Segundo día (Novela Siete Días)


6:00 hs El intendente ya estaba en su despacho con todo su gabinete y el gerente de la ciudad. Todos mostraban el cansancio de haberse levantado demasiado temprano. Pero nadie hizo el menor comentario. La eficiencia en el equipo -ya desde antes de entrar a la municipalidad- se profesaba hasta con cierta exageración o cierta sobreactuación, que nadie se atrevía a contradecir.

En un día de trabajo, ya se había producido una distancia enorme entre el intendente y el equipo, que contrastaba con ese trabajo entre iguales que habían tenido durante los años de militancia política. A varios esta distancia les producía enojo, decepción, hasta cierta melancolía. Sabían que era natural y que incluso así debía ser. Pero los sentimientos no se controlan. Por la ventana aún rota por el ladrillo arrojado el día anterior ingresaba un viento frío que molestaba en las espaldas de los que estaban sentados de ese lado de la gran mesa de directorio.

Los diarios y todos los informativos de televisión y de radio, cubrían el día anterior como un día de revolución, de cambio. La Razón dibujaba con humor al intendente como un Dios que creaba de nuevo el “mundo de Córdoba” en 7 días, mientras varios dirigentes de distinto tipo se escapaban como Adán y Eva cuando descubrieron que estaban desnudos.

Los llamados de la gente para opinar abarrotaban las líneas de todos los medios y en forma unánime eran muestras de apoyo. Los periodistas ya habían advertido que criticar al intendente, con semejante grado de apoyo, sería un suicidio, por lo que cuidaban sus palabras a pesar de no estar de acuerdo con varias de las medidas anunciadas. En general todos apoyaban las decisiones tomadas, con pequeñas críticas respecto a la táctica de atorar a la opinión pública con anuncios constantes.

Los entrevistados que se sucedían multiplicaban sus comentarios favorables ante lo hecho en la primera jornada. “Alguien tenía que hacerlo algún día” decían. Pero varios advertían que el nivel de tensión que podría generar una secuencia de este nivel de anuncios durante 7 días podría terminar por “llevarse puesto al intendente”.

Varios vecinos entrevistados en la calle convocaban a sus pares a movilizarse para apoyarlo a Martín. “Este chico tiene que saber que no está sólo en la cruzada” comentó en voz exageradamente alta un vecino por detrás del micrófono y del reportero y con un cartel en su mano escrito con fibra que decía: “Gimenez. Llegó tu hora”. En todos los móviles de exteriores había por lo menos 100 vecinos autoconvocados con sus carteles y sus aplausos como muestra de apoyo.

“¿Qué dice la encuesta de anoche?” preguntó el intendente apenas ingresó. “Tenés un porcentaje de apoyo que supera el 85 %. Nunca se había visto este tipo de porcentajes, desde el regreso de la democracia.”

Uno de los presentes se animó a insistir con la teoría de la moderación que se había discutido el día anterior (aunque con tantos sucesos parecía que hubiera sido el mes anterior).”No es necesario que le demos este nivel de vértigo a los anuncios. La gente no está teniendo tiempo de digerir y muchos anuncios pierden efecto, porque los reporteros están comentando recién el anterior. Yo sería de la teoría de ir más despacio…”

“Jorge -respondió el intendente- eso es lo que estamos buscando. Que sean tantas medidas tomadas todas juntas que los sectores a los que estamos afectando con cada una de ellas, no tengan tiempo de reaccionar, ni de pensar cómo pararnos. Sólo vamos a parar en el momento en que veamos que la opinión pública se vuelve en contra.”

7:00 hs El vocero del intendente visita la sala de prensa de la Municipalidad y adelanta la aprobación del decreto de Reglamentación Electoral para la Ciudad, que -entre otras novedades- permitirá la creación de partidos municipales y vecinales (sin necesidad de ser parte de estructuras políticas provinciales o nacionales más grandes) para presentarse a los cargos electivos estrictamente municipales. Comenta las actividades del intendente durante ese día y adelanta la creación de un equipo, montado sobre una motor home que tendrá como nombre “la oficina del intendente en tu barrio” y que recorrerá desde el próximo mes, todos los días, durante dos horas, las calles de un barrio en particular, atendiendo a los vecinos. “El intendente en persona estará en esos recorridos”.

“También quiero anunciar, de parte del intendente, la creación de un 0-800 que empezará a funcionar desde hoy que servirá para receptar todos los reclamos e inquietudes de los vecinos así como una página web. El compromiso que le ha pedido el intendente a todo su equipo es que ninguna inquietud quede sin responder por un tiempo mayor a 72 horas en el primer mes. Luego la idea es ir mejorando ese tiempo a 48 hs en los siguientes meses, hasta poder lograr una respuesta en el mismo día antes de fin del año de gestión.”

8:00 hs. El intendente ingresa a visitar el primer CPC -Centros de Participación Comunitaria que son delegaciones de la municipalidad en barrios alejados- según se había comprometido el día anterior y antes de comenzar a recorrer cada oficina para conversar con los empleados y funcionarios hace un pequeño alto ante los periodistas que cubrían la visita.

“Quiero anunciarles la convocatoria a elecciones generales en 90 días para instrumentar un Plan de Reforma política de Córdoba en el que se elegirán a los directores de cada CPC y miembros de las juntas vecinales a través del voto de la gente. Estas autoridades tendrán poderes de decisión sobre obras, servicios y proyectos para la zona. Y no será un poder menor: el presupuesto municipal será dividido desde el próximo año en un 50 % para el Edificio Central y un 50 % para estos CPCs, porcentaje éste último que será repartido en partes iguales entre ellos. También vamos a dividir desde el año que viene los recursos humanos de la Municipalidad de igual forma: el 50% de los empleados quedarán en el edificio central y el otro 50% pasará a depender de estas autoridades descentralizadas. Serán verdaderas ciudades con verdaderos alcaldes, sirviendo a poblaciones de más de 150.000 vecinos como es el caso de las ciudades más grandes del interior de Córdoba, y tendrán gente y presupuesto a cargo. Serán ciudades dentro de la ciudad.” Ilustró el intendente con una metáfora que daba la idea de la envergadura de la reforma.

“En la misma votación dentro de 90 días por zona se elegirán los presidentes de cada uno de los centros vecinales y también los convencionales para la reforma de la Carta Orgánica Municipal. Podrán participar como candidatos de todas estas instancias, personas propuestas por los partidos tradicionales, pero también aquellos que reúnan una cantidad de firmas y fichas de afiliación suficientes como para ser representativos de su zona. Para consolidar estos partidos zonales, los vecinos tendrán 30 días a contar desde el próximo lunes. Lo que queremos con esto es que los vecinos más prestigiosos se animen a ser candidatos sin pasar por la amansadora de las internas de los grandes partidos provinciales y nacionales. Esto elevará automáticamente el nivel de la política en Córdoba.”

“La reforma de la Carta Orgánica intentará incorporar la Delegación de competencias y poderes al órgano supramunicipal que propuse ayer en el mensaje en cadena. También terminar con las listas sábanas para la selección de los concejales que ahora serán elegidos -al menos esa es nuestra propuesta y la que llevarán nuestros candidatos- a través de un sistema por circunscripción en el que habrá un concejal por cada una de las seccionales de la ciudad. Para ser candidato a concejal por cada zona, también podrán presentar candidatos estos partidos vecinales zonales. Y ojalá que llegue a ser en cada caso el vecino más reconocido por ser gente de bien. Lo bueno es que la gente sabrá al final de la elección perfectamente quién es el concejal de su zona que lo representa. Porque no será un listado de 32 como ahora, cuyos nombres y apellidos nadie conoce desde el tercero para abajo. Sino que será un concejal; el concejal de mi zona.”

“Además estas campañas zonales, permitirán que todos puedan competir sin necesidad de tener que invertir en campañas costosas. Hasta se podrá hacer puerta por puerta recorriendo el barrio y la zona. Vamos a recuperar la representatividad en el sistema político de la Ciudad de Córdoba y vamos a intentar romper con la partidocracia que ha alejado a la gente de la política.”

Mientras recorría las oficinas del CPC, las reacciones eran dispares. Uno de los empleados le dejo tendida la mano cuando el intendente quiso saludarlo. “No voy a saludar a quien viene a destruir a los empleados municipales” dijo. El intendente lo corrigió: “vengo a hacer que la sociedad respete tu trabajo, campeón, no te confundas. Si no, los cordobeses los iban a terminar linchando a ustedes” dijo, con una mueca que indicaba que lo decía mitad en serio y mitad en broma. Antes de partir le señaló a uno de sus secretarios: “este lugar es una mugre. Hay que agarrar uno por uno cada cpc y volverlos a plantear como un lugar agradable para que los vecinos concurran. Quiero que revises además la agenda de actividades que proponen estos lugares porque intuyo que no están haciendo nada más que trámites y algún que otro evento pedorro…”

10 hs El intendente ingresa al rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba a reunirse con el rector. En un reportaje radial unos minutos antes de recibirlo, este académico hace los primeros intentos de esbozar una crítica a las medidas tomadas por el intendente, cometiendo el error de asignarlo a una cuestión ideológica del intendente que es “católico y de derecha”.

El periodista Miguel Solá cierra el programa diciendo: “la cantidad de llamados y mensajes que hemos recibido en los 15 minutos posteriores a la última entrevista con el rector y sus críticas ha superado todos los records. Es verdaderamente impresionante.”

De todas maneras la visita ya estaba pautada de antemano. El intendente ingresa por la puerta histórica de la calle Obispo Trejo y se da vuelta para adelantar a la prensa y a los presentes un nuevo anuncio. El rector permaneció al lado de él, inmutable, aunque en sus ojos se notaba como una especie de arrepentimiento por haber dado el paso en falso de criticar al huésped, blindado por la opinión pública, justo antes de recibirlo.

“Amigos: quiero contarles desde esta histórica Casa de estudios, que alguna vez me tuvo como alumno, la creación del Foro de Concertación de Políticas Municipales, integrada por un representante de cada una de las 6 universidades de Córdoba, nombrado por sus cuerpos directivos, que tendrá a su cargo consensuar la normativa de la ciudad por los próximos 6 años con todos los sectores involucrados en un plazo de 180 días. El resultado de esa tarea será el “Código normativo de la ciudad” y la idea es que todos los ciudadanos puedan acceder a él de manera sencilla. Este mismo foro será el responsable de plantear un esquema de armonización con el resto de las intendencias que conforman la Región Metropolitana, con la aspiración de lograr, antes de fin de año que la normativa sea unificada entre todos los municipios de la región.”        

“¿Está enojado, Sr intendente, con las críticas que le ha hecho el rector hace un rato?” preguntó rápidamente un periodista, casi cortando el final del anuncio. “Cómo voy a estar enojado. Es perfectamente lógico que haya visiones distintas sobre lo que hay que hacer en la ciudad, sobre cómo hacerlo y sobre los tiempos.” Señaló mientras palmeaba levemente al rector por la espalda. Este último se mostraba cada vez más incómodo con la situación pero permanecía inmutable.      

“¿Por qué viene hoy a la Universidad intendente? ¿Sólo para hacer este anuncio?” disparó otro periodista. “Vengo porque en nuestra mirada estratégica de la ciudad la Universidad, y en particular la universidad nacional de Córdoba es fundamental. No habrá futuro para esta ciudad si la universidad que le dio su alma de docta, no se proyecta a horizontes internacionales y mejora su performance. Las empresas vendrán a invertir a Córdoba y pondrán aquí sus directorios, sólo si encuentran los profesionales más capacitados del país y centros de investigación acordes a los requerimientos. De todo esto quiero hablar con el Rector, anticipándole las medidas que vamos a lanzar el día seis de nuestra gestión buscando su apoyo.” Con una de cal y una de arena, Martín devolvía gentilezas al rector y había dejado traslucir que la realidad de la universidad hoy, no cumplía los estándares esperados.

Antes de ingresar a la reunión con el rector, recibe un llamado directo de su secretaria. “Intendente: hace media hora que lo está esperando sentado en su oficina Rubén Gimenez” “Dígale que me espere. Que me ha surgido una demora en lo previsto y que estaré con él allí en una hora. Ofrézcale un café y de paso acérquele todos los diarios por si los quiere leer.” “Pero Intendente!...” “Haga lo que le digo Silvia” dijo mientras cerraba el celular.

12:00 hs El intendente ingresa a la municipalidad y es interceptado por los periodistas que le preguntan sobre la reunión demorada con el sindicalista Gimenez. “No tienen más que sintonizar el canal con las cámaras que registran durante las 24 hs las reuniones que tengo tanto yo en mis oficinas como cada uno de mis funcionarios. De aquí en adelante ya nada será secreto en esta Municipalidad.”

En la sala del lado al escritorio del intendente, donde esperaba furioso Gimenez, ya se habían sentado los delegados espontáneos que habían surgido por invitación del intendente, en la manifestación del día anterior. A propósito el intendente pasó primero por allí, saludó a todos y les pidió un minuto mientras cerraba las puertas que conducen a su oficina persona, para quedarse con el sindicalista, pero cuidando que él viera que en la otra sala estaba su gente, subestimando su representación.

Cuando se sentó frente a él, Gimenez le dijo: “esta reunión no va a seguir mientras no ordenes apagar la cámara que nos filma. Yo no soy un imputado para que me anden filmando como si estuviéramos en una comisaría.” “No lo voy a hacer Rubén, es un compromiso que he asumido con la sociedad. Así que conversemos todo lo que tengamos que conversar sabiendo que todo el mundo nos está escuchando. ¿Qué objeciones tenés con respecto a las medidas que estoy tomando?”

Gimenez se levantó intempestivamente y gritó: “no te vas a salir con la tuya, pendejo de mierda”. Luego se dirigió hacia la sala de los delegados, abrió ambas puertas de un tirón y les espetó: “¿ustedes son boludos o se hacen? ¿No ven que viniendo aquí le están haciendo el juego al intendente? Ya mismo se levantan y se van conmigo.” Durante un minuto hubo un silencio lleno de tensión. El intendente, que se había levantado por detrás, retrucó: “pueden irse si quieren con Gimenez. Pero yo creo que una conversación no se le niega a ningún intendente que recién asume” Al ver que no era inmediato el cumplimiento de su orden de partir, Gimenez dio media vuelta, cerrando fuertemente la puerta tras de sí.

El quiebre de la unidad sindical que se alineaba monolíticamente desde hace más de 30 años detrás de este dirigente, de golpe había sido resquebrajado. Martín había demostrado que era un buen político a pesar de su juventud y de su inexperiencia.

Apenas se sentó con los delegados, uno de ellos reclamó: “tiene razón Gimenez. Termine con esto de filmar las reuniones que tenemos” “Si ustedes me lo piden así lo haré. Rosa -pidió por el teléfono-: ponga en stand by las cámaras que filman esta reunión. A cambio les pido sólo una cosa: levanten el paro y denme sólo 7 días -los primeros 7 días de mi gobierno- sin hacerme un paro general. Después hagan lo que quieran.” “Así lo haremos”, dijo decidido aunque con un tono exagerado quien acababa de vislumbrar que había repentinamente un margen para suplantar a Gimenez en el liderazgo del sindicato. Los demás murmuraron, pero como no estaban acostumbrados a operar en forma horizontal sin mirar las directivas que Gimenez daba solo con sus ojos, ninguno atinó a contrariar lo acordado por este nuevo líder auto ungido.        

13:30 hs. Mientras salía de esa reunión ya se reproducía en todos los medios la amenaza que Gimenez le había hecho antes de irse de su oficina. El repudio de todos los comunicadores a esa actitud mafiosa del sindicalista era unánime. También de la gente que participaba en los distintos programas.    

Por su parte el área de “prensa de la municipalidad” puso todos los micrófonos a disposición, según había indicado el intendente, para que este nuevo líder surgido en forma espontánea como delegado de las manifestaciones del día anterior, saliera ante las cámaras anunciando que “una parte de los empleados municipales hemos decidido levantar transitoriamente toda medida de fuerza, aunque seguimos expresando nuestro rechazo a los anuncios del intendente. Sin embargo, también somos vecinos de esta ciudad, y no nos parece bueno impedir el inicio de la gestión de un intendente elegido por una mayoría popular. Tal como hemos quedado le daremos un margen de 7 días para revertir estas medidas tan desacertadas que ha tomado. Si no, volveremos a la lucha.” El daño en el frente sindical estaba hecho.

Se sentó a almorzar con su círculo de confianza. “Qué hacemos nosotros, Martín? Estamos pintados mientras vos y tu gerentito se mandan la patriada!” Volvió a reclamar uno de los dirigentes. “Les pido que se muevan para armar una lista que sea invencible para las elecciones que he convocado en 90 días. Quiero tener a referentes prestigiosos, convocantes e influyentes para lograr que la reforma de la Carta Orgánica sea a fondo y para que los directores de los CPC sean tipos con los que se pueda laburar. Tengan presente que esta gente va a manejar el cincuenta por ciento del presupuesto y el cincuenta por ciento de los empleados municipales.” “¿Ahí tampoco nos vas a dejar poner la jeta?” le preguntó otro colaborador también con algún tono de reclamo por no haberlo nombrado secretario. “Por supuesto: ahí pueden estar todos ustedes. Pero seamos prácticos, muchachos. Intentemos poner gente que reúna prestigio y un nivel de aceptación en las encuestas que sea incuestionable. Si esos dos requisitos algunos de ustedes lo cubren, entonces adelante! Sino, sigo insistiendo que permanezcan en la retaguardia cubriéndome las espaldas. Ya habrá tiempo para que levanten todos su perfil. Recuerden que nuestro proyecto político es para los próximos 20 años.” La respuesta no dejó conforme a nadie.

La charla tuvo un poco de todo, así como la comida, hasta que de repente sonó una alarma en el celular del intendente. “Es para acordarme que Agustín, mi hijo, hoy recibe la medalla por Tae Kuon Do. Le prometí que iría. No la están pasando bien los chicos, porque no hay uno que no les haga un comentario sobre mi, para bien o para mal”

En el camino se cruza con una pintada que en ese mismo momento estaban haciendo unos militantes del Partido Obrero debajo de un puente: “Martín: liberal hijo de puta” decía la pintura, aunque -como estaban trabajando- todavía la última “a” no se mostraba. “Si escucharan las medidas que voy a tomar mañana, van a tener que volver para escribir “hijo de re mil puta” bromeó el intendente con el chofer y el guardaespaldas que lo acompañaba.

16 hs. La llegada del intendente al colegio fue un loquero. Se demoró 1 hora en ingresar recibiendo saludos, pedidos, reclamos, comentarios, sugerencias, consejos, muestras de apoyo. Y cuando finalmente ingresó al salón, los más de 2.000 padres y alumnos se pusieron de pie y lo aplaudieron por un largo rato.

Su hijo lo miraba sonrojado y con cierta mueca de fastidio. Cuando llegó el momento en el que le entregaban la medalla, el director del colegio tomó el micrófono y -fuera del protocolo del acto- invitó al intendente a bajar de las gradas y entregárselo en persona a su hijo. El dudó por un momento. No quería sobreactuar, pero sería descortés si se negaba a hacerlo. Pidiendo permiso, fue bajando de las gradas hasta que estuvo en el estrado. Su hijo no lo miraba con buenos ojos. Algo sucedía. Luego, cuando ya iban de regreso finalmente se sinceró: “Papá. Gracias por haber venido a este evento. Pero la próxima deja nomás, no vengas. Porque no me gusta que tu presencia haya generado toda esa demora y ese caos. Quiero ser hijo de un papa normal…”

A él se le estrujó el corazón. Estaba preparado para todo, pero no para las críticas de sus hijos. Llamó a su secretaria y pidió que anularan todos los eventos y los anuncios previsto por la tarde. “Hay dos de esos eventos en los que se ha convocado a más de 300 referentes inmobiliarios y comerciantes para darle marco a tu anuncio. ¿Qué hacemos?” “Deciles que, con lo anunciado hoy es suficiente y que lo posponemos para dentro de 48 horas….

Cuando llegó a la casa de sus suegros, advirtió a la luz del día, que el traslado de su familia allí no era una acción neutral. Todo era un desorden y en la cara de los suegros se notaba el cansancio de tener -de repente- dos adolescentes y dos niños metidos en su hogar. La mujer le dio un beso y sabiendo lo que estaba pensando y que eso lo mortificaba le dijo al oído: “no te preocupes mi amor. Yo me encargo del frente interno. Usted siga con lo suyo.”
“Por eso te quiero….” Fue la única frase hecha que atinó a decir.

Al saber que estaba allí, comenzó a sonar el timbre con vecinos que se acercaban para hacerle sus “aportes”; algunos llamados al celular y por teléfono. Hasta el guardia del barrio, dejó la moto estacionada en la calle e intentó acercarse a saludar. “No se siente bien” fue la excusa que primero se le ocurrió a Alejandra. Pero fue un error. A los quince minutos el portal de Cadena 2 titulaba como noticia principal: “El intendente ha sufrido una descompensación y está en casa de sus suegros”. Todos los medios se hicieron eco de la noticia. El celular comenzó a sonar, pero esta vez eran sus colaboradores que querían saber que había ocurrido. Tampoco allí podría estar tranquilo.

A la media hora dos móviles de medios de comunicación, sin saber cómo los habían autorizado a ingresar, siendo un barrio cerrado, se apostaban frente a la casa de sus suegros con una cámara en vivo permanente y una reportera a la espera de novedades. Desde el piso de los noticieros que ya comenzaban su edición de las 19 hs se hacían algunas conjeturas. “Está sometido a demasiada presión este joven intendente. No me extraña que sufra algún tipo de descompensación”

“Agustín: la salida en bicicleta la vamos a tener que suspender sabes?” nuevamente esa sensación de no ser el padre que su único hijo varón quisiera tener. “Está bien papá, no te preocupes” dijo él sin mayor convicción.

Por la televisión repentinamente apareció entrevistado, la joven que le había hecho unos análisis de sangre de rutina la semana anterior. “Si, al intendente le dio muy alto el colesterol con más de 280 puntos y también los triglicéridos. No me extraña la noticia que ahora esté mal” “Que manera de hablar al pedo” murmuró su suegro. “Martín, salí ya y cortá esta bola de nieve, porque va a afectar tu performance. Mañana en lugar de titular con los anuncios que hiciste hoy van a poner en duda tu salud.” Su suegro, aunque ya retirado, había hecho política en sus años de juventud. Y conocía suficiente como para dar un consejo de sentido común.

El ya se había puesto unas bermudas informales y unas crocs. “Qué decís Alejandra. ¿Me cambió para salir y aclarar ante las cámaras? ¿O puedo salir así nomás?”

Un instante después se abrió la puerta y salió el intendente con sus bermudas y su remera. Esperó a que las cámaras y los reporteros lo rodearan y habló. “Gracias por las preocupaciones que han demostrado todos. Pero no me pasa absolutamente nada. Estoy perfectamente de salud, más sano y fuerte que nunca y concentrado en el desafío que estamos llevando adelante en estos primeros 7 días de gobierno. Hoy me pareció que la convocatoria a elecciones y otras medidas anunciadas eran suficientemente importantes como para no seguir cargando la agenda, por lo que he pospuesto los otros anuncios. Y decidí venirme a estar un rato con la familia. Estoy intentando romper con ese paradigma tan complicado que sentencia que uno no puede ser un buen político y un buen padre así como un buen esposo. En este sentido les pido su apoyo espiritual y sus oraciones. Porque estoy dispuesto a dejar todo por la ciudad y la municipalidad, sólo si mi familia me apoya como lo está haciendo ahora. Aprovecho para agradecer públicamente el amor y el apoyo incondicional de Alejandra, mi mujer y compañera. Sin ella, nada de esto que estoy encarando sería posible”


Este mensaje era la medida que faltaba para alinear en forma incondicional todos los corazones de los vecinos de Córdoba, particularmente de las mujeres. “Mirá si alguna vez serías capaz de decirme eso vos, carajo” le dijo una mujer a su marido, mientras veían al intendente en la pantalla. “Es un calzonudo” respondió el hombre, pero en broma, porque él también había comprado este discurso familiar. “Por fin un tipo que tenga valores y que no sea un gran hijo de puta puertas adentro.”




Primer día (Novela Siete Días)

7 hs. Sus hombres de confianza están todos sentados alrededor de la amplia mesa de la oficina del intendente. El debate de la noche anterior se había extendido hasta altas horas de la noche. ¿Qué debatían? El grupo se dividía en dos posiciones encontradas: los que proponían una aplicación gradual de toda la estrategia y los que apoyaban al intendente en su visión de hacerlo todo de golpe. El los había escuchado con paciencia, para no quebrar el espíritu de equipo que había reinado durante todos estos años. Pero en su corazón la decisión estaba tomada. De hecho la mayoría de las medidas que iban a anunciar las había diseñado él en persona junto a un grupo muy pequeño de colaboradores y el equipo lo había aprobado “a libro cerrado”. Es que cuando se lanzaron por la intendencia parecía tan imposible ganar la elección que nadie le había prestado demasiada atención a lo que realmente iban a hacer cuando llegaran al gobierno.

Entra el intendente y les indica: “quiero recibir la municipalidad con ‘beneficio de inventario’. En 24 horas debe quedar registrado todo lo bueno y lo malo que haya hecho la anterior gestión. Y un escribano labrará el acta respectiva en cada caso. Esta será la única mención que haremos sobre el anterior intendente y su gobierno por más malo y corrupto que haya sido. Lo que deba ir a la justicia irá, pero no gastaremos ni un minuto en hacer referencia a ninguna herencia recibida. Les pido que se concentren en las próximas horas en esta tarea. Y a la par, que cada uno tenga listo lo que vamos a lanzar en el horario que hemos previsto. Serán días frenéticos por lo que avisen a todos sus colaboradores que trabajaremos 24 hs x 7 días sin descanso.”

7:05 hs. Con gran sorpresa los empleados y funcionarios de carrera del edificio central ven al intendente y su secretaria, ingresando oficina por oficina, conversando con cada uno de ellos y haciendo preguntas y comentarios sobre las reformas que anunciará. En cada caso les propone que, en las próximas semanas, le gustaría escucharlos a cada uno -lo mismo haría con los de cada oficina descentralizada- sobre las reformas internas que ellos piensan que son necesarias y los proyectos “cajoneados” que vale la pena rescatar.

En una de las oficinas, mientras conversaba, llega tarde uno de los empleados que ingresa abruptamente. “Que sea la última vez” le señala el intendente con un tono severo, ante la mirada sorprendida del muchacho.

10:30 hs. El intendente ingresa al salón central con paso rápido. Todo estaba preparado. Anuncia la designación de un Gerente General de la Municipalidad. El cargo será ocupado por el hasta hoy gerente general de la empresa cordobesa -hoy multinacional- ECCOR que ha aceptado acompañarlo en esta novedosa (y arriesgada) jugada de profesionalizar la gestión administrativa del municipio.

“Tengo la visión de lo que hay que hacer -señala el intendente al presentarlo- Pero la instrumentación debe estar en manos de un técnico de alta performance” señaló. “La Municipalidad es una de las empresas más grandes y más complejas de la ciudad e incluso de la provincia. Es una de las que más empleados tiene y una de las que más servicios diversos ofrece. Su gestión y administración requiere un hombre con experiencia indudable en llevar adelante transformaciones de fondo en empresas de esta magnitud.” El funcionario aceptó el cargo sin mayor pompa y la reunión concluyó en el tiempo previsto. Todo indicaba que las reuniones y presentaciones tendrían este perfil austero y rápido.

11:00 hs. El intendente vuelve a ingresar al salón central. Su corbata estaba un tanto desacomodada. En su cara se veía que había comenzado a sufrir resistencias y contratiempos. El locutor lo invita al estrado a designar a su gabinete. El plantea antes una reducción drástica al 50% de la planta política. Sólo tendrá 5 secretarios -en lugar de los 10 que tenía el anterior- que concentrarán todas las áreas del gobierno y que trabajarán en equipo con el gerente de la Municipalidad. De los cinco secretarios, tres serán funcionarios de carrera de la propia municipalidad de reconocida experiencia y honestidad.

La noticia cae como un balde de agua fría entre sus hombres de confianza que se miran entre sí desconcertados. “No es lo que habíamos hablado” murmura uno con su compañero del lado. “Tranquilos” les dice una vez terminado el acto de asunción. “Ustedes siempre estarán conmigo tomando las decisiones importantes. Pero necesito gente muy capacitada para instrumentarlas.“ “Te traicionarán en la primera esquina” se atrevió a decirle uno de los dirigentes del partido, que lo había acompañado durante todos estos años. “Si lo hacen, estarán ustedes para marcármelo en el acto”.

11:30 hs El intendente ingresa a la sala de prensa y anuncia la suspensión de todos los contratados que no sean de planta permanente. “Hablamos de unos 1.200 que fueron convocados por la anterior gestión y sabían que su condición era de tiempo limitado. Agradecemos como cordobeses la tarea que han desempeñado en este tiempo, pero queremos concluir con ese contrato. Les pedimos a cada uno de ellos que pase a cobrar sus últimos haberes por la oficina respectiva.” Un murmullo se escuchó en la sala. Los contratados estaban apañados por el Sindicato y esta rescisión seguro que no sería tan pacífica y ordenada como la estaba planteando el intendente.

“He encargado un relevamiento general de todos los empleados y su condición. No habrá ampliación de funciones por lo que no habrá aumento de personal bajo ningún aspecto durante mi gestión. Y desde hoy comienza a regir nuestro plan para que en 8 años la municipalidad disminuya su planta de personal en forma paulatina en un 30%, siguiendo el proceso de retiros anticipados, jubilaciones y demás situaciones especiales que hemos previsto para lograrlo.”

“Nuestra estimación es que podríamos funcionar perfectamente con no más de 6.000 empleados, sobre todo teniendo en cuenta que vamos a tercerizar todas aquellas áreas donde no sea necesario que el trabajo sea hecho en forma directa por un representante del Estado Municipal. Es mejor que nuestros hombres controlen que las cosas se hagan bien en lugar de hacerlos ellos mismos.”

“No habrá nuevos nombramientos cuando se produzcan vacantes, salvo en áreas muy sensibles como salud. En el plazo de un año el presupuesto asignado a sueldos no debe superar el 50% de los recursos municipales. Vamos a incluir una cláusula especial con esta limitación en la próxima reforma de la Carta Orgánica que propondremos hoy mismo.”
Este segundo anuncio era un torpedo en la línea de flotación del sindicato municipal. En pocas palabras el flamante intendente le había declarado la guerra frontal al SEM.

“Aprovecho para anunciar que desde hoy los empleados municipales tendrán derecho a elegir libremente cuál obra social quiere tener cada uno por su descuento de planilla. Terminaremos hoy con la obligación de ser cubiertos por la obra social del estado provincial que ya tiene cautivos a más de 500.000 cordobeses que no pueden elegir. Sé que es un viejo anhelo de los trabajadores municipales, que no era contemplado por su sindicato. Dada la justicia del planteo no he querido demorar ni un minuto en otorgarles esta facultad básica de elegir dónde quieren atender su salud, sea esta institución elegida, pública o privada.”

“Quiero anunciar además que desde hoy se elimina el refrigerio y los otros ítems que supongan distorsiones en las partidas de sueldo. Todos los empleados deberán trabajar 8 horas desde el próximo mes -en lugar de 7 como se trabaja ahora- y queda prohibido el pago de horas extras, hasta que el gerente de la municipalidad tenga relevado qué hacemos bien y qué estamos haciendo mal puertas adentro.”

“En el día de hoy se firmará el decreto de convocatoria a concurso público para todos los cargos imprescindibles que deban cubrirse en adelante y que -como acabo de decir- serán excepcionales y en áreas sensibles. Este régimen de concursos reconocerá un porcentaje de puntos diferencial para los que trabajan en la municipalidad o han sido contratados. Pero estos porcentajes no impedirán que personas nuevas con capacidad demostrada también puedan ganar la posición.”

La presentación terminó con todos los periodistas y asistentes observando atónitos. Nunca nadie se había animado a tanto. “Este chico finalmente cumplió” señaló un reportero canoso muy avezado en temas municipales. “Ahora a agarrarse porque la bomba de neutrón ha sido lanzada!” dijo frotándose las manos como quien está a punto de ver un espectáculo en el circo romano.

El intendente había enviado a hacer mediciones telefónicas después de cada anuncio. “En el momento en el que el porcentaje de gente que nos apoya baje del 50% me avisan porque estamos fritos”. La opinión pública estalló en las redes sociales con mensajes de apoyo. Su página de facebook que ya había acumulado 50.000 fans durante la campaña llegó a 350.000 fans en el plazo de dos horas. Estaban los que felicitaban con palabras de aliento y los que eran menos diplomáticos: “Bien Martín! Hace laburar a esos culiados de los municipales!”

Pero como contracara, la tensión dentro de los edificios municipales se hizo sentir de inmediato. Todas las dependencias se declararon en asamblea permanente. Y los contratados suspendidos comenzaron a reunirse en el hall central del Palacio 6 de Julio expresando su indignación.

La secretaria entró abruptamente a la oficina del intendente. “Ruben Gimenez está que arde. Está afuera y pide tener una reunión de inmediato con usted. Viene acompañado de unos 30 delegados sindicales que parecen unos matones” “Decile que lo recibiré mañana a las 10 hs aquí en mi oficina. Así ganaremos un día sin que se pare la municipalidad en forma definitiva. Aprovecho para presentarte, Silvia, a estos cuatro guardias personales que cuidarán de mi las 24 horas en estos días difíciles.”

La secretaria salió nerviosa pero a los pocos minutos volvió a entrar. “Dice que quiere que lo reciba…” no alcanzó a terminar la frase que ingresó intempestivamente el sindicalista, representante de los municipales. “Sos un gran hijo de puta… ¿cómo vas a tomar semejantes medidas sin conversarlo antes con nosotros?” espetó el gremialista mientras caminaba hacia el escritorio en forma amenazante. Y agrego: “tengo los delegados afuera que te quieren hacer recagar. ¿Qué hacemos ahora?”

El intendente no se inmutó. Sin levantarse de su asiento y haciendo una seña para que los guardaespaldas se quedaran tranquilos comenzó a hablar en forma muy pausada y tranquila: “Rubén. Antes que nada quiero informarte que he hecho instalar una cámara allí, ves, en la esquina de la oficina, que transmite en alta definición 24 horas por la página web de la municipalidad y graba todas las reuniones que en adelante tenga en esta oficina con vos y con cualquiera. No mantendré la reunión ahora porque, como mandé a decirte con la secretaria, la reunión la tendremos mañana a las 10 hs. Pero te adelanto que luego de esa primera reunión, no volverás a comunicarte conmigo -salvo por algún tema importante y puntual-. Tu relación diaria será con el Secretario General y con el Gerente de la Municipalidad. Mañana cuando vuelvas tené bien pensado que querés decirme porque se acabó la joda Rubén. Aprovecho para contarte que tengo en este cajón una carpeta que me han acercado algunos amigos de la SIDE sobre vos, que me parece puede llegar a interesarles a tus representados y a todos los cordobeses. “Pendejo de mierda, quién te crees…” “Señores, acompañen a este hombre afuera para que se tranquilice -señaló el intendente a sus guardias- Y en lo que a mi respecta lo espero mañana a las 10 hs”
Un grupo importante de delegados, empleados y contratados se había concentrado en el hall central y ya se escuchaban bombas y tambores. Incluso una de ellas había roto todos los vidrios de las oficinas de recaudación. Gimenez salió enfurecido y tomó el micrófono del precario equipo de sonido que ya habían instalado. “Desde mañana, paro general en todas las reparticiones en forma indefinida”.

Un periodista llegó a preguntarle cuando se bajaba del improvisado estrado: “¿Van a declararle un pargo general por tiempo indeterminado al nuevo intendente en su primer día de gobierno? Por lo menos díganos que se reunió con él….” “No me hace falta. Es un inútil” sentenció el líder gremial mientras se retiraba molesto.

13 hs El intendente vuelve a ingresar al Salón general que a esa altura era un hervidero de periodistas y personas que alentaban, criticaban, murmuraban y hasta conspiraban.
“Quiero anunciar que acabo de firmar el decreto tercerizando el centro de cómputos municipal a una empresa, a través de una contratación directa por el término de 90 días mientras se formaliza el llamado a licitación durante los próximos tres meses. Y hemos establecido un acuerdo con todos los bancos públicos y privados de Córdoba en los cuáles se podrán pagar los impuestos y demás deberes para con el municipio, sin intervención de las oficinas centrales. Les pido a todos los contribuyentes que no paguen nada en las oficinas centrales de la Municipalidad y que lo hagan a través de estos canales, para que tengamos garantías de que los fondos llegan en forma directa a donde debe sin que nada se quede en el camino.”

Agregó: “Esto lo estamos haciendo para evitar que el SEM utilice estos ámbitos para presionar a decisiones que vayan en contra del interés de los contribuyentes.”

“Además he ordenado la publicación de absolutamente toda la información de la gestión en internet incluyendo nombre, función y sueldo, declaración jurada, áreas de trabajo, horarios y agenda de reuniones oficiales. En la página también podrán seguir en vivo absolutamente todas las reuniones que mantenga tanto yo como los secretarios y el gerente de la municipalidad con todas las personas que soliciten audiencia con ellos a través de unas cámaras que hemos instalado en cada oficina. Nada será oculto en esta gestión, todo será transparente.”

“Se lanza desde hoy en la planta baja del Edificio Central y en cada uno de los CPCs la oficina de Acceso a la Información pública con obligación de informar al ciudadano que presente una requisitoria en un término no mayor a 48 hs sobre cualquier tema de cualquier índole de la gestión municipal. El funcionario que incumpla esta tarea de informar en tiempo y forma, será considerado una falta grave y motivo de despido.”

Era impresionante como había cambiado la cara y la voz del intendente. Ya en el primer día se notaba que este proceso lo envejecería en forma rápida. Cuando volvió a su oficina su secretaria estaba pálida. “’¿Qué ha pasado Alicia?” “Nada, nada”. Pero su cara decía lo contrario.

Sí pasaba. Un ladrillo había ingresado volando rompiendo la ventana lateral de la oficina del intendente y había caído sobre su escritorio tirando al suelo, hasta el portarretrato con la imagen de su mujer y sus hijos. El intendente vio el desastre de su escritorio y se volvió sobre su secretaria, “Alicia: no es momento para atemorizarnos. Recién vamos por el primer día. Envíe a comprar vidrios blindados de inmediato. Y reponga un nuevo portarretrato con la misma imagen. Y pásenme por favor con mi mujer.”

La voz de su mujer en el teléfono lo tranquilizó en cierta medida. “Martín! La gente está a muerte con vos. Tocan la bocina en la calle. Han venido todos los vecinos a tocarme el timbre! Es impresionante el apoyo que estás recibiendo en los medios y en las redes sociales…” “Me alegro nena! Esto es lo que necesitamos. Que el apoyo de la gente supere cualquier presión que podamos tener.”

Pero el intendente no la llamaba por eso: “Quiero pedirte un favor: creo que serán días muy difíciles con mucha gente que se va a enojar conmigo. Y me quedaría muy tranquilo si estos próximos 7 días pudiéramos ir a vivir con los chicos a la casa de tus padres, dentro del barrio cerrado…” Se produjo un silencio largo del otro lado. Pero él sabía que Alejandra seguía allí. “Pero ¿qué van a decir los vecinos? Dijimos que esta nueva posición tuya no nos iba a cambiar la forma de vivir. Además los chicos ya tienen su rutina y no es justo que le rompamos todos los esquemas…” El le insistió que hiciera lo que le pedía, al menos por unos días. Ella accedió.

14 hs. El intendente ingresa al Salón Mayor del Hotel Sheraton para la reunión anual de los empresarios e industriales de Córdoba. Apenas ingresa, recibe una ovación de pie de todos los asistentes. Un largo aplauso que lo acompaña durante todo el camino hasta sentarse en la mesa principal. El mozo del hotel comenta: “hacía muchos años que no escuchaba una ovación tan enfervorizada en este salón por parte de esta gente que siempre es tan fría.”

El intendente es invitado a abrir la reunión. “Quiero aprovechar este ámbito para anunciar que hoy se está enviando al Concejo Deliberante un proyecto para la sanción del nuevo régimen de compras y contrataciones, concurso de precios y licitaciones que en adelante se hará en forma completamente transparente y previsible a través de internet y en el que podrán participar todos los proveedores interesados, con controles cruzados para que no haya ninguna posibilidad de coimas o negociados. Si por algún motivo fallara en el comienzo este sistema que pensamos aplicar desde la próxima semana, les pido que me notifiquen personalmente.”

“Quiero que representantes del Consejo de Profesionales de Ciencias Económicas y de cada una de las facultades de estas carreras de las universidades de Córdoba públicas y privadas integren una comisión de veedores que realizarán una primera auditoría en los próximos 15 días y a su vez harán controles mensuales de la tarea del Tribunal de Cuentas y la Secretaría de Finanzas, para relevar todas las cuentas pasadas y presentes de la Municipalidad.”

“He decidido además suspender la aprobación de cualquier tipo de excepción a las normas establecidas por un plazo de un año hasta que podamos revisar toda la normativa municipal para actualizarla manteniendo la defensa del bien común. No se podrán realizar acuerdos que excedan el marco de la ley ni concesiones extraordinarias de ningún tipo y especie que supongan violentar las ordenanzas y decretos reglamentarios. Esta medida de no innovar se aplicará tanto a los grandes emprendimientos inmobiliarios y comerciales como a cualquier obra que parta de la base de que está violando las normas.”

“Todos los comercios que estén funcionando con habilitación precaria, tendrán el plazo de 90 días para cumplimentar con la normativa o ser clausurados definitivamente, sin excepción.”

“En adelante no se producirá ninguna reunión conmigo, ni con ninguno de mis funcionarios por parte de un empresario, proveedor actual o potencial o comerciante fuera del ámbito de la municipalidad y sin ser filmada la reunión a través del sistema que hemos implementado por internet.”

“Antes de venir para aquí, firmé el decreto de intervención de toda el área de inspecciones de la Municipalidad. No quiero inspectores cobrando a nadie una coima por mirar para otro lado durante mi gestión. Voy a solicitar a un referente de la oposición que acepte dirigir esta área y designar un equipo de personas independientes en ella para monitorear que este proceso de transparencia no quede a mitad de camino.”

“Abrimos desde este momento un período de 60 días para que todos los contribuyentes pongan en orden sus deudas municipales de cualquier tipo. Luego de este plazo publicaremos el listado de deudores y enviaremos las carpetas respectivas a la vía judicial.”

“Quiero que sepan que durante mi gestión no habrá moratorias ni planes de facilidad de pago. Mi idea es que los impuestos no aumenten más que la inflación ni menos cada año. Pero eso supone que todo el mundo pague cuando corresponde. Las personas que no cumplan sus deudas municipales y sean sentenciados a hacerlo, deben saber que seremos implacables en la ejecución de estas sentencias, incluso llegando al remate del inmueble o automotor si fuere necesario.”

“Finalmente, pido disculpas porque deberé retirarme de inmediato para seguir con esta secuencia de reformas estructurales que estamos implementando. Quiera Dios que todas estas cuestiones largamente pedidas y esperadas por los vecinos de Córdoba, y que estamos empezando a instrumentar, sean para bien.”

De regreso, en el ingreso a la municipalidad, el auto del intendente es abordado por todos los manifestantes que a esa altura han copado la calle y han cortado la circulación de autos por Cañada, por Caseros y por 27 de Abril. “Hijo de mil puta, bajate y da la cara” le gritaban.

El auto se detuvo en un momento y el intendente se bajo. Los guardaespaldas, enloquecieron pero rápidamente armaron un vallado alrededor de él. Los manifestantes comenzaron a escupirlo, le tiraban latitas de cerveza y en un momento voló una botella por el aire pero fue interceptada por uno de los guardaespaldas.

El intendente, con la voz encendida, gritó: “si quieren decirme algo, les pido que designen 20 delegados y mañana a las 12 hs los espero en mi oficina para conversar.” Adrede el intendente había comenzado la operación para condicionar la representatividad del líder sindical Gimenez y de los delegados tradicionales. “Espero la nómina de los 20 delegados de esta manifestación, en una hora en mi oficina. Esta es la única condición para recibirlos mañana…”

15 hs El intendente ingresa a la oficina de periodistas de la Municipalidad y con una leve sonrisa les dice antes de sentarse: “ahora les toca a ustedes…”. Todos se acomodan y se hace silencio, como previendo que pronto escucharían otro anuncio de quiebre como los que se habían sucedido durante todo el día.

“Quiero contarles que acabo de firmar el decreto con un nuevo régimen de publicidad oficial que garantizará una distribución equitativa, objetiva y transparente de la pauta oficial -el dinero que la municipalidad destina a la publicidad de sus actos de gobierno-. La inversión de aquí en adelante en este item no podrá ser mayor al 1% de todo el presupuesto municipal, ni cada anuncio sobre algún hecho de gobierno podrá superar el 10% del costo de la obra o acción promocionada.”

“Se establece que el único símbolo de la gestión municipal a colocar en carteles, avisos, spots y comunicaciones en general será el escudo de la Ciudad de Córdoba, terminando con el “circo de logos” que van dejando por toda la ciudad las distintas administraciones que se suceden. En ningún caso la publicidad podrá mencionar al intendente de turno, o sea en este caso a mi en particular ni a ninguno de mis funcionarios. Tampoco podremos aparecer en la publicidad.”

“Si por algún motivo, algunos de ustedes o los medios que representan, ven que no se cumple esta decisión en los porcentajes que queden establecidos, les pido que se contacten directamente conmigo.”

16 hs Los manifestantes ya más calmados por la tarea encomendada intentaban ponerse de acuerdo sobre los delegados que irían a la reunión del otro día y los periodistas escribían sus comentarios sobre todo lo que se había anunciado en esas horas frenéticas.
Era tanta la información que el diario La Razón había decidió sacar un suplemento especial llamado “El primer día” recopilando todo lo anunciado, las repercusiones, las críticas y los análisis, aunque todo anticipaba que se trataba de un día “histórico” y “polémico”.

La editorial de fondo del diario ya planteaba la duda: “¿Cuánto podrá subsistir este intendente tomando semejantes decisiones? La propia editorial respondía lo que todos los cordobeses habían dicho durante la jornada: “esperemos que si, por el bien de la ciudad”

La planta baja de la Municipalidad parecía un edificio abandonado, lleno de basura y de pintadas en los vidrios y en las paredes. Algunos empleados habían impedido que se cambiaran los vidrios de la oficina del intendente por los blindados y por lo tanto, la oficina pasaría la noche sin ningún tipo de protección en sus ventanas.

El Gerente de la Municipalidad anuncia que se pone en venta desde el otro día todo el parque automotor de la Municipalidad que tenga una antigüedad mayor a 5 años y ordena un relevamiento de todos los bienes inmuebles y muebles inútiles para ser puestos a la venta de inmediato. “Vamos a producir un salto tecnológico y de equipamiento en todas las áreas para cumplir con mayor eficiencia los servicios que damos a los vecinos.”

17 hs Aparece un mensaje del Intendente a través de la cadena de radio y televisión oficial local. En una breve alocución lanza una convocatoria a todos los intendentes de todas las ciudades del Gran Córdoba. “Colegas. Sin importar de qué partido político son y si tenemos relaciones personales buenas o malas. Nuestra región metropolitana tiene enormes desafíos por delante, cada vez más complejos, que ya no podremos encarar por separado. Hablo de oportunidades y también de amenazas.

"Quiero proponerles la creación de un órgano supramunicipal con un representante de cada ciudad de la región con un voto, sin importar si la ciudad es grande o pequeña. Este órgano debe tener competencias que excedan y condicionen nuestras gestiones particulares. Debemos planificar en conjunto el futuro de toda la región y encarar en conjunto licitaciones de obras, servicios, concesiones.”

“Los cinco primeros grandes temas que propongo aborde este órgano son, la basura, las cloacas, el agua, el transporte y la seguridad. En paralelo dicho órgano debe encarar con un equipo de especialistas prestigiosos, un proyecto de unificación de todas las normativas municipales, de la región para que sean idénticas. Si un municipio lo exige, que también el otro municipio lo exija. Y si uno controla, lo mismo el otro.”

“En el día de mañana propondré una serie de reformas políticas y de descentralización y convocaré a una reforma de la Carta Orgánica para que quede incluida esta delegación de competencias a este organismo supramunicipal.”

19 hs. El intendente sale caminando por la puerta de la municipalidad, ya sin corbata aunque todavía con la misma camisa y el mismo saco, acompañado desde una prudente distancia por los guardia espaldas. La manifestación ya se ha dispersado. En la entrada se encuentra con el Gerente de la Ciudad que está conversando con otros dos secretarios. “¿Dónde vas Martín?” “Me voy hasta la misma de las siete de Santo Domingo. Pero quiero ir caminando, aunque estos guardias me insisten en que no lo haga.” “Pero ya son las siete! Y vas a ver que la cantidad de gente que te va a parar en el camino va a ser tremenda. Hoy algunos pasaban por las calles tocando bocina y gritando tu nombre como si fuera la final del mundial! Por lo menos ponete unos anteojos negros” cerró en broma el Secretario de Infraestructura.

Y allí partió el intendente caminando por Cañada, tomando por la cortada de Ayacucho. Al comienzo nadie lo identificó pero una vez que uno lo saludó y le gritó “fuerza intendente!” el efecto que se produjo fue sorprendente. Comenzaron a salir desde los otros bares y locales, y desde los balcones, y a aplaudirlo, palmearlo, darle muestras de apoyo.

Demoró media hora en llegar hasta la Iglesia que queda a pocas cuadras. Cuando ingresó le pidió a los guardias que quedaran afuera. Mucha gente ingresó con él y produjo un bullicio extraño en esa Iglesia acostumbrada a estar casi vacía en una misa de día de semana. De repente la iglesia estaba casi llena.

El sacerdote curiosamente en lugar de alegrarse por la convocatoria se molestó. Y aunque ya había terminado la homilía le advirtió en el micrófono: “Sr Intendente, si va a venir a misa, le pido que llegue a horario y que intente ingresar sin hacer tanto ruido”. El intendente pidió disculpas con la mirada desde el banco del fondo hacia la derecha, donde se había arrodillado. “Ya empezó a sobreactuar este chico, como todos los políticos, sentenció una anciana mientras lo miraba con desprecio por el sólo hecho de ser político. “Mirá: comulga y todo este sinvergüenza!”

Cuando llegó a la casa de su suegra, ya los chicos estaban dormidos. “Y mi amor?” le preguntó su mujer mientras lo abrazaba por la cintura le daba un tierno beso. “Bien. Ale. Pero esto recién empieza…”

Así comienza la novela SIETE DIAS (Primer capítulo)...


 Para ver la novela entera: http://www.slideshare.net/SebastinGarcaDaz/siete-das 
  
Cirugía sin anestesia


Se ajustó la corbata y respiró hondo. Recordó por un momento el saludo que en la mañana había recibido de una sus queridas hijas, por su cumpleaños. Un pensamiento fugaz cruzó por su mente, con la pregunta que tantas veces se había hecho. “¿Mis hijos me tienen como un buen padre?” Había cumplido 45 años, que no era tanto, pero que en su propia historia de vida era una eternidad. Y tal vez había estado demasiado ocupado para prestarles la debida atención.

Abrió la puerta y salió. Las cámaras y los flashes se concentraron en él y apuntaron sus “disparos” hasta enceguecerlo. Pero no se inmutó. Sonrió levemente y avanzó hacia el estrado. Una ola de aplausos comenzó a bajar desde las gradas superiores y contagió a todos. La expectativa generalizada por una elección ganada con más del 50% de los votos, tres meses atrás, parecía haberse concentrado en ese pequeño teatro colmado de referentes, simpatizantes, gente que quería su bien y más de uno que esperaba su fracaso.

Le tomaron juramento y llegó la hora de dar sus primeras palabras. Cierta ansiedad se podía sentir en el ambiente. El triunfo electoral había sido logrado forzando las definiciones al máximo. Viniendo de un partido vecinal, había podido ganar a último momento a las grandes estructuras partidarias tradicionales con un mensaje sobrio, austero pero muy contundente sobre el cambio rotundo que debía producirse en la gestión municipal. Había convocado a una “cirugía sin anestesia”. Varios lo habían tildado “de derecha”, pero la adhesión a su discurso se produjo como un torrente.

¿Realizaría ahora este joven intendente un giro hacia la moderación, hacia lo “políticamente correcto” para preservar su carrera y poder terminar su mandato sin sobresaltos? ¿Sería ésta una nueva decepción para los cordobeses; otro más que llega para colocar a sus amigos y para repartirse los contratos más suculentos entre testaferros y conchabados del poder? Las condiciones estaban dadas para que la historia se repitiera otra vez. ¿Por qué sería él diferente a los demás? No sería el primero (ni el último) en utilizar una estrategia para llegar y luego otra para mantenerse y preparar las arcas para la próxima campaña.

En la ciudad ya es una especie de dogma que no se puede gobernar sin arreglar con el sindicato de empleados municipales y con las principales corporaciones que pueden hacer que la ciudad se pare o explote con cualquier reclamo. Ellos son el sindicato de los choferes, la corporación de los empresarios del transporte, el sindicato de los basureros, los camioneros, los inspectores…

En la primera fila estaba Alejandra, su mujer y madre de sus tres hijos. La miró fijamente por unos segundos y pudo ver que ella compartía los mismos nervios y que el trajín de los largos meses de campaña y del armado del equipo de gobierno, así como la confección del ambicioso plan, se le notaban en la cara también a ella, al igual que a él.

Doble mérito en su caso. Porque nunca le había gustado la política -ni siquiera leía los diarios- y tenía aversión al trajín cotidiano de esta actividad, con sus pequeñas mentiras, traiciones, exageraciones y puestas en escena, tanto de los contrarios como de los propios. Provenía de una familia de clase media, que a pesar de ciertas limitaciones en distintos momentos de su vida, ni se les había pasado por la mente recurrir al Estado ni a nada que tuviera que ver con él. Sin embargo, allí estaba ahora, hermosa aunque sin ostentarlo, erguida como un pilar con cierto aire sobrio pero distinguido, apoyando y cuidando las espaldas de su marido en forma incondicional.

¿Cómo sería la relación entre ellos de aquí en adelante? fue otro pensamiento que cruzó por por su mente y se fue. Sabía que el poder trae todo tipo de tentaciones. Y ya había tenido alguna oferta concreta de una reportera muy bien dotada que le insinuó estar dispuesta a todo por acompañarlo en su carrera. A “todo”.

Pero no había llegado aquí para eso y no serían éstas sus debilidades. Cierta idea de “misión” se había consolidado en él. Los esfuerzos habían sido muy grandes en todos los sentidos y su derrotero tenía ciertos capítulos que sólo se explicaban creyendo en milagros. Por ello -a diferencia de otros políticos- había terminado por convencerse de que sólo tendría esta oportunidad -y sólo ésta- para cumplir su destino. Que probablemente su carrera terminaría mal. Incluso se había imaginado alguna vez abandonando la ciudad y radicándose con su familia en otro lugar lejano. De todo esto era consciente. Pero ni aún esas probabilidades lo condicionaban mental ni sentimentalmente para desatar el nudo que tenía sometida a la ciudad desde hacía tantos años. De alguna manera, sentía que toda su vida se justificaba en este tiempo de decisiones fuertes. Su única satisfacción tal vez fuera la idea de que la historia finalmente rescataría su desempeño. Nada más. “El destino guía al que lo acepta y arrastra al que lo rechaza” había leído en algún libro y esa frase lo acompañaba por estos días.

Había llegado el momento. Volvió a respirar hondo. Recordó a su abuela cuando le sugería que antes de cualquier examen se encomendara al “Espíritu Santo” y así lo hizo. Una cierta paz le vino imprevistamente. Estaba tranquilo. Sabía lo que tenía que hacer. Y aunque no era un buen orador, en ese momento entendió que no serían las palabras, sino los hechos los que determinarían su impronta.

Comenzó a hablar. “No voy a andar con muchas vueltas. Conozco lo que somos capaces de hacer con el equipo que me acompañará en esta gestión. Pero también mis limitaciones. Y el margen que nos dará la realidad para operar sin ataduras, antes de que caigan sobre nosotros las presiones de los distintos sectores afectados por nuestras decisiones.

Por eso he decidido implementar un plan muy profundo para cambiar la Municipalidad en sólo siete días. Sí, en los próximos siete días voy a anunciar todas las medidas que luego profundizaremos a lo largo de los próximos cuatro años de gobierno. Las tomaremos todas juntas. Será una decisión por hora que cambiará el destino de la municipalidad y de la ciudad para siempre. Muchas de ellas causarán revuelo, debate; seguramente habrá reacciones furibundas de parte de algunos sindicatos y de algunas instituciones. Vamos a hacer cirugía sin anestesia y lo haremos de golpe. Políticamente sé que, lo que haremos, es un suicidio. Pero estoy operando más como vecino que como político. Si me tengo que ir me iré, antes incluso de terminar mi mandato, si es necesario. Pero no lo haré sin haber arreglado este desmadre que es la municipalidad y -con ella- la ciudad de Córdoba. Les pido paciencia a los vecinos y apoyo, porque vamos a vivir días intensos…”

El aplauso explotó en la sala, aunque la gran mayoría dudó de que pudiera lograr lo que estaba proclamando. O mejor dicho, no dudaron: no lo lograría. Pero aplaudieron de todos modos. Porque la mayoría de los que estaba allí sentado, esperaba “cobrar” de alguna manera la ayuda que había brindado de una u otra forma, durante la campaña. A más de uno le inquietó la idea de que este intendente fuera tan duro y tan intransigente que ni siquiera tuviera la “generosidad” esperada con sus seguidores y militantes. Pero descontaron que la sangre no llegaría al río…

En la conferencia de prensa posterior los periodistas intentaron extraerle cuáles eran esas decisiones tan rotundas. Pero él fue breve y lapidario: “lo sabrán momento por momento, hora por hora. Ninguna información será ocultada y ustedes serán los primeros en saberlo. Les aconsejo que busquen alojamiento cerca del edificio central de la Municipalidad por los próximos 7 días porque será una semana que los cordobeses jamás olvidarán.”

“Mañana comenzamos a trabajar a las 7 de la mañana. Un abrazo”




ANTES DE VOTAR LES DEJO ESTA REFLEXION.

No estoy conforme con estas elecciones en Córdoba. Como ciudadano me sentido subestimado. No hubo debates, no hubo propuestas o cuando las hubo fueron al boleo, como si no nos diéramos cuenta que si todas ellas se hicieran en cuatro años, el Estado provincial colapsaría. En una de las opciones (la que parece que va a ganar) hubo populismo a la cordobesa, en el otro hubo una deliberada timidez que dio a pensar si los que se candidatean no querían en verdad perder. El tercer caso fue patético: ocultó su referencia nacional y la mostró, confirmando y negando su lealtad a ese proyecto que tanto mal le ha hecho a Córdoba. Esta acción esquizofrénica se repitió una y otra vez.

Ninguno nos dijo antes de las elecciones quiénes serían sus ministros en caso de ganar, que es una información elemental para completar una propuesta electoral.

Muy pocos hablaron de soluciones para parar el narcotráfico que ha cruzado nuestra provincia y hoy es uno de sus problemas más complejos enraizado en nuestros barrios humildes... y en nuestras instituciones que permiten su avance con impunidad.

Con la experiencia política que ya tengo, con mis 43 años, sé que el que gane fruto de esta elección frustrante, luego le será muy difícil mantener su legitimidad frente a situaciones complicadas. Es como en los matrimonios por conveniencia: si no hay amor en el momento de la decisión, al poco tiempo se producen las crisis. Y se que esta elección barrerá con la mayoría de los dirigentes de la oposición.

Y es allí donde surge mi esperanza: que de la elección de mañana, surja el último gobernante de este ciclo post regreso de la democracia en Córdoba (pues todos los dirigentes provienen de esa época). Y se abra una oportunidad para nuevos dirigentes más capaces, más modernos, más visionarios y sobre todo más honestos que se atrevan a tomar la posta. Y producir el salto que hace rato Córdoba está esperando.

Los cordobeses no nos merecíamos esta elección. Hemos sufrido demasiado la discriminación del gobierno central, los saqueos, los narcoescándalos, la corrupción, las promesas sin cumplir, los nombramientos indiscriminados, la ineficiencia del Estado, el peso de los impuestos... como para que nos robaran también la posibilidad de vivir -al menos una vez- una elección que nos enorgullezca después de tantos años de democracia.

Desde el 5 de Julio, Dios quiera que comience a forjarse la nueva etapa, aunque tengamos que esperar 4 años para verla hacerse realidad.

No se si esta es la visión de toda la población. Pero es la mía y quería compartirla antes de ir a votar.

PD: quiero felicitar a personas y candidatos que desde los partidos más pequeños han hecho un esfuerzo sobrehumano por romper con esta inercia. Yo se lo que cuesta hacerlo de abajo y a pulmón (costo humano, familiar, laboral y económico) por lo que valoro infinitamente a personas como Aurelio García Elorrio o Martín Carranza Torres/Agustina Piumetto que desde sus distintos partidos avanzan sin importar si sacan muchos o pocos votos, recordándonos el valor de perseverancia cívica. Mis respetos a ellos por su tarea!

#NecesitamosInnovación

Qué rol está jugando nuestra universidad nacional de Córdoba en potenciar el "valor agregado" de Córdoba?