Consumo de alcohol y drogas: consejos para padres de adolescentes y pre-adolescentes

Queridos Padres:

En los últimos meses he mantenido varias charlas con padres de adolescentes preocupados por el consumo de alcohol y de algunos episodios esporádicos de consumo de marihuana entre sus hijos.

Como les he explicado, hay una política pública que estamos defendiendo de control más estricto de la oferta y de cumplimiento de la ley 24.788. Pero más allá de la posibilidad de apoyar esta lucha ciudadana, está la pregunta de qué podemos hacer nosotros como padres respecto de nuestros hijos, ante este fenómeno.

A todos les he aconsejado leer este trabajo sobre el alcohol en adolescentes de Córdoba que es muy ilustrativo: http://www.primerolagente.com.ar/hastacontuhijo-informe.pdf

Además hemos conversado de ciertas consideraciones generales que resumí en su momento en este video:  http://youtu.be/uPC2kaSQ5dI

Pero ahora quiero sumar estos tips concretos para la reflexión que me parecen importantes:

1.       Tenemos que tomar al consumo de alcohol entre adolescentes de Córdoba, incluso de 12 o 13 años como un desafío habitual que les están planteando la sociedad a todo tipo de chicos -y por lo tanto a nuestros hijos sin lugar a dudas- no importa su condición social, educación, nivel de consolidación de su familia, buena conducta, u otros factores.

ES DECIR NINGUNO DE NUESTROS HIJOS ESTA AFUERA DE ESTE TENDENCIA PER SE y lo más probable es que se enfrenten a una situación concreta de oferta de consumir alcohol por parte de sus amigos o amigas, o un tercero, mucho antes de lo que nosotros pensamos. La experiencia de consumo no está atada a problemas psicológicos o desordenes de conducta que pueda tener un chico sino que es un desafío cultural que todos los chicos se ven casi “obligados” a experimentar.

La llamada preocupada (o en algunos casos desesperada) de muchos padres que me piden les de una charla una semana después de la fiesta de 15 de sus hijas, cuando descubrieron con sorpresa que muchos de sus amigos se alcoholizaban en forma tremenda, me hace ver que la mayoría de los padres caemos en la tentación de creer que “nuestros hijos y sus amigos están afuera del fenómeno” hasta que de repente advertimos que no es así.


2.       A diferencia de nuestra experiencia cuando fuimos jóvenes o adolescentes, la posibilidad de un consumo de alcohol junto con otras drogas (como marihuana)  es mucho más frecuente y habitual.  Alcohol y otras drogas conviven en la nocturnidad de nuestros adolescentes. Es muy probable que chicos que tienen hermanos más grandes de edad universitaria, aparezcan en una fiesta de 12 años y muestren un “porro” con la misma “onda” con la que cuando éramos chicos nosotros mostrábamos un cigarrillo de tabaco!


3.       Tengamos presente que así como no podemos considerar “alcohólico” a un a un chico de 12 a 15 años que pueda quedar completamente alcoholizado al final de una fiesta, lo mismo ocurre con uno de esa edad que se muestra probando con drogas. No estamos necesariamente ante un “adicto” y lo más probable es que todavía no lo sea, sino que aún estemos ante un adolescente experimentando. Por lo tanto no podemos exagerar en la reacción.


4.       Muchos menos podemos estigmatizar a un adolescente que haya “sacado un porro” en una fiesta de nuestros amigos, porque nos estaremos equivocando seguramente o exagerando. Que lo haya hecho, no supone -en forma directa y causal- que les va a vender drogas a los otros, que nos va a robar algo de nuestra casa para poder comprar droga para consumir, o que es un “narco”!! Ante la presencia de un amigo de nuestros hijos que nos llegue la noticia o veamos que consume algún tipo de drogas, tenemos que intervenir si, claramente, pero no exagerar porque la exageración será contraproducente sobre todo en el vínculo con nuestros propios hijos.


5.        Dicho esto valgan estos consejos:


a.       El tema del consumo de alcohol, los enormes riesgos, consecuencias, qué hacer si “un amigo” se alcoholiza, etc, etc tienen que estar presentes en la conversación con nuestros hijos desde una edad más temprana de la que habitualmente creemos. Ya desde los 11 años tenemos que comenzar a hablar tranquilos pero explícitamente del tema. Y no se tiene que hablar una o dos veces sino en forma periódica.


b.      Tengamos presente, como cuento en las charlas, que la prevención comienza desde que son muy chicos, incluso desde el jardín de infantes, no hablándoles sobre alcohol y drogas pero sí fortaleciendo su carácter para ser “asertivos”, saber decir que no a la presión del grupo, ser capaces de canalizar bien sus sentimientos, mantener una vida sana, tener objetivos de vida que los alejen de la tentación de desafiar su vida en tonteras -picadas, competencias alcohólicas, etc-.


c.       Podría decirse que un chico a los 12 años ya está “formateado” en un 80% en su carácter para enfrentar o no el desafío. De allí en adelante sólo podemos hacer como padres correcciones de detalle (esperarlos a la vuelta de sus fiestas, acompañarlos en sus actividades deportivas y grupales, etc, etc) pero el grueso de lo que debíamos enseñarle para enfrentar situaciones riesgosas se da antes de la adolescencia.


d.      No esperemos que sea el colegio el que les hable sobre el tema (ni sobre éste ni tampoco sobre sexualidad y otras cuestiones sensibles). Más allá de la charla ocasional o la actividad cada tanto que pueda hacer el colegio, sólo la constante acción del día a día, en la mesa cuando se habla o en todos los momentos de familia que se puedan generar, es lo que verdaderamente cala hondo.


e.      Nuestros hijos no nos están escuchando (me dicen los padres)… pero nos miran!! Es muy importante predicar con el ejemplo. Esto vale desde lo más concreto (que el alcohol, el cigarrillo, las pastillas, etc no estén presentes de un modo determinante en nuestras vidas como padres –ojo que nuestros hijos no vean que solo nos matamos de la risa un sábado a la noche cuando nos hemos “tomado unos vinos” con nuestros amigos)
Si queremos que ellos hagan deportes… tienen que vernos hacer deportes! Si queremos que ellos participen en grupos juveniles que los contengan como grupos religiosos, scouts, o demás… pues entonces tienen que vernos participar!!


f.        Es importante que vean de nuestra parte una actitud “militante” respecto a la necesidad de que el alcohol no sigan avanzando en nuestra sociedad y produciendo estragos. Que vean que somos activos propulsores de que se controlen las publicidades! Que se controle la venta indiscriminada a menores, que se hagan controles de alcoholemia, que se combata la venta de drogas, que haya charlas en los colegios!! Que nuestros hijos sepan que para nosotros el tema es muy importante y que estamos muy comprometidos. Esto ayuda a que ellos también lo tengan como una “causa” similar a la ecología u otras y que su actitud sea activa frente al tema y los inhiba en el momento del desafío concreto de “tomar ese vaso de más” recordando lo que eso significa para ustedes!


g.       Los “círculos de contención” sirven mucho durante la adolescencia. Además del colegio es muy bueno que nuestros hijos participen de muchos grupos distintos: deportivos, religiosos, que se comprometan en distintas causas (grupos ecológicos, de ayuda social, de música, teatro, etc) , que participen del centro de estudiantes aquellos que les gusta. Esas responsabilidades asumidas frente a otros los condiciona cuando llega el momento del descontrol de una manera distinta a que si no le deben rendir cuentas a nadie, o sólo a sus padres. Cuando los amigos de su círculo chico están funcionando como “cómplices” y algunos de ellos lo están estimulando a llevar el consumo hasta el extremo, estos otros compañeros de grupos trabajan como contrapeso.


h.      Hay una cuestión bien profunda que es la actitud que estamos manteniendo nosotros ante la vida. Si estamos transmitiendo en el día a día con nuestros hijos una visión de esperanza, de que lo mejor está por venir! O si las noticias muy negativas sobre nuestro país, la política, la economía, los problemas laborales o económicos y nuestras propias decepciones y frustraciones puedan estar haciendo que transmitamos una impronta fatalista que -indirectamente- los mueva a ellos a pensar que “mejor vivir el presente, porque en el futuro no hay mayores perspectivas”. Revisar nuestra actitud es muy importante no sólo para este tema del alcohol y las otras drogas, sino en general. Se que es difícil, pero vale la pena!

¿Qué clima se respira en nuestros hogares?... vale la pregunta.


i.        Ahora yendo a algunos consejos más concretos:


                                                               i.      Es muy importante que los padres de los chicos que están saliendo juntos en grupos y más cuando son adolescentes, se comuniquen, se conozcan, conversen sobre criterios comunes, se reúnan (yo se que es toda una tarea pero es MUY NECESARIO). Padres y madres sin contacto con los otros, no podrá establecer criterios aislados sólo para su hijo o hija desentendiéndose de lo que ocurre alrededor y lo que deciden los otros padres. COMUNICACIÓN ENTRE PADRES, ACTITUD ACTIVA Y UNA ORGANIZACIÓN –grupos de mails para intercambiar información, tener los teléfonos y celulares de todos, reuniones periódicas- ES FUNDAMENTAL!!


                                                             ii.      Recordemos que los padres no somos amigos y mucho menos cómplices. Si creemos que el alcohol les hace mal a nuestros hijos y además sabemos que está prohibido por la ley que consuman y que se les ofrezca alcohol, entonces no caigamos en la tentación de contemporizar con ellos. Hacerlos probar, comprarles cerveza (para que no tomen fernet o Vodka!! Dejarlos a propósito -para ser padres “piolas”- solos en casa para que hagan su “previa” tranquilos, etc, etc Todo eso simplemente confunde a nuestros hijos! que esperan de nosotros criterios claros sobre lo que está bien y lo que está mal, lo que deben y no deben hacer, etc.

Lo mismo con criterios para la nocturnidad: con quién salir, hasta qué hora, cómo volver, etc, etc. Los enojos que puedan demostrarnos ahora por nuestras supuestas “inflexibilidades” son los agradecimientos que nos darán después a lo largo de la vida. DAR LOS LIMITES ES NUESTRA OBLIGAGCION COMO PADRES Y RECORDARLOS FIRMEMENTE DURANTE LA ADOLESCENCIA ES UNA TAREA A LA QUE NO PODEMOS RENUNCIAR.


                                                            iii.      De todos modos, seamos conscientes que, más allá de los criterios estrictos que traslademos a nuestros hijos, probablemente ellos convivan con chicos que han vivido otros criterios en sus propias casas. No podemos irlos separando de todos los chicos que piensen diferente. Hay que hablar seriamente con ellos y fortalecerlos mucho en la idea que “llegado el momento ellos están solos frente a los desafíos de la nocturnidad con gente amiga alrededor o no tan amiga, y que confiamos mucho en lo que ellos decidan” Es muy importante que los chicos se sientan muy apoyados por sus padres y no simplemente “custodiados”


                                                           iv.      Esperarlos siempre a la vuelta de su experiencia de nocturnidad despiertos, tener una breve conversación con ellos, ofrecerles algo de comer, un vaso de agua, es muy importante más allá del sacrificio que suponga.

Ir a buscarlos, brindar la posibilidad de que reúnan en nuestra casa con sus amigos (para poder ver cómo se desenvuelven nuestros hijos en su entorno, y que la discusión de si se reúnen con alcohol o sin alcohol se da mejor antes que después en el tiempo!!), etc, etc


                                                             v.      Les recomiendo que en algún momento que se de la oportunidad, hacer algún tipo de juego de roll play: ustedes hacen de hijos y sus hijos hacen de padre imitando circunstancias concretas: un hijo que vuelve borracho a la madrugada. Sus hijos como padres ¿Cómo actúan? Un hijo que choca y llama a su padre por teléfono, etc. Este tipo de “puestas en escena” son muy provocativas de reflexiones que valen la pena!


                                                           vi.      Si vivimos una experiencia de ver que nuestros hijos vuelven alcoholizados, el momento de “sermonear” no es allí. En caliente y en el momento en que se ha producido la crisis. Es mejor al otro día, tranquilos, conociendo mejor antes de “retarlos” el cómo, el cuándo, el con quien, etc.


                                                          vii.      Lo mismo si la experiencia con nuestros hijos adolescentes es de encontrar a nuestros chicos con algún tipo de drogas o con olor a ellas. El abordaje tiene que ser activo pero prudente. Recordemos  que NO NECESARIAMENTE ya son adictos (o hay que internarlos!!) Si sólo tenemos sospechas, es porque no se han dado todos los síntomas de una adicción ya desarollada y que un abordaje de nuestra parte en forma certera puede corregir el rumbo! Ya para esto no me animo a escribir generalidades porque en cada caso hay que ver bien los antecedentes. Es mejor que se hagan asesorar en cada caso por un profesional.

Estas son los algunas ideas “desordenadas” para pensar juntos.

No subestimemos el fenómeno del consumo de alcohol y de las otras drogas. Se está llevando 3.000 jóvenes muertos por año en Argentina por causas vinculadas directa o indirectamente con este consumo (y el doble de esa cifra de chicos y chicas que quedan lisiados sin mencionar los que sufren embarazos no deseados o algún tipo de violencia).

Por eso es importante que además de nuestra acción como padres, no subestimemos sumarnos como ciudadanos a esta lucha que venimos llevando varios de nosotros para que se asuma en forma rotunda el fenómeno de la nocturnidad completamente fuera de control en nuestro país.

Un abrazo
Sebastián  

8N! El mensaje está muy claro

Para ver el artículo hacé click sobre el link: 8N! El mensaje está muy claro:   Por Sebastián García Díaz Miembro de Esperanza Federal (Civilitas)

Algunos consejos para padres de hijos adolescentes, preocupados por el consumo de alcohol (y otras drogas)

Queridos Padres:

En los últimos meses he mantenido varias charlas con padres de adolescentes preocupados por el consumo de alcohol y de algunos episodios esporádicos de consumo de marihuana entre sus hijos.
Como les he explicado, hay una política pública que estamos defendiendo de control más estricto de la oferta y de cumplimiento de la ley 24.788. Pero más allá de la posibilidad de apoyar esta lucha ciudadana, está la pregunta de qué podemos hacer nosotros como padres respecto de nuestros hijos, ante este fenómeno.

A todos les he aconsejado leer este trabajo sobre el alcohol en adolescentes de Córdoba que es muy ilustrativo: http://www.primerolagente.com.ar/hastacontuhijo-informe.pdf
Además hemos conversado de ciertas consideraciones generales que resumí en su momento en este video:  http://youtu.be/uPC2kaSQ5dI

Pero ahora quiero sumar estos tips concretos para la reflexión que me parecen importantes:
1.       Tenemos que tomar al consumo de alcohol entre adolescentes de Córdoba, incluso de 12 o 13 años como un desafío habitual que les están planteando la sociedad a todo tipo de chicos -y por lo tanto a nuestros hijos sin lugar a dudas- no importa su condición social, educación, nivel de consolidación de su familia, buena conducta, u otros factores.

ES DECIR NINGUNO DE NUESTROS HIJOS ESTA AFUERA DE ESTE TENDENCIA PER SE y lo más probable es que se enfrenten a una situación concreta de oferta de consumir alcohol por parte de sus amigos o amigas, o un tercero, mucho antes de lo que nosotros pensamos. La experiencia de consumo no está atada a problemas psicológicos o desordenes de conducta que pueda tener un chico sino que es un desafío cultural que todos los chicos se ven casi “obligados” a experimentar.

La llamada preocupada (o en algunos casos desesperada) de muchos padres que me piden les de una charla una semana después de la fiesta de 15 de sus hijas, cuando descubrieron con sorpresa que muchos de sus amigos se alcoholizaban en forma tremenda, me hace ver que la mayoría de los padres caemos en la tentación de creer que “nuestros hijos y sus amigos están afuera del fenómeno” hasta que de repente advertimos que no es así.


2.       A diferencia de nuestra experiencia cuando fuimos jóvenes o adolescentes, la posibilidad de un consumo de alcohol junto con otras drogas (como marihuana)  es mucho más frecuente y habitual.  Alcohol y otras drogas conviven en la nocturnidad de nuestros adolescentes. Es muy probable que chicos que tienen hermanos más grandes de edad universitaria, aparezcan en una fiesta de 12 años y muestren un “porro” con la misma “onda” con la que cuando éramos chicos nosotros mostrábamos un cigarrillo de tabaco!


3.       Tengamos presente que así como no podemos considerar “alcohólico” a un a un chico de 12 a 15 años que pueda quedar completamente alcoholizado al final de una fiesta, lo mismo ocurre con uno de esa edad que se muestra probando con drogas. No estamos necesariamente ante un “adicto” y lo más probable es que todavía no lo sea, sino que aún estemos ante un adolescente experimentando. Por lo tanto no podemos exagerar en la reacción.


4.       Muchos menos podemos estigmatizar a un adolescente que haya “sacado un porro” en una fiesta de nuestros amigos, porque nos estaremos equivocando seguramente o exagerando. Que lo haya hecho, no supone -en forma directa y causal- que les va a vender drogas a los otros, que nos va a robar algo de nuestra casa para poder comprar droga para consumir, o que es un “narco”!! Ante la presencia de un amigo de nuestros hijos que nos llegue la noticia o veamos que consume algún tipo de drogas, tenemos que intervenir si, claramente, pero no exagerar porque la exageración será contraproducente sobre todo en el vínculo con nuestros propios hijos.


5.        Dicho esto valgan estos consejos:

a.       El tema del consumo de alcohol, los enormes riesgos, consecuencias, qué hacer si “un amigo” se alcoholiza, etc, etc tienen que estar presentes en la conversación con nuestros hijos desde una edad más temprana de la que habitualmente creemos. Ya desde los 11 años tenemos que comenzar a hablar tranquilos pero explícitamente del tema. Y no se tiene que hablar una o dos veces sino en forma periódica.

b.      Tengamos presente, como cuento en las charlas, que la prevención comienza desde que son muy chicos, incluso desde el jardín de infantes, no hablándoles sobre alcohol y drogas pero sí fortaleciendo su carácter para ser “asertivos”, saber decir que no a la presión del grupo, ser capaces de canalizar bien sus sentimientos, mantener una vida sana, tener objetivos de vida que los alejen de la tentación de desafiar su vida en tonteras -picadas, competencias alcohólicas, etc-.

c.       Podría decirse que un chico a los 12 años ya está “formateado” en un 80% en su carácter para enfrentar o no el desafío. De allí en adelante sólo podemos hacer como padres correcciones de detalle (esperarlos a la vuelta de sus fiestas, acompañarlos en sus actividades deportivas y grupales, etc, etc) pero el grueso de lo que debíamos enseñarle para enfrentar situaciones riesgosas se da antes de la adolescencia.

d.      No esperemos que sea el colegio el que les hable sobre el tema (ni sobre éste ni tampoco sobre sexualidad y otras cuestiones sensibles). Más allá de la charla ocasional o la actividad cada tanto que pueda hacer el colegio, sólo la constante acción del día a día, en la mesa cuando se habla o en todos los momentos de familia que se puedan generar, es lo que verdaderamente cala hondo.

e.      Nuestros hijos no nos están escuchando (me dicen los padres)… pero nos miran!! Es muy importante predicar con el ejemplo. Esto vale desde lo más concreto (que el alcohol, el cigarrillo, las pastillas, etc no estén presentes de un modo determinante en nuestras vidas como padres –ojo que nuestros hijos no vean que solo nos matamos de la risa un sábado a la noche cuando nos hemos “tomado unos vinos” con nuestros amigos)
Si queremos que ellos hagan deportes… tienen que vernos hacer deportes! Si queremos que ellos participen en grupos juveniles que los contengan como grupos religiosos, scouts, o demás… pues entonces tienen que vernos participar!!

f.        Es importante que vean de nuestra parte una actitud “militante” respecto a la necesidad de que el alcohol no sigan avanzando en nuestra sociedad y produciendo estragos. Que vean que somos activos propulsores de que se controlen las publicidades! Que se controle la venta indiscriminada a menores, que se hagan controles de alcoholemia, que se combata la venta de drogas, que haya charlas en los colegios!! Que nuestros hijos sepan que para nosotros el tema es muy importante y que estamos muy comprometidos. Esto ayuda a que ellos también lo tengan como una “causa” similar a la ecología u otras y que su actitud sea activa frente al tema y los inhiba en el momento del desafío concreto de “tomar ese vaso de más” recordando lo que eso significa para ustedes!

g.       Los “círculos de contención” sirven mucho durante la adolescencia. Además del colegio es muy bueno que nuestros hijos participen de muchos grupos distintos: deportivos, religiosos, que se comprometan en distintas causas (grupos ecológicos, de ayuda social, de música, teatro, etc) , que participen del centro de estudiantes aquellos que les gusta. Esas responsabilidades asumidas frente a otros los condiciona cuando llega el momento del descontrol de una manera distinta a que si no le deben rendir cuentas a nadie, o sólo a sus padres. Cuando los amigos de su círculo chico están funcionando como “cómplices” y algunos de ellos lo están estimulando a llevar el consumo hasta el extremo, estos otros compañeros de grupos trabajan como contrapeso.

h.      Hay una cuestión bien profunda que es la actitud que estamos manteniendo nosotros ante la vida. Si estamos transmitiendo en el día a día con nuestros hijos una visión de esperanza, de que lo mejor está por venir! O si las noticias muy negativas sobre nuestro país, la política, la economía, los problemas laborales o económicos y nuestras propias decepciones y frustraciones puedan estar haciendo que transmitamos una impronta fatalista que -indirectamente- los mueva a ellos a pensar que “mejor vivir el presente, porque en el futuro no hay mayores perspectivas”. Revisar nuestra actitud es muy importante no sólo para este tema del alcohol y las otras drogas, sino en general. Se que es difícil, pero vale la pena!

¿Qué clima se respira en nuestros hogares?... vale la pregunta.

Ahora yendo a algunos consejos más concretos:

                                                               i.      Es muy importante que los padres de los chicos que están saliendo juntos en grupos y más cuando son adolescentes, se comuniquen, se conozcan, conversen sobre criterios comunes, se reúnan (yo se que es toda una tarea pero es MUY NECESARIO). Padres y madres sin contacto con los otros, no podrá establecer criterios aislados sólo para su hijo o hija desentendiéndose de lo que ocurre alrededor y lo que deciden los otros padres. COMUNICACIÓN ENTRE PADRES, ACTITUD ACTIVA Y UNA ORGANIZACIÓN –grupos de mails para intercambiar información, tener los teléfonos y celulares de todos, reuniones periódicas- ES FUNDAMENTAL!!

                                                             ii.      Recordemos que los padres no somos amigos y mucho menos cómplices. Si creemos que el alcohol les hace mal a nuestros hijos y además sabemos que está prohibido por la ley que consuman y que se les ofrezca alcohol, entonces no caigamos en la tentación de contemporizar con ellos. Hacerlos probar, comprarles cerveza (para que no tomen fernet o Vodka!! Dejarlos a propósito -para ser padres “piolas”- solos en casa para que hagan su “previa” tranquilos, etc, etc Todo eso simplemente confunde a nuestros hijos! que esperan de nosotros criterios claros sobre lo que está bien y lo que está mal, lo que deben y no deben hacer, etc.

Lo mismo con criterios para la nocturnidad: con quién salir, hasta qué hora, cómo volver, etc, etc. Los enojos que puedan demostrarnos ahora por nuestras supuestas “inflexibilidades” son los agradecimientos que nos darán después a lo largo de la vida. DAR LOS LIMITES ES NUESTRA OBLIGAGCION COMO PADRES Y RECORDARLOS FIRMEMENTE DURANTE LA ADOLESCENCIA ES UNA TAREA A LA QUE NO PODEMOS RENUNCIAR.

                                                            iii.      De todos modos, seamos conscientes que, más allá de los criterios estrictos que traslademos a nuestros hijos, probablemente ellos convivan con chicos que han vivido otros criterios en sus propias casas. No podemos irlos separando de todos los chicos que piensen diferente. Hay que hablar seriamente con ellos y fortalecerlos mucho en la idea que “llegado el momento ellos están solos frente a los desafíos de la nocturnidad con gente amiga alrededor o no tan amiga, y que confiamos mucho en lo que ellos decidan” Es muy importante que los chicos se sientan muy apoyados por sus padres y no simplemente “custodiados”

                                                           iv.      Esperarlos siempre a la vuelta de su experiencia de nocturnidad despiertos, tener una breve conversación con ellos, ofrecerles algo de comer, un vaso de agua, es muy importante más allá del sacrificio que suponga.

Ir a buscarlos, brindar la posibilidad de que reúnan en nuestra casa con sus amigos (para poder ver cómo se desenvuelven nuestros hijos en su entorno, y que la discusión de si se reúnen con alcohol o sin alcohol se da mejor antes que después en el tiempo!!), etc, etc

                                                             v.      Les recomiendo que en algún momento que se de la oportunidad, hacer algún tipo de juego de roll play: ustedes hacen de hijos y sus hijos hacen de padre imitando circunstancias concretas: un hijo que vuelve borracho a la madrugada. Sus hijos como padres ¿Cómo actúan? Un hijo que choca y llama a su padre por teléfono, etc. Este tipo de “puestas en escena” son muy provocativas de reflexiones que valen la pena!

                                                           vi.      Si vivimos una experiencia de ver que nuestros hijos vuelven alcoholizados, el momento de “sermonear” no es allí. En caliente y en el momento en que se ha producido la crisis. Es mejor al otro día, tranquilos, conociendo mejor antes de “retarlos” el cómo, el cuándo, el con quien, etc.

                                                          vii.      Lo mismo si la experiencia con nuestros hijos adolescentes es de encontrar a nuestros chicos con algún tipo de drogas o con olor a ellas. El abordaje tiene que ser activo pero prudente. Recordemos  que NO NECESARIAMENTE ya son adictos (o hay que internarlos!!) Si sólo tenemos sospechas, es porque no se han dado todos los síntomas de una adicción ya desarollada y que un abordaje de nuestra parte en forma certera puede corregir el rumbo! Ya para esto no me animo a escribir generalidades porque en cada caso hay que ver bien los antecedentes. Es mejor que se hagan asesorar en cada caso por un profesional.

Estas son los algunas ideas “desordenadas” para pensar juntos.

No subestimemos el fenómeno del consumo de alcohol y de las otras drogas. Se está llevando 3.000 jóvenes muertos por año en Argentina por causas vinculadas directa o indirectamente con este consumo (y el doble de esa cifra de chicos y chicas que quedan lisiados sin mencionar los que sufren embarazos no deseados o algún tipo de violencia).

Por eso es importante que además de nuestra acción como padres, no subestimemos sumarnos como ciudadanos a esta lucha que venimos llevando varios de nosotros para que se asuma en forma rotunda el fenómeno de la nocturnidad completamente fuera de control en nuestro país.
Un abrazo
Sebastián

Proponemos registrar si hay alcohol o drogas en cada accidente


"Debemos sancionar una Ley que obligue a los médicos de las urgencias públicas y privadas a dejar registrado el porcentaje de alcohol y de otras drogas que trae en sangre el accidentado. Sólo así podremos cuantificar la magnitud de la tragedia que está produciendo este fenómeno de consumo en la nocturnidad y particularmente los fines de semana"

El ex secretario advirtió que "entiende que los profesionales médicos hoy no quieran perjudicar al accidentado con este tipo de controles puesto que, si queda registrado su estado, podría no cobrar el seguro" Pero reclamó que una Ley termine por definir una obligación en este sentido, pues "sin registro fehaciente de lo que nos está ocurriendo, no hay política pública eficiente posible". Nuestra estimación no oficial es que por lo menos el 50% de todos los accidentes que se producen en la provincia tienen como causa directa o indirecta la presencia de alcohol o de drogas.

García Díaz proyectó esta necesidad a otros ámbitos. "Esta misma exigencia debería establecerse también para todos los sumarios y denuncias que se abren contra personas que han cometido delitos" Sin embargo aclaró que no cree que la Justicia y la Policía estén preparados para avanzar a ese punto.

Sin embargo, en el ámbito de las guardias de urgencia, el proceso sería sencillo si hay una ley que lo estipule.

El ex funcionario explicó que, con esos datos fehacientes podríamos trabajar en la problemática evitando la opinión o la generalización, sino con información directa.

"Lo que está ocurriendo en el Hospital de Urgencias y en otras guardias no tiene nombre: estamos dejando que mueran jóvenes y adolescentes o que queden gravemente discapacitados por no atrevernos a ponerle un freno a la venta indiscriminada de alcohol a menores y en excesoa mayores, su publicidad masiva descontrolada y su comercialización"

García Díaz exige se asigne lo que se recauda para concientizar motociclistas


Ante las muertes de motociclistas en accidentes viales, el dirigente de Primero la Gente exige a la Municipalidad de Córdoba que se asigne lo que se recauda para concientizar motociclistas
 
"HAY UN FONDO DE 60 MILLONES DE PESOS, CONFORMADO POR UNA TASA QUE SE PAGA CUANDO SE REGISTRA UNA MOTOCICLETA QUE VA A LA MUNICIPALIDAD PARA CAMPAÑAS DE PREVENCION Y QUE HOY SE LO CONSUME RENTAS GENERALES"
 
El ex candidato a Intendente de Primero la Gente, exigió a la gestión Mestre que se invierta ese dinero en campañas masivas para el uso del casco, controles, cursos de capacitación para motociclistas multados y una enérgica acción para que no sigan muriendo y accidentandose todos los días motociclistas en la ciudad.
 
"Las muertes y accidentes se han incrementado en forma exponencial y debemos tomarlo a esta altura como una verdadera emergencia. Habiendo 60 millones que ya se destinan supuestamente a prevención y que sale del bolsillo de los contribuyentes, es una picardía con ribetes trágicos que no destinemos esos recursos a lo que corresponde."  La existencia de estos fondos y la tasa que se cobra regularmente fue confirmada por la Càmara de Motocicletas de Córdoba.

García Díaz alertó que hay otras cuestiones que hacen al control de la nocturnidad, venta y consumo de alcohol en menores, venta de drogas, funcionamiento de los after hours, etc que no están recibiendo la atención y el control que se requiere en una ciudad con tantos jóvenes como es la Ciudad de Córdoba.
 
"Ha llegado la hora de tomarse en serio el impresionante índice de mortalidad de los jóvenes por accidentes en moto, consumo de drogas y consumo de alcohol que se llevan más del 80% de las causas de muerte juvenil.
 
Contacto de Prensa: 0351 155 52 03 85

Otro diputado K por Córdoba vago: Mónica Gutierrez

SEBASTIAN GARCIA DIAZ ADVIERTE LA POCA PRODUCTIVIDAD DE LOS DIPUTADOS K POR CORDOBA Y SOLICITA ESTA VEZ A MONICA GUTIERREZ
MAYOR DEDICACION AL TRABAJO COMO DIPUTADO. HACE DOS DIAS
HIZO LO PROPIO CON EL DIPUTADO FRANCIONI

Además de Francioni, la diputada Gutierrez sólo ha procudido en 8 meses de trabajo 1 solo proyecto de "declaración" de su autoría y cofirmó otros proyectos intrascendentes para Córdoba.

La propia diputada informa en su página del Congreso que ha presentado que el único proyecto que presentó como firmante fue un proyecto de declaración expresando REPUDIO POR LAS AGRESIONES SUFRIDAS POR TRABAJADORES DE PRENSA EL 5 DE JUNIO DE 2012 EN MALVINAS ARGENTINAS, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
Co-firmó tres proyectos de resolución


  1. EXPRESAR REPUDIO POR LA AGRESION FISICA Y VERBAL AL EQUIPO DE TRABAJO DEL PROGRAMA TELEVISIVO "DURO DE DOMAR", OCURRIDO EL DIA 7 DE JUNIO DE 2012 EN LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES,
  2. DECLARAR DE INTERES DE LA HONORABLE CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION LA CELEBRACION DE LOS 400 AÑOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CORDOBA, A REALIZARSE POR MEDIO DEL PROGRAMA "400 DIAS PARA LOS 400 AÑOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CORDOBA". y
  3. DECLARAR DE INTERES PARLAMENTARIO LA REALIZACION DE UNA REUNION DE LA COMISION DE EDUCACION Y DE CULTURA DE ESTA H. CAMARA Y LAS RESPECTIVAS DE LA HONORABLE CAMARA DE SENADORES DE LA NACION, EL DIA 22 DE AGOSTO DE 2012, EN LA CIUDAD DE SAN SALVADOR DE JUJUY, CONMEMORANDO EL BICENTENARIO DEL EXODO JUJEÑO.

un proyectos de declaración:

  1. EXPRESAR PREOCUPACION POR LOS DICHOS DEL MINISTRO DE SALUD DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES, AL MENOSPRECIAR LA CONDICION FEMENINA.

y a nivel de proyectos de Ley cofirmó con el Diputado Francioni el proyecto de Ley declarando el "DIA DEL MILITANTE POPULAR" EL 29 DE MAYO DE CADA AÑO EN CONMEMORACION DEL ANIVERSARIO DEL "CORDOBAZO" Y EL "ROSARIAZO". y junto a otros diputados el proyecto de Ley: INTERRUPCION VOLUNTARIA DEL EMBARAZO: REGIMEN, DESPENALIZACION DEL ABORTO.

DE ESTA MANERA, LOS CIUDADANOS HEMOS PAGADO A FRANCIONI Y A GUTIERREZ MÁS DE $ 600.000 HASTA AHORA PARA QUE SOLO PRODUZCAN ESTE TIPO DE RESOLUCIONES Y DECLARACIONES, ASÍ COMO PROYECTOS DE LEY QUE NO SE CONDICEN CON LAS NECESIDADES Y URGENTCIAS QUE TIENE CORDOBA.

"Yo espero que este llamado de atención sirva para que este tipo de dirigentes no crea que puede solicitar masivamente el voto como candiato a diputado nacional, y luego hacerse el distraído con respecto al cumplimiento de sus obligaciones" señaló García Díaz. "Necesitamos representantes que tengan autoridad moral. Y eso se gana trabajando todos los días para presentar los mejores proyectos y controlar al poder ejecutivo" finalizó.

Para ver la página del diputado:
http://www.diputados.gov.ar/

¿Dónde está nuestra generación?



Por Sebastián García Díaz

Los que tenemos 40 ¿podemos estar conformes con nuestra participación? Sentimos un malestar. Querríamos hacer algo, pero… Algunos sí lo están haciendo. Son los de “La Campora”, algunos intendentes jóvenes o en Córdoba el equipo de “funcionarios de Mestre”. Se que ellos cobran sueldos por participar y nosotros no. Pero no es razón suficiente para nuestra indiferencia ¿Qué pasó con nuestro fuego sagrado?

Somos hijos de la democracia. Vimos por televisión la caída
del Muro de Berlín. Vivimos esa esperanza. Se terminaba el mundo bipolar: el comunismo había sido derrotado. La libertad triunfaba en Latinoamérica y el mundo.

Cursamos con pasión Derecho Internacional Público por la expectativa que la ONU y los organismos supranacionales pudieran construir rápidamente el armazón de convivencia, paz y progreso de una “aldea global”. Las estrellas de la Comunidad Europea brillaban más que nunca como luceros del futuro y las seguían los bloques regionales como el Mercosur.
Los referentes ya no eran el “Che Guevara” u otras expresiones violentas de la generación anterior, sino la Madre Teresa de Calcuta, Lech Walęsa, los defensores del medio ambiente, o el Papa Juan Pablo II rezando junto a los líderes de todos los credos, por la Paz Mundial.
Fuimos testigos de profundas reformas. En un corto plazo, se terminó la inflación, los servicios públicos comenzaron a funcionar y vimos inversiones extranjeras, gerentes y turistas de otros países caminando por las calles de Córdoba. Súbitamente teníamos acceso a maquinarias, tecnología, servicios, música, comidas, libros y espectáculos que durante toda la infancia y la adolescencia habían resultado excentricidades.

Ese joven parando -con su sola presencia- los tanques de la Plaza de Tiananmen, nos impulsaba a creer que todo era posible. ¿Qué nos pasó entonces? ¿Dónde quedó aquella nueva utopía que íbamos a construir? 

Fue demasiado rápido que vino la Guerra del Golfo, la declaración del “fin de la historia” de Fukuyama por un supuesto triunfo del capitalismo, las primeras distorsiones en la aplicación del “consenso de Washington”. Gobernantes decidían tremendos ajustes mientras ostentaban en las revistas de vanidades los resultados escandalosos de sus actos de corrupción. Desocupación, pobreza y miseria, conflictos sociales, injusticias flagrantes...      

Las nuevas amenazas nos encontraron desprevenidos. El “pensamiento débil” de Vattimo, el “hombre light” de Rojas, el “Choque de las Civilizaciones” de Huntington o los llamados de atención del propio Juan Pablo II en “Centesimus Annus” sobre el riesgo de haber superado el extremo del comunismo, para caer en otro. Apareció la “Tercera Vía”
para buscar el punto medio y otros intentos de construir matices. Alain Touraine anticipaba en el título de su libro, sin embargo, la preocupación que crecía: “¿Podremos vivir juntos?”

El momento crucial vino en el 2001 con el ataque a las Torres Gemelas. Llegaron las crisis económicas y financieras globales, las teorías mesiánicas de los Bush, el auge de los populismos iguales de mesiánicos en nuestros países latinoamericanos; el desprestigio de las ideas de la libertad económica y el retraso de los procesos de integración, la explosión del narcoterrorismo, los desastres ambientales y el auge de la inseguridad como problema central de las sociedades de todo el planeta.

Ha sido la última crisis del capitalismo en Estados Unidos y en Europa, la foto de una muralla dividiendo EE.UU. de México o la de los presos torturados en Guantánamo, las decisiones unilaterales, las guerras preventivas, la ONU burlada en sus mecanismos, la Iglesia puesta en jaque por escándalos de pedofilia con un Papa pidiendo perdón…lo que terminó de dar el golpe de gracia a esa nueva utopía de un mundo mejor, más abierto, más libre y más tolerante, con el que nacimos al ejercicio de nuestra ciudadanía.

Podría agregar todo lo que pasó con nuestro país, pero es suficiente. Nuestra perplejidad está justificada. Han sido 20 años demasiado esquizofrénicos podría decirse, acelerados por una tecnología y un consumo que abre inmensas oportunidades pero que -a falta de un relato de hacia dónde vamos, o mejor aún, hacia dónde queremos ir- vienen a potenciar ese malestar.
           
La pregunta es ¿estamos en edad de dar un paso al costado? ¿Podemos darnos ese lujo? ¿Este es el legado que vamos a dejar a nuestros hijos? ¿Acaso nuestra generación no tiene nada para decir (y para hacer)? Las ongs, los centros vecinales, las cooperadoras, las parroquias, los colegios profesionales, los sindicatos, las cámaras, los clubes y también la política están necesitando con urgencia nuestros brazos, nuestra experiencia, nuestro corazón, nuestras billeteras, nuestra visión. Llegó la hora de involucrarnos.

UN LLAMADO DE ATENCION PARA UN DIPUTADO POR CORDOBA QUE NO TRABAJA COMO CORRESPONDE

SEBASTIAN GARCIA DIAZ LE PIDE AL LIDER DE LOS DIPUTADOS KIRCHNERISTAS POR CORDOBA MARCELO FABIAN FRANCIONI, MAYOR DEDICACION AL TRABAJO COMO DIPUTADO



En 8 meses de trabajo el Diputado Francioni sólo ha presentado 5 proyectos de resolución y 2 proyectos de Ley completamente insignificantes para Córdoba y para el país.


El dirigente de Primero la Gente advierte que el propio diputado informa en su página del Congreso sobre Los 5 proyectos de resolución que ha presentado: 1. declarán de interés el día nacional del angiodema hereditario, 2. Declarar de interés el I Congreso Latinoamericano de Formación Docente a realizarse en Rosario, 3. Declarar de interés la celebración de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba, 4. expresar beneplácito al Poder Ejecutivo por propiciar un proyecto de reforma del Código Civil y 5. declarar de interés legislativo la VI Campaña de Audición de Rosario.

Los 2 Proyectos de ley que ha desarrollado el diputado son "establecer el 29 de Mayo como el día del Militante Popular" y el otro "declarar el 16 de Abril como el Día Recuperación Nacional de la Soberanía Energética" (en coincidencia con el día que se anunció la expropiación de YPF)

"Córdoba tiene una serie de urgencias y de problemas estructurales para debatir con el gobierno federal como por ejemplo el centralismo en la ejecución del gasto público, a nivel de obras la construcción de autopistas pendientes, nuevos diques y canales de agua, la equiparación con los apoyos que reciben los sistemas de transporte de Capital Federal y el GBA, pago de lo adeudado a la Caja de Jubilaciones, desarrollo de las obras prometidas para Córdoba, resolución de la disparidad entre las provincias mineras que reciben regalías y las provincias agropecuarias que entregan retenciones y no reciben nada, la falta de recursos tecnológicos -radares, equipamientos, capital humano- para que nuestros Tribunales Federales den un lucha frontal contra las redes de narcotráfico que operan en el territorio provincial, la insuficencia en el envíio de fondos para educación, salud, seguridad y justicia, etc."

"En se marco, no se comprende que un diputado que, como Francioni, ingresa por primera vez al Congreso de la Nación no tenga en 8 meses ninguna iniciativa importante para presentar en representación de Córdoba, más allá de que sea un diputado de toda la nación. Sobre todo si tenemos en cuenta que los ciudadanos ya le hemos pagado más de $ 300.000 en sueldos sin contar con la estructura de empleados y otros gastos.

"Nadie niega el derecho de Francioni de hacer política en forma intensa representando al kirchnerismo en Córdoba. Pero eso no puede ser óbice para no realizar el trabajo cotidiano de representar con calidad y nivel los intereses de los ciudadanos, tarea para la que se le paga un sueldo importante, viáticos, oficina, teléfono, personal y autos con chofer."

"Yo espero que este llamado de atención sirva para que este tipo de dirigentes no crea que puede solicitar masivamente el voto como primer candiato a diputado nacional, y luego hacerse el distraído con respecto al cumplimiento de sus obligaciones" señaló García Díaz. "Necesitamos representantes que tengan autoridad moral. Y eso se gana trabajando todos los días para presentar los mejores proyectos y controlar al poder ejecutivo" finalizó.

Para ver la página del diputado:
http://www.diputados.gov.ar/

El genocidio aceptado

Por Sebastián García Díaz
Ex Secretario de Prevención de la Drogadicción
y Lucha contra el Narcotráfico de Córdoba

En las librerías hay un libro reciente que se destaca. Escrito por el Dr. Esteban Gorritti, abogado de Córdoba que sufrió la dolorosa muerte de su hija Manuela en la tragedia del Ford K, un caso emblemático de los peligros de la nocturnidad juvenil

Admiro a este hombre. De su tristeza supo sacar fuerzas para encarar dos tareas titánicas. Por un lado buscar la verdad: un largo juicio demostró que Manuela no había bebido alcohol en exceso, que se subió en estado de necesidad, debido a la ausencia de medios de transporte público, en el auto de un joven para volver a Córdoba, y qué éste ostentando su imprudencia hasta extremos insospechados, impidió bajar a las chicas que le pedían hacerlo y las condujo a la muerte. Sufriendo todo tipo de incomprensiones, no descansó hasta lograr que la Justicia se expida.

No conforme con eso se puso al frente de una lucha solitaria de bien común para limitar la oferta indiscriminada de alcohol a nuestros jóvenes y adolescentes, causa directa e indirecta de este “genocidio aceptado”, que es el título de su libro.
Por esa admiración, lo convoqué como asesor cuando estuve al frente de la Secretaría que me encomendaron crear. Y todas las acciones que intentamos llevara adelante para controlar la venta de bebidas alcohólicas (y que fueron muchas) tuvieron su estudio, su dictamen y su sello.

¿Cuál es la visión de Gorritti? Es un abordaje integral, pero resumo aquí lo principal. En primer lugar embiste contra el falso prejuicio que somos los padres los “culpables” del consumo de alcohol de nuestros hijos y sus consecuencias. Esto sería tan injusto como liberar a los narcos aduciendo que la culpa del consumo de drogas la tienen los padres. Sin embargo pensar “¿qué culpa tiene el vendedor de alcohol?” es un error tan arraigado en la cultura popular, que constituye el principal obstáculo para exigir una verdadera política de control.

En su lugar, Gorritti propone hacer foco en el único agente que gana dinero vendiendo esta sustancia tóxica de alto riesgo como ha demostrado ser el alcohol, y en ese carácter les exige la conducta propia de un buen hombre de negocios. Esto es: cumplir la ley, no intoxicar a su clientela y no ser indiferente respecto a las consecuencias de su acción de venta.

El acierto es doble. Por un lado, propone algo que es factible instrumentar hoy -ya mismo- y que puede terminar con este genocidio de miles de chicos muertos, accidentados, o víctimas de violencia o embarazos no deseados. Porque un cambio cultural para que padres e hijos eviten voluntariamente el consumo llevará décadas. Y depositar las esperanzas sólo en los controles de alcoholemia de inspectores y policías es tan ingenuo como esperar que el Estado funcione bien en Argentina.

En cambio hacer civil y penalmente responsables a los bolicheros y expendedores de bebidas alcohólicas por las consecuencias de sus actos genera un inmediato y efectivo autocontrol de estos “hombres de negocios” que, como tales, son especialistas en minimizar los riesgos. En definitiva, en las manos de ese bolichero está el admitir o no a un alcoholizado a su establecimiento (y con ello alentar o no el descontrol de las previas), venderle más alcohol durante esas cuatro horas que permanece dentro y por último dejar que el policía que contrata como adicional le permita ir en condiciones críticas o lo retenga dando aviso a las autoridades sanitarias.

El segundo acierto es que no hace falta una “cruzada” para sancionar leyes, porque ya fueron sancionadas… ¡hace 17 años! Es la ley 24.788 de meridiana claridad respecto a la imputabilidad de los expendedores y que se complementa con la Ley Nacional 26.370 de Espectáculos Públicos que ordena convertir a los actuales “patovicas” en auxiliares de la justicia y la salubridad. Entonces lo único que tenemos que hacer en Córdoba es adherir a estas dos leyes y aplicarlas. Eso intentamos cuando estuvimos en la secretaría, pero sufrimos la indiferencia de nuestros legisladores.

Un último acierto -que hice propio siendo funcionario- es alentar la creación de un Registro Único de Expendedores de Bebidas Alcohólicas. Para que, ante la denuncia que alguien está vendiendo alcohol a menores, sea muy sencillo clausurarlo y eventualmente meterlo en prisión y no depender del humor de un intendente, de un fiscal o de un burócrata.

¿Por qué los gobernantes no han receptado estas ideas tan eficaces? De eso se trata el libro. Una verdadera lección que todos deberíamos leer.

¿MULTAR A LOS PADRES? UN GRAVE ERROR.

En Villa María, si los hijos toman en boliches, la multa será para los padres

 Hay un falso prejuicio muy instalado en nuestra sociedad de que somos los padres los “culpables” del consumo de alcohol de nuestros hijos y sus consecuencias. Esto sería tan injusto como liberar a los...

narcos aduciendo que la culpa del consumo de drogas la tienen los padres de esos consumidores.

Los padres somos, junto con los jóvenes, las víctimas de un enorme mercado de promoción y venta de bebidas alcohólicas y de explotación del complejo fenómeno de la nocturnidad juvenil.

¡Qué contrasentido sería multar a los padres que se ven completamente desbordados por la intensidad que tiene esta tendencia cultural al consumo exagerado y mientras tanto seguir alentando que la cerveza más vendida de Argentina sea sponsor oficial de las selecciones deportivas, o que el prime time de nuestros televisores tengan una sucesión de las mejores publicidades del mercado, dedicadas a promover distintas marcas de cerveza, fernet, vinos y bebidas blancas.

¡Qué curioso que no tratemos a la venta de alcohol como al tabaco y avancemos hacia prohibiciones de publicidad masiva, mayor presencia de advertencias en los puntos de venta, impuestos sobre el precio para que no sea tan barato emborracharse, y regulaciones para que se venda con sumo cuidado esta sustancia tóxica de alto riesgo!

 
Una solución a la oferta indiscriminada
Pensar “¿qué culpa tiene el vendedor de alcohol?” es un error tan arraigado en la cultura popular, que constituye el principal obstáculo para exigir una verdadera política de control.

En su lugar, somos varios los que proponemos hacer foco en el único agente que gana dinero vendiendo esta sustancia tóxica de alto riesgo como ha demostrado ser el alcohol, y en ese carácter exigirles la conducta propia de un buen hombre de negocios. Esto es: cumplir la ley, no intoxicar a su clientela y no ser indiferente respecto a las consecuencias de su acción de venta.

Un acierto doble. Por un lado, propone algo que es factible instrumentar hoy -ya mismo- y que puede terminar con este genocidio de miles de chicos muertos, accidentados, o víctimas de violencia o embarazos no deseados.

Porque un cambio cultural para que padres e hijos eviten voluntariamente el consumo llevará décadas. Y depositar las esperanzas sólo en los controles de alcoholemia de inspectores y policías es tan ingenuo como esperar que el Estado funcione bien en Argentina.

En cambio hacer civil y penalmente responsables a los bolicheros y expendedores de bebidas alcohólicas por las consecuencias de sus actos genera un inmediato y efectivo autocontrol de estos “hombres de negocios” que, como tales, son especialistas en minimizar los riesgos.

En definitiva, en las manos de ese bolichero está el admitir o no a un alcoholizado a su establecimiento (y con ello alentar o no el descontrol de las previas), venderle más alcohol durante esas cuatro horas que permanece dentro y por último dejar que el policía que contrata como adicional le permita ir en condiciones críticas o lo retenga dando aviso a las autoridades sanitarias.

El segundo acierto es que no hace falta una “cruzada” para sancionar leyes, porque ya fueron sancionadas… ¡hace 17 años! Es la ley 24.788 de meridiana claridad respecto a la imputabilidad de los expendedores y que se complementa con la Ley Nacional 26.370 de Espectáculos Públicos que ordena convertir a los actuales “patovicas” en auxiliares de la justicia y la salubridad. Entonces lo único que tenemos que hacer en Córdoba es adherir a estas dos leyes y aplicarlas.

Sugiero a la Municipalidad de Villa María que en lugar de ensayar este tipo de iniciativas completamente erradas, avance en la creación de un Registro Único de Expendedores de Bebidas Alcohólicas. Para que, ante la denuncia que alguien está vendiendo alcohol a menores, sea muy sencillo clausurarlo y eventualmente meterlo en prisión y no depender del humor de un fiscal o de un burócrata.

Recomiendo en este sentido, el libro presentado la semana pasada por el abogado cordobés Esteban Gorritti, padre de Manuela, una de las víctimas del Ford K que volvía de Carlos Paz hace algunos años quien hace un estudio muy profundo y exhaustivo sobre lo que hay que hacer y no se hace en Córdoba y en Argentina respecto al fenómeno de la venta indiscriminada de alcohol. El libro se llama “El Genocidio Aceptado”

CARTA DE UN CIUDADANO A LOS JUECES FEDERALES DE CORDOBA

Córdoba, 27 de Julio de 2012.-
A  Los miembros
de la Cámara Federal de Córdoba
a través de su presidente Dr. Luis Roberto RUEDA
Presente                                                                                         

De mi mayor consideración:
Me dirijo a ustedes en mi calidad de ciudadano y consciente de que al no ser ésta una demanda judicial ni una denuncia formal no tendrá de su parte curso jurídico ni respuesta a través de la única vía oficial por la que se expiden los jueces que es por sus sentencias.
Aún así he querido redactar esta misiva para llamar su atención como máximas autoridades del Poder Judicial Federal en Córdoba y para hacer una reflexión sobre las violaciones que estamos sufriendo en forma diaria en el ejercicio de nuestros derechos constitucionales que son la expresión formal de nuestros derechos humanos.
Estamos viviendo horas difíciles para la vigencia de los derechos protegidos por nuestra Constitución Nacional. Día a día los ciudadanos nos vemos sorprendidos por medidas del Gobierno Nacional que atentan contra las garantías contenidas en la Ley Suprema.
Algunos atropellos son verdaderamente graves por las consecuencias económicas que generan. Son -en todos los casos- cambios repentinos de las reglas que garantizan la seguridad jurídica y la estabilidad. Vayan como ejemplos la repentina modificación del régimen de importaciones para pasar a depender de la discrecionalidad del funcionario de turno (a través de las llamadas licencias no automáticas), los cambios impositivos a lo largo de un mismo ejercicio contable, o la prohibición de comprar y vender libremente dólares para el ahorro, realizar viajes o comprar bienes y servicios en el exterior, por nombrar sólo algunos.
Al cambio de reglas se le suma un manejo definitivamente arbitrario y abusivo de los órganos de control fiscal a los efectos de amedrentar a los contribuyentes para que no se expresen en contra de las políticas del gobierno ni participen de foros políticos, económicos o sociales que puedan suponer una oposición al relato oficial.
La propiedad privada se ha visto afectada en los últimos años por múltiples medidas. Sólo menciono, también a modo de ejemplo, la incautación de los recursos del régimen de las AFJP burlando la confianza de millones de argentinos, y otras medidas de igual tenor, como obligar a repatriar los fondos de los seguros de argentinos garantizados en el exterior con capitalización.
Cuando un ciudadano advierte que una empresa como Repsol es burlada en sus derechos con la confiscación de sus acciones en YPF sin la correspondiente retribución justa y sin haberse tomados los recaudos  que prevé el art. 17 de la Constitución Nacional, imagina lo que puede sucederle en el momento en que su empresa, negocio o bien particular sea apetecido por los funcionarios. Los individuos tenemos mucho menos poder y visibilidad pública que una multinacional. Lo mismo sucede cuando escucha que grandes empresarios son amedrentados y condicionados por llamadas telefónicas o contactos intimidatorios de parte de los funcionarios para que hagan o dejen de hacer.
Ese es el motivo por el que cunde la desconfianza, y con ella la inflación, que es el flagelo más trágico para una sociedad ya atravesada por las desigualdades sociales. En nuestro país existe un amplio sector que sufre pobreza y marginación y que no ve perspectivas de que se generen puestos de trabajo suficientes (no desde la administración pública sino desde el sector privado) como para garantizarles un acceso al derecho de trabajar y ganar un sueldo formal digno. El clientelismo, que ya de por sí es un atentado a las garantías constitucionales expresadas en el art. 14  de nuestra Carta Magna, no puede disimular lo que en verdad está ocurriendo en los sectores más vulnerables.
Pero no se agotan allí los atropellos a nuestros derechos constitucionales. Simultáneamente a lo que ya hemos dicho, vemos también que el Estado restringe la libertad de prensa a través del uso abusivo de los recursos para propaganda política de su gestión y distribuidos en forma absolutamente discrecional; evita las conferencias de prensa y abusa de la utilización de la “cadena nacional”; avanza con leyes para transformar el sistema de medios masivos del país con el sólo efecto de lograr que los empresarios cercanos al poder compren diarios y emisoras, utilizan los medios públicos por excelencia como son ATC (Televisión Pública) a nivel nacional y los SRT, en nuestra provincia, para desarrollar un discurso único, idéntico al que lleva adelante el gobierno central…
Cuando todo eso ocurre al mismo tiempo, los ciudadanos sabemos que ya no podremos ejercer integralmente nuestro derecho a estar informados en forma objetiva y a participar con nuestras opiniones del debate público. Ciudadanía sin información confiable es un concepto que se relativiza.
¿Y qué sucede con nuestro derecho a vivir en un sistema representativo, republicano y federal? No podemos dejar de asentar la continua violación al régimen federal con el manejo absolutamente discrecional de los fondos federales que le corresponden a las provincias y una concentración de los recursos en el poder central, administrado en el marco de presupuestos que -para colmo- han sido autorizados para un reordenamiento de las partidas sin mayor control del Congreso de la Nación.
El régimen republicano se ve amenazado por una praxis política de parte del Poder Ejecutivo que avasalla la división de poderes, condiciona la independencia de la Justicia y neutraliza el control de los organismos pertinentes. La sola expresión de deseo de intentar volver a reformar la constitución nacional para que los actuales gobernantes tengan la posibilidad de perpetuarse en el poder, habla a las claras de las amenazas al sistema de contrapesos y balances republicanos previstos por la Constitución de 1853. Este es el motivo por el que los ciudadanos nos vemos obligados a destinar el tiempo que deberíamos usar para producir y para desarrollar nuestras familias, a juntar firmas en la calle para prevenir a nuestros representantes sobre la estrategia en cuestión.
El más grave atropello a los derechos constitucionales de los ciudadanos tal vez sea la corrupción estructural que se ha montado desde las máximas esferas del poder nacional y que también involucra estamentos legislativos y judiciales. Esto es así porque, además de distorsionar todas las políticas públicas con criterios que buscan beneficiar económicamente a un sector o a una persona, impactan en el eje que sustenta el Estado y que son los aportes que hacemos los ciudadanos a través de nuestros impuestos para lograr los servicios públicos de Justicia, seguridad, Educación, Salud y políticas para superar la pobreza y la falta de oportunidades. Advertir que ciertos jueces como el Dr. Oyarbide se desenvuelven con la impunidad con la que lo hacen atemoriza sobre lo que puede estar ocurriendo en instancias donde la mirada del periodismo o de las organizaciones no gubernamentales no pueden acceder (contratos de obras públicas, licitaciones, concesiones, servicios sobrefacturados, etc.)
Por estos días, el sólo hecho de observar que no hay fondos para pagar a los jubilados, aunque la propia Justicia haya ordenado que se lo haga, pero sobran recursos para ampliar el presupuesto del programa “Futbol para todos” habla a las claras de un desmanejo completamente desembozado del poder y los amplios márgenes que está dejando para la corrupción.
No puedo dejar de mencionar cómo afecta el ejercicio de los derechos constitucionales de los ciudadanos la constatación de que ninguna de las fuerzas de seguridad de la nación, mucho menos las que desarrollan las provincias, ni la Justicia Federal ni las provinciales, pueden garantizar la seguridad, que es un elemento básico que hace a la existencia misma del Estado.
La Seguridad se encuentra en jaque por el accionar impune de las redes de narcotráfico y el desarrollo del crimen organizado en todo el territorio nacional, con todo lo que ello implica, incluso en sus vinculaciones con el poder político y el financiamiento espurio de las campañas políticas…
Por último, y aquí llegamos a la gota que colma el vaso de la paciencia ciudadana, como siempre ocurre en la vida de las personas y también en la historia de los pueblos, nos encontramos con los pequeños gestos cotidianos de los gobernantes, en particular de la presidente, sus ministros, funcionarios del poder central y legisladores afines, que dejan vislumbrar la intención de consolidar un proyecto populista-nacionalista de corte totalitario para nuestra Argentina y que se confronta fuertemente con la vocación constitucional expresada en su propio preámbulo.
El último gesto es casi una anécdota, pero muestra de manera palpable cómo razonan. En el marco de un posible caso grave de corrupción que afecta nada menos que a la impresión de nuestra moneda nacional, denominado “Caso Ciccone, o también Caso Boudou” en el devenir de la opinión pública, la presidente lanza la iniciativa de cambiar la figura del ex presidente Julio Argentino Roca –antipático al sentir de este proyecto político- por la de quien fuera la esposa del ex presidente Juan Domingo Perón,  Eva Duarte de Perón, figura política emblemática del movimiento peronista.
Sería ingenuo no detectar en este anuncio un nuevo intento populista por alegrar a las mayorías peronistas del país, desviar la atención hacia este debate sobre si es legítimo o no rendirle homenaje con un billete nacional a dicha figura, y aplacar así la mirada sobre las circunstancias escandalosas que dan marco a este presunto acto de corrupción, que podría involucrar al mismísimo vicepresidente de la nación, Amado Boudou, según confirman las investigaciones periodísticas preliminares.
En ese marco, quiero pedirles, Sres Jueces Federales, que se paren frente al poder político expresado en el Ejecutivo Nacional y defiendan nuestros derechos ciudadanos para no ser avasallados por un proyecto totalitario que pretende distorsionar nuestra historia, “refundar” lo que en verdad ya está fundado y desarrollar un relato oficial que se extiende incluso a los ámbitos escolares y universitarios con el objetivo de uniformar a una sociedad como la Argentina que siempre se ha enorgullecido por su tolerancia y su pluralidad.
La misma energía y los mismos recursos que se han utilizado para la investigación de los delitos contra los derechos humanos, debe ser utilizada ahora en la tarea de investigar y perseguir a los corruptos, a los que acuerdan con el narcotráfico, a los que abusan de su poder constitucional e intentar desarrollar proyectos contrarios al espíritu de dicha constitución.
¿Debe estar la figura de “Evita” en los billetes? Insisto en que es una anécdota en el marco de los problemas estructurales que enfrentamos los argentinos. Creo que hay presidentes como Yrigoyen, Frondizi, Illía o el mismo Perón que merecen ser homenajeados antes que una figura muy querida por un sector de los argentinos pero que no cumplió un rol institucional concreto. Pero insisto en que el debate se vuelve importante en el marco del despliegue de un proyecto con vocación totalitaria que distorsiona cada aspecto de la realidad para construir su propio relato, en beneficio propio.
Es mi esperanza que ustedes, que ocupan tan alta responsabilidad en la estructura jerárquica del Estado Argentino, puedan levantar la voz por los ciudadanos comunes que hacemos lo que podemos en nuestro nivel y alcance, para que vuelva a brilla la Constitución Nacional y a respetarse en forma incondicional e irrestricta los derechos que allí se nos reconocen a los argentinos.
Sin otro particular, y esperando que esta humilde reflexión sirva a sus efectos, saludo a Uds muy atte

                                                                                              Sebastián García Díaz
                                                                                              DNI 22.775.762

LA NUEVA MATRIZ DE LA DELINCUENCIA EN CORDOBA. Nuevo revelador informe de Sebastián García Díaz



Para acceder al informe completo haga click aquí

Resumen del informe:


La nueva matriz de la delincuencia en Córdoba

Por Sebastián García Díaz
Ex Secretario de Prevención de la Drogadicción
y Lucha contra el Narcotráfico de Córdoba


Durante años nos enfrentamos a ladrones, lanzados a la acción por necesidad o por viveza criolla, solos o en muy pequeñas bandas sin coordinación. Cada provincia era una realidad aislada de las otras, salvo por alguna circulación del material robado


La complejidad de los delitos que sufríamos no superaba el robo a mano armada. Y sobre esa base se intentó organizar una policía y una justicia que tuviera una respuesta cuantitativa (más agentes en la calle y más funcionarios judiciales) aunque los recursos tecnológicos fueran escasos y la capacidad de investigación casi nula. Los delitos hasta ese momento -razonaban los gobernantes- no ameritaban mayores sofisticaciones. 


El narcotráfico lo ha cambiado todo 


Con su caja económica y un producto que permite ganar plata fácil ha ido “disciplinando” a los delincuentes, haciéndolos parte de una estructura de mayor escala, recursos y más fácil conversión a dinero del fruto de los delitos. 


Hoy ya no sólo operan con drogas, sino con trata de personas, tráfico de armas para el delito, robos de camiones, desarmaderos, tráfico de mercadería ilegal, secuestros.


Los que lideran, operan a nivel nacional, con contactos internacionales. Su capacidad financiera es muy importante. Traer 1.000 kilos de cocaína desde el extranjero, corromper todas las instancias de control, movilizarlo, fragmentarlo, cocinarlo, esconderlo, separar una parte para enviar a Europa y distribuir la otra para los miles de “dealers” supone una operación de no menos de 20 millones de dólares en cada caso y con varios meses de trajín, por lo que se requiere una “espalda financiera” fuerte. Sólo para el consumo interno de la Provincia se necesitan por lo menos 50.000 kilos de cocaína al año y aproximadamente 80.000 kilos de marihuana. 


En Córdoba el mapa del delito ahora no hay que confeccionarlo de abajo hacia arriba uniendo fragmentos, sino al revés: desde las cabezas que poseen el financiamiento para sostener y someter toda la estructura hacia abajo, hasta el último “perejil” que es usado como mano de obra barata. Es extraño que algún delito se realice fuera de esta nueva matriz.


Hacia arriba están los verdaderos jefes (cuyo perfil dista mucho de ser como el “chancho sosa”, por ejemplo). Ellos dirigen a los que lideran delincuentes rasos y se encargan de realizar el trabajo en la base. De estos últimos hay decenas que incluso compiten por el dominio de la zona. En la oferta se incluyen también barras bravas, punteros políticos, dirigentes comunitarios que han distorsionado su accionar e incluso bolicheros y productores de bailes de cuarteto. Pero nadie se corta sólo. Todos operan con la venia.


Si ahora nos enfrentamos a representantes locales de mafias como los carteles colombianos y mexicanos, la guerrilla colombiana y peruana, la mafia rusa, la mafia calabresa 'Ndrangheta que introduce la droga a Europa y otros, incluso con la protección de ciertos Estados en el mundo, podemos advertir la magnitud del desafío. 


Utilizan tecnología y una metodología muy eficiente. Con la misma dinámica con que logran ingresar un cargamento de cocaína desde Colombia y entregarla procesada y camuflada en el puerto de Buenos Aires, traen mujeres esclavizadas de República Dominicana para que terminen obligadas a dar servicios en un Burdel de Morteros (por dar sólo un ejemplo de su flexibilidad) y llevan la mercadería robada de una provincia a la otra. Se despliegan sobre el territorio con una red de distribución y acción que sería la envidia de cualquier empresa comercial.


Con su poder, corrompen al más alto nivel para asegurarse la impunidad. Movilizan unos 500 millones de dólares al año lo que nos permite tener una dimensión de su “capacidad de influencia”. No prever que estas redes están vinculadas en el financiamiento de la política (y actuar en consecuencia) es de una ingenuidad rayana con la negligencia. 


Los últimos anuncios


En este marco, el vendedor al menudeo que el gobierno Provincial se ha propuesto perseguir es en verdad una anécdota, así como el patrullero que está dándole cobertura. No lo harían si más arriba, no hubiera un funcionario de alta jerarquía que ha acordado con estos “jefes” un esquema de protección a la estructura entera.


Los anuncios no van a la raíz. El crimen que se está organizando seguirá actuando como si nada. Debatamos sobre el perfil de policía y fiscales que necesitamos para enfrentar esta nueva matriz y sus facetas: cómo lo investigarán en sus ramificaciones y cómo harán para apresarlos. Pero no es creando un par de fiscalías y juzgados y una oficinita de  “Trata de personas” como tendremos éxito. Seamos serios.