El triunfo de @JMilei, ha hecho que retomen los proyectos de inversión, tanto internacionales como nacionales hacia Argentina.
Pero Córdoba no está siendo competitiva para atraer esas inversiones. Nuestro gobernador y nuestro intendente , por su sesgo peronista, no estén advirtiendo esta falencia. 1. La seguridad jurídica está precaria: Inversores internacionales como Monsanto en su momento o Syngenta ya vivieron la incertidumbre. La mayoría automática del oficialismo en la Legislatura es un mal dato. Y la cantidad de amigos del poder en la Justicia también. 2. Los impuestos provinciales y municipales son excesivos. Ocupamos tristes record a nivel provincial y municipal respecto de alguno de estos impuestos 3. Los servicios son caros. La jodita de EPEC es un lastre caro de pagar. Pero también los otros. Además el Estado provincial y municipal le cargan sus propios items a esas facturas. No les digo nada cuando hay cooperativas en el medio que encarecen más la prestación. 4. Las regulaciones son inciertas. Ningún proyecto sabe si logrará cumplir con las indicaciones medio ambientales y con las idas y vueltas que requieren las oficinas provinciales y municipales, sin pagar una coima en el camino. Todo es lento y largo y sujeto a una grave discresionalidad tanto de los funcionarios de primer orden como del resto de la cadena de aprobaciones. 5. El populismo local gobernante no favorece el crédito privado. Votaron en favor de destruir las SGR y las entidades oficiales les gusta más el populismo de financiar el consumo y dar pequeños créditos a los "votantes" que lanzar líneas crediticas de impacto sobre la producción. Lamentablemente dejamos ir el Mercado de Capitales de nuestra Bolsa de Comercio local a CABA y a Rosario sin chistar. 6. Los reponsables de cada área penden de un hilo. Los grandes inversores quieren hablar con gente que tenga poder y autoridad. En la derrota contundente que sufrió el peronismo en Córdoba, todos los ministros, secretarios y referentes provinciales y municipales han quedado en la cuerda floja con posibilidad (y la necesidad) de ser eyectados. Los inversores esperaran a que se estabilice quiénes son los que realmente conducen cada área para avanzar. 7. La infraestructura de Córdoba está a media máquina. Se avanzó pero estamos a mitad del río. A nivel de redes troncales de gas en su bajada a cada localidad, cloacas en Córdoba y en las principales ciudades, inversiones en electricidad con innovaciones para poder tomar y devolver a la red, reciclado y quemado ecológico de la basura. Incluso las rutas estratégicas de Córdoba, están a medio hacer (ruta 19) o no se está haciendo el mínimo esfuerzo por impulsarlas (ruta 158 salvo la enorme gestión de la Senadora ) 8. La principal universidad está de joda. Y la provincial está tomada por la política. Los inversores requieren capital humano calificado, en sectores muy específicos. Pero la universidad nacional de Córdoba está cuidando hablar en forma inclusiva, militando en las calles pero con pocas clases, enseñando oficios sin importar que de sus carreras universitarias, sólo egresan menos del 20% de sus aulas, y que el manejo de los recursos es "discutible" en términos de corrupción solapada. La universidad provincial directamente es una unidad militante del peronismo por lo que no creo que ningún inversor la tome en cuenta, por lo menos en el corto plazo. 9. El sistema de información y medios de comunicaicón está muy condicionado por la pauta oficial. Y esto hace temer a los grandes inversores respecto de acciones de manipulación de prensa que puedan sufrir, sobre todo en el caso de sectores como la energía, la minería, el agro, etc La sociedad civil de Córdoba, en otra epoca fuerte y robusta, está debilitada también y a merced de los "apoyos de fondos del Estado". 10. No hay nadie en el gobierno que provenga del corazón de la matriz empresarial de Córdoba. Tanto en el gobierno provincial como en el municipal no hay un sólo empresario que pueda sentarse con estos inversores y dialogar. Está lleno de políticos que han pasado su vida en la política y en la militancia. Pero esos no atraen a los inversores. ¿Con quién podría hablar hoy un inversor internacional que quisiera hacer una mega inversión en Córdoba? Para cerrar, no es menor un tema: es Milei y su política de motosierra y de apertura al mundo el que está llamando la atención hacia afuera y hacia adentro. Y aunque Córdoba lo votó en forma mayoritaria, los inversores saben que los gobiernos provincial y municipal son declaradamente "anti-milei" (lo mostraron en la última campaña). Los inversores seguramente preguntarán: ¿Dónde me puedo poner en Argentina donde haya un gobierno provincial y municipal más amigo de Milei? Es lo lógico. Anoto estos temas, no para tirarle palos al peronismo. Sino porque estoy preocupado como empresario y como dirigente, que Córdoba quede fuera de la ruta de las inversiones por falta de adecuación "tiempo-espacio". ¿Qué podemos hacer las empresas de Córdoba? Aquí les dejo mi humilde visión: que dejé plasmada en el libro "El Futuro de Córdoba".