiperinflación de 1989. Para ese momento, lo que ganaba un argentino se había contraído a tan sólo el 38% de lo que ganaba un australiano. En apenas quince años, Australia había sacado una ventaja formidable.


Es tan notable la declinación argentina en ese breve lapso que va desde 1975 hasta 1990, que podemos visualizarla de la siguiente manera: si durante esos quince años la Argentina hbuiera mantenido la tendencia de crecimiento que llevaba desde 1930 hasta 1974 (un promedio del 1,7% anual) nuestro ingreso por persona sería, no el 43% del australiano que hoy tenemos, sino el 73%, un valor idéntico al que tuvimos a principios del siglo XX.

Me parece que queda entonces claro que no fueron ni los españoles, ni Roca, ni Yrigoyen, ni Perón los culapbles de nuestro retraso. Nuestro retraso es de hace muy poco. Tan poco que los que tenemos más de 40 años lo vivimos en carne propia: ocurrió a lo largo de nuestras vidas."